La culpa frena trayectoria de mujeres

América Latina ha registrado notables avances en igualdad de género, afirma el Banco Mundial; aunque la presencia de hijos se asocia con un mayor abandono de la fuerza laboral de las mujeres.
mujeres trabajando  (Foto: Thinkstock)
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

En los últimos 40 años, la región de América Latina y el Caribe (ALC) ha experimentado notables logros en aras de la igualdad de género.

Las mujeres y las niñas han dado pasos importantes en diversas áreas clave, que incluyen educación, salud, mercado laboral y, en consecuencia, mayor participación en la política, resalta el estudio regional: "Trabajo y Familia- Mujeres de América Latina y el Caribe en busca de un nuevo equilibrio" elaborado por el Banco Mundial (BM).

Por ejemplo, desde los años ochenta casi 70 millones de mujeres han ingresado a la fuerza laboral y es la región que más rápido crecimiento ha tenido en el mundo. Actualmente, 42% de mujeres en edad de trabajar están activas en el mercado laboral y representan aproximadamente 40% de toda la fuerza laboral en esta zona.

Los avances para las mujeres en ALC han tenido lugar en el contexto de importantes pasos hacia el logro de una mayor equidad social que se ha reflejado en una importante reducción de la pobreza, desigualdad de los ingresos y un aumento del porcentaje de la clase media en la población (de 20% a 30% medido por el número de personas con ingresos de más de 10 dólares al día sobre una base ajustada de poder adquisitivo).

No obstante, el informe aclara que la relación entre desarrollo económico y participación económica de la mujer no es ni lineal ni monótona.

La participación de la mujer en la fuerza laboral inicialmente disminuye a medida que aumenta el ingreso per cápita, y luego vuelve a aumentar (aunque no necesariamente de forma lineal) con niveles más altos de desarrollo.

Solteras versus casadas

Diferentes subgrupos de mujeres se integran en la fuerza laboral de manera heterogénea. Concretamente, las mujeres solteras ingresan al mercado de trabajo en etapas más tempranas del desarrollo respecto a las mujeres casadas, y su comportamiento se asemeja al de los hombres; les siguen las mujeres casadas -a medida que se suavizan las normas sociales y la adhesión a roles tradicionales- en grados que varían según sus características, incluyendo su nivel de educación, cohorte generacional y estructura familiar.

El matrimonio en ALC tiende a estar asociado con una importante disminución en la participación en el mercado laboral. Sin embargo, las mujeres casadas con un alto nivel de educación muestran una mayor inclinación a permanecer en la fuerza laboral respecto a las mujeres con educación primaria o secundaria, en parte, porque las primeras tienden a considerar el trabajo más como una carrera que simplemente como fuente de ingresos.

En el otro extremo, las mujeres casadas con un nivel educativo menor a educación primaria, también demuestran tener vínculos más fuertes con la fuerza laboral, pero por razones muy diferentes, puesto que es probable que se vean obligadas a trabajar por simple necesidad, en lugar de ver el trabajo como una opción.

El síndrome de "culpabilidad de la madre"

Sin embargo, la presencia de hijos en el hogar está asociada con un mayor abandono de la fuerza laboral de las mujeres con educación terciaria -que probablemente se enfrentan a menos limitaciones de los ingresos- que de las mujeres con educación primaria o menos.

Los datos para países desarrollados muestran que entre las profesionales de grupos élite aparece una brecha salarial con la decisión de tener hijos, y que los salarios de las mujeres son considerablemente menores a los de los hombres.

Además, las penalizaciones salariales por tener horarios laborales más cortos y por las interrupciones de la carrera laboral relacionadas con la maternidad están positivamente asociadas con el nivel de los ingresos del marido, lo cual señala que los ingresos del cónyuge permiten a las mujeres disminuir su aporte laboral.

La lucha por alcanzar un equilibrio entre trabajo y vida es un reflejo de la tensión que ejercen las identidades de las mujeres como madres y trabajadoras, un fenómeno que ha sido denominado informalmente como "culpabilidad de la madre".

En ALC, los hombres y las mujeres, cuyas ideas acerca de los roles tradicionales de género han permanecido prácticamente iguales desde 1990, tienden a creer que los niños pequeños probablemente sufrirán si sus madres trabajan.

Sin embargo, las mujeres más jóvenes y con mayor nivel educativo, tienden a considerar que la identidad de una mujer va más allá de su rol como ama de casa y que las madres trabajadoras pueden tener relaciones igual de sanas con sus hijos que las madres que permanecen en casa.

Estas ideas aparentemente contradictorias entre las mujeres son precisamente una expresión de la tensión entre los roles e identidades que ellas se esfuerzan en conciliar.

Los estudios completos "Igualdad de Género y Desarrollo" y "Trabajo y Familia-Mujeres de América Latina y el Caribe en busca de un nuevo equilibrio", serán presentados el próximo jueves 12 de enero a las 9:00 horas en la Ciudad de México a través de una conversación global con el Banco Mundial y CNNExpansión con expertos internacionales y autoridades.

La discusión, con motivo del lanzamiento del estudio sobre género, contará con la presencia de:

* Ana Revenga, coautora del Informe sobre el Desarrollo Mundial 2012: Igualdad de género y desarrollo del Banco Mundial

* La economista Magdalena Barba, de ITAM

* La Tesorera de la Federación, Irene Espinosa

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El debate será moderado por la periodista Rossana Fuentes Berain, Vicepresidenta Editorial de Grupo Expansión, que transmitirá el evento en vivo conjuntamente con el Banco Mundial.

Te invitamos a enviar preguntas por adelantado aquí o puedes pregunta por medio de Twitter con el hashtag: #thinkEQUAL.

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