NYSE pelea fusión con Deutsche Boerse

Ambas empresas deben vencer a los funcionarios reguladores y a los bancos para ampliar su mercado; la operación está valuada en 17,000 mdd y crearía una firma líder en el sector de derivados europeo.
NYSE  (Foto: CNN)
Ciro Sanati

La mega fusión de 17,000 millones de dólares entre el New York Stock Exchange (NYSE) y la Deutsche Boerse de Alemania puede parecer muerta, pero todavía tiene pulso. Funcionarios de la compañía tienen poco menos de tres semanas para convencer a los principales líderes de la Unión Europea que la empresa combinada no sería una amenaza que los tecnócratas antimonopolios deban temer. La compañía podría revivir este acuerdo si está dispuesta a jugar un poco a la política y pasar a la ofensiva en contra de sus competidores más importantes: los grandes bancos.

Convencer a los reguladores de Estados Unidos y Europa de aprobar la mayor fusión del mercado de valores en la historia nunca será algo fácil, pero los ejecutivos de NYSE y Deutsche Boerse lograron minimizar el riesgo regulatorio cuando anunciaron su acuerdo hace casi un año. Creían que los funcionarios de ambos lados del Atlántico reconocerían que la industria del mercado de valores se ha vuelto global, haciendo que las concentraciones en determinadas líneas de negocio fueran irrelevantes. La Bolsa de Nueva York estaba tan segura de que el acuerdo aprobaría el escrutinio regulatorio que incluso luchó con éxito contra una oferta más fuerte por la compañía por parte de sus rivales CME Group e Intercontinental Exchange.

Pero las cosas no salieron según lo planeado. Aunque las autoridades antimonopolio de Estados Unidos se tragaron su orgullo nacionalista y aprobaron la fusión en diciembre, sus homólogos europeos se mantuvieron hostiles. El miércoles pasado, Duncan Niederauer, jefe ejecutivo del NYSE, dijo a los empleados en un mensaje que las autoridades antimonopolio europeas asesorarían a los ministros del bloque para bloquear la fusión. Niederauer dijo que los funcionarios no comprenden el panorama competitivo del espacio del mercado de valores y que la compañía combatirá esa decisión.

El dictamen de la oficina antimonopolios europea no es vinculante, pero sí conlleva un peso importante en el órgano ejecutivo de la Unión Europea, que en última instancia aprueba las fusiones. La dependencia simplemente no pudo aceptar el hecho de que la empresa combinada controlaría el 93% del mercado de derivados negociados en Bolsa en Europa. Los funcionarios de la compañía se negaron a escindir sus unidades de derivados para apaciguar a los reguladores, ya que eso eliminaría los beneficios económicos de la fusión. Acordaron deshacerse de su negocio de renta variable y congelar sus tarifas de intermediación asociadas a operaciones con derivados europeos durante tres años tras la fusión. Pero eso no fue suficiente.

El caso podría parecer desahuciado, pero no todo está perdido. Han existido algunos pocos casos en los que el comité ejecutivo ignora las recomendaciones de la unidad antomonopolio y permite que una fusión proceda. Algunos ejemplos incluyen la adquisición de Boeing de su rival Douglas MacDonnell en 1997 y la compra de Sun Microsystems por parte de Oracle en 2010.

Existen algunas formas en que el NYSE y la Deutsche Boerse podrían jugar esta última partida. Necesitarán que varios ministros de la Unión Europea planteen objeciones a las recomendaciones de la unidad antimonopolios, cuando el órgano ejecutivo de la Unión Europea se reúna para considerar la oferta el 1 de febrero. La empresa tendrá que presentar rápidamente su versión del asunto ante cada uno de los ministros antes de esa reunión.

Argumentan, como muchos analistas que observan los mercados de valores, que la empresa combinada realmente no va a controlar el mercado de derivados en Europa. Eso es porque el 85% de los derivados que se negocian en Europa realmente se operan fuera de la Bolsa en el mercado secundario (over-the-counter u OTC). Así que si bien es cierto que la empresa combinada controlaría el 93% de los derivados bursátiles negociados en el bloque, eso sólo sumaría el 15% del mercado total de derivados cuando se toma en cuenta todas esas operaciones secundarias.

La compañía también podría tratar de politizar el tema como un modo de presionar a los ministros para que voten a su favor. El ministro de Comercio de Estados Unidos para la Unión Europea ya está en Bruselas cabildeando a nombre del NYSE, según una persona cercana a la situación. Una llamada de la Casa Blanca no está fuera de las posibilidades y podría hacer mucho por cambiar algunas opiniones en el comité. Además, los funcionarios de la compañía también podrían argumentar que el intercambio masivo crearía un fuerte mercado regulado para contrarrestar el creciente poder de los mercados de futuros poco regulados en Asia.

Sin duda, este esfuerzo de cabildeo no será una cosa sencilla. La compañía tendrá que luchar contra el poder de presión de un rival formidable: los grandes bancos. Los bancos controlan el lucrativo mundo mundo de la negociación de la liquidez oscura y las operaciones extrabursátiles y no están contentos con la posibilidad de perder el negocio ante un mercado regulado. La mayor plataforma de futuros de NYSE/Deutsche Boerse ofrecería a los clientes una mayor liquidez, lo que podría alejar a los inversores del mercado secundario y atraerlos hacia la Bolsa.

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Llamar a los votos en contra de la fusión como 'un voto por los bancos' podría ayudar a las Bolsas a ganar algunos puntos populistas entre los ministros de la Unión Europea, especialmente considerando lo terriblemente despreciados que son los bancos en Europa en este momento. Los mercados de valores han tratado de evitar un complicado conflicto público con los bancos no sólo porque son sus mayores competidores, sino también, irónicamente, sus mayores clientes. Los funcionarios de las empresas tienen que ser sensibles cuando lidian con este tema.

Pero un funcionario del NYSE dijo a Fortune que los mercados de valores están dispuestos a aceptar las consecuencias que podrían derivar de los bancos si eso significa conseguir que la fusión sea aprobada. Por ello, aunque la fusión parece haber sido noqueada, no empieces a contar hacia atrás todavía.

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