Gingrich vs Romney en la economía

Los precandidatos republicanos muestran sus propuestas en la carrera por la nominación partidista; conoce qué cambios económicos haría cada uno si ganará la presidencia de Estados Unidos.
gingrich romney  (Foto: Especial)
Charles Riley
NUEVA YORK -

Newt Gingrich es el último precandidato republicano que ha desafiado la creencia popular de que Mitt Romney está destinado a conseguir la nominación de su partido.

Gingrich acaba de dar un golpe a Romney en las elecciones primarias de Carolina del Sur, y la brecha entre los candidatos se ha reducido tan severamente en los últimos días que los dos están virtualmente empatados en todo Estados Unidos, según el último sondeo nacional de Gallup .

Entonces, ¿cuáles son las visiones de ambos sobre la economía?

Impuestos

Gingrich quiere hacer adiciones al código fiscal actual, introduciendo un impuesto a la renta fijo opcional del 15%. Los contribuyentes podrán optar por pagar el impuesto de tasa única, o declarar bajo el código fiscal vigente.

El ex presidente de la Cámara también podría eliminar los impuestos a la propiedad y a las ganancias de capital.

Gingrich quiere reducir la tasa impositiva corporativa del 35% al 12.5%; un movimiento que la llevaría de ser una de las más altas del mundo industrializado a ser una de las más bajas.

Por su parte, Romney inicialmente dejaría las tasas marginales del impuesto sobre la renta en sus niveles actuales, mientras que eliminaría impuestos sobre intereses, dividendos y ganancias de capital para los contribuyentes que ganan menos de 200,000 dólares.

El plan de Romney también pide la eliminación del impuesto de sucesiones, y una reducción en la tasa de impuestos pagados por las empresas del 35% al 25%.

Según con el Tax Policy Center, que ha estado analizando el plan de cada candidato, las propuestas de Romney y Gingrich abrirían un agujero en el presupuesto federal y reducirían drásticamente los ingresos federales.

Pero el plan de Gingrich es mucho más agresivo.

Suponiendo que los recortes fiscales de Bush permanecieran en su sitio, el plan de Gingrich se traduciría en 850,000 millones de dólares menos en ingresos en 2015, mientras que el déficit agregado de Romney llegaría a una cifra, ligera en comparación, de 180,000 millones de dólares.

Gasto

Romney impondría un tope de gasto de 20% del PIB, reduciría inmediatamente las cuentas discrecionales no relacionadas con la seguridad en 5% y buscaría una modificación del equilibrio presupuestario.

El ex gobernador de Massachusetts quiere cortar el financiamiento de programas relativamente pequeños, como Amtrak (Corporación Nacional Ferroviaria de Pasajeros), el Legado Nacional para las Artes (NEA, por sus siglas en inglés), la ayuda extranjera, la Corporación para la Difusión Pública (CPB, por sus siglas en inglés) y la planificación familiar Title X.

También ha detallado algunos artículos más grandes como una reducción en el tamaño de la fuerza laboral federal y una modificación a Medicaid, que lo convertiría en un programa de subvenciones federales.

Pero los recortes en los programas no son suficientes para cumplir con su primera línea reducciones de gastos, sobre todo porque Romney no considerará recortes en Defensa.

Si Gingrich se sale con la suya, el tamaño del gobierno federal se reducirá, y las agencias tendrán menos regulación.

Gingrich quiere reemplazar la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) -que su sitio web llama a una máquina asesina de empleos de altos niveles de energía- con una Agencia de Soluciones Ambientales. Sustituiría a la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) y reformaría la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

Regulación

Gingrich está a favor de una "muy seria des-regulación" y quiere derogar la ley de reforma de Wall Street a la que se ha referido como una "torre de Babel regulatoria".

La ley Sarbanes-Oxley, que estableció nuevas normas para las empresas públicas después de los grandes escándalos contables que golpearon a Enron, Tyco y otras firmas, sería borrada de los libros.

Y Gingrich removería los obstáculos burocráticos y legales que impiden la perforación petrolera mar adentro y el desarrollo del petróleo de esquisto bituminoso.

Ambos candidatos desean la derogación de la nueva ley de cuidado de la salud, y Romney ha criticado a la ley Dodd-Frank como una "extralimitación masiva del gobierno federal en los mercados privados".

Aunque no aboga por la derogación total, Romney modificaría la ley Sarbanes-Oxley para reducir las cargas de costos para las pequeñas y medianas empresas.

Romney también aboga por un "tope regulatorio" que generaría un sistema de regulación que no supondría costes adicionales.

Reforma a los programas sociales

Gingrich favorece la creación de cuentas privadas opcionales de Seguridad Social para los trabajadores más jóvenes, mientras que Romney quiere elevar gradualmente la edad de jubilación para los trabajadores más jóvenes.

Gingrich también quiere dar a los estados subvenciones en bloque para financiar Medicaid; algo que Romney también apoya.

En cuanto a Medicare, Gingrich ha expresado su apoyo a un plan que mantenga el Medicare tradicional como una opción y que permita a las aseguradoras privadas participar en una competencia regulada contra el plan de salud administrado por el gobierno.

Romney ha propuesto un sistema de soporte de primera calidad que permita a los beneficiarios inscribirse en planes del sector privado, mientras que los ancianos pueden optar por quedarse con el Medicare tradicional.

Residuos

Gingrich ha abogado por el uso del 'Lean Six Sigma', una estrategia de gestión que tiene un culto de seguidores en la comunidad de negocios, pero es prácticamente desconocida en los círculos gubernamentales.

Gingrich cita con frecuencia estimados que proyectan ahorros de 5 billones de dólares en 10 años -una cifra astronómica- si las técnicas del Lean Six Sigma fueran enseñadas en el gobierno.

Gingrich también ha pedido a Estados Unidos pensar en el retorno del patrón oro para determinar el valor de la moneda. Y Gingrich etiquetó a la Oficina de Presupuesto del Congreso como una "institución socialista reaccionaria" en noviembre.

Gingrich también se ha manifestado claramente en contra de la Fed, diciendo que debería enfocarse en mantener los precios bajo control, abandonando el doble mandato de creación de empleo y lucha contra la inflación.

Por su parte, a Romney le gustaría reemplazar al presidente de la Fed, Ben Bernanke.

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En los últimos días, el mensaje de Romney se ha visto ensombrecido a medida que el candidato ha sido obligado a responder preguntas sobre su permanencia en Bain Capital, una firma de capital privado.

Los votantes tuvieron un vistazo de las declaraciones de impuestos del adinerado candidato el martes, cuando su campaña dé a conocer sus declaraciones de un año completo y una estimación para el año 2011.

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