La crisis reaviva temores inflacionarios

El Banco de México reconoce en sus minutas que la depreciación del peso amenaza a los precios; en el futuro podrían tomarse decisiones de política monetaria en cualquier dirección, advierte.
tasas banxico inflacion  (Foto: Thinkstock)
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) reconoció que la depreciación del tipo de cambio, afectado por la turbulencia financiera internacional, podría constituir un riesgo al alza para la inflación.

Al dar a conocer las minutas referentes a la decisión de política monetaria, un miembro de la Junta dijo que dicha turbulencia se ha reflejado en mayor volatilidad y márgenes de compra-venta no vistos desde la primera parte de 2009 y que, de principios de agosto al viernes 25 de noviembre, la depreciación acumulada del peso superó 21%.

En este contexto, añadió que podría observarse una trayectoria adversa del tipo de cambio, que podría reflejarse en una mayor depreciación o en niveles altos por tiempo prolongado.

"Los mercados financieros en México también mostraron un desempeño negativo y volátil durante la mayor parte del periodo entre reuniones de política monetaria, destacando que el tipo de cambio se depreció hasta alcanzar niveles superiores a 14.0 pesos por dólar", señala la entidad en un comunicado. 

Otro miembro de la Junta manifestó su percepción de que cada vez parecería más difícil que se revierta la depreciación en el corto plazo como se había previsto, y destacó que actualmente el tipo de cambio se encuentra por arriba de las predicciones de los analistas, quienes podrían comenzar a ajustar al alza sus expectativas respecto a la paridad.

Si bien todos los miembros de la Junta consideraron que la postura monetaria actual es la adecuada, concordaron en que a futuro se podrían tomar decisiones de política monetaria en cualquier dirección, dependiendo de la evolución que presente el entorno económico y financiero.

Por una parte, algunos miembros de la Junta consideraron que el aumento de los riesgos de volatilidad financiera y el aflojamiento de las condiciones monetarias que se ha dado por los movimientos recientes del tipo de cambio han incrementado la posibilidad de que sea necesario implementar una política monetaria más restrictiva, y que un sesgo a favor de un relajamiento monetario sería incongruente con la decisión reciente de la Comisión de Cambios tendiente a dar más orden al mercado cambiario.

Por otra parte, algunos miembros de la Junta señalaron que podría ser recomendable un relajamiento de la postura monetaria si el crecimiento económico mundial sigue deteriorándose, los precios de las materias primas continúan disminuyendo y continúan las políticas monetarias acomodaticias en el exterior.

Así, todos los miembros de la Junta acordaron comunicar esta neutralidad en la postura monetaria y advertir que si las presiones inflacionarias se agudizan se ajustaría de inmediato la política monetaria al alza y que, al mismo tiempo, se deje abierta la posibilidad de que el Instituto Central baje las tasas de interés si el entorno así lo amerita.

En las minutas se desprende que uno de los miembros de la Junta indicó que la permanencia de un tipo de cambio elevado podría traer consecuencias negativas sobre la formación de precios y contaminar las expectativas de inflación de mediano y largo plazo, además de volver insostenibles los subsidios a los energéticos.

No obstante, algunos otros argumentaron que los datos no parecen indicar que la depreciación del peso mexicano haya afectado el proceso de formación de precios y que no hay evidencia de que el traspaso sea diferente al anticipado.

Si bien reconocieron que es necesario estar alerta ante la posibilidad de que el tipo de cambio se desordene más en caso de que se presente una mayor volatilidad externa, un miembro de la Junta añadió que la acumulación de reservas, la línea de crédito flexible y las recientes medidas de la Comisión de Cambios ayudarán a estabilizar la dinámica del tipo de cambio y de las expectativas.

Sin embargo, otro miembro advirtió que, dada la posible presencia de no linealidades, es importante revisar la hipótesis de que el traspaso del tipo de cambio a los precios es bajo.

Adicionalmente, otro miembro de la Junta afirmó que si en circunstancias favorables el avance hacia la meta permanente de inflación fue modesto, un entorno de mayor complejidad presentará retos adicionales.

Sin embargo, otro miembro subrayó que el principal anclaje del tipo de cambio se ha dado a través de mantener un sólido marco macroeconómico en el país, por lo que la probabilidad de que el tipo de cambio se aprecie una vez que mejore el entorno externo es alta.

Respecto a riesgos adicionales sobre la inflación, la mayoría de los miembros de la Junta reconoció el posible impacto de las sequías y otros fenómenos climáticos sobre los precios de productos primarios.

Algunos sostuvieron que esta situación podría contaminar la dinámica del nivel general de precios y desviar la inflación del objetivo permanente y otros añadieron que existe el riesgo de un aumento en los precios agropecuarios, en particular los de frutas y verduras.

 En este sentido, un miembro explicó que a los años de contracción de precios, como el actual, le suelen seguir periodos prolongados de aumentos.

De manera similar, otro miembro de la Junta advirtió sobre riesgos en los precios de alimentos y bebidas, pues si bien los precios internacionales de los productos primarios han bajado, en México esto no se ha observado, en particular para los precios asociados al maíz, y recordó que los de la carne y la leche han experimentado alzas.

Sin embargo, otro miembro arguyó que no es conveniente modificar la postura monetaria ante variaciones en precios relativos, sino sólo en caso de crecimiento sostenido en los precios.

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