Jefe de Fed de Dallas invierte en uranio

Richard Fisher tiene un portafolio de inversión de 21 mdd que confirma sus temores en la economía; el uranio podría ser una buena forma de invertir en los mercados emergentes como India y China.
Fischer  (Foto: AP)
Stephen Gandel

Si temes que la inflación pueda aumentar pronto y quieres proteger tu plan de retiro 401 (K), te damos un consejo de inversión: compra uranio. Al menos esa es la estrategia que sigue uno de los principales funcionarios de la Reserva Federal estadounidense (Fed).

Al inicio de febrero, la Fed por primera vez hizo públicas las finanzas de los presidentes de los bancos regionales de la entidad.

A diferencia de los gobernadores del organismo, los presidentes de los bancos no votan en la decisión de subir o bajar las tasas de interés a corto plazo fijadas por el Banco Central, pero siendo los más altos funcionarios regionales, encabezan los esfuerzos de la institución para monitorear la economía en todo el país y regular los bancos locales. Por ello, deberían comprender mejor que cualquiera de nosotros el rumbo que sigue la economía. O al menos eso creería uno.

Es por esa razón que el portafolio de inversiones de Richard Fisher, titular del banco de la Reserva Federal de Dallas, resulta tan interesante, y tal vez preocupante.

En su mayoría, las inversiones de este presidente responden a lo que se esperaría de cualquier estadounidense adinerado: una mezcla de acciones, bonos y fondos mutuos. Entre las acciones elegidas están Apple, Boeing, Coca-Cola y JetBlue. Por lo general, los portafolios de los presidentes de la Fed están posicionados para ir bien cuando la economía estadounidense va bien.

Pero Fisher es la excepción a la regla. Su portafolio incluye 7,000 acres de tierra en Texas, Georgia, Iowa y Missouri; una inversión por un millón de dólares (mdd) en un fondo que replica la cotización del oro, más unos 250,000 dólares en uranio. En algunas ocasiones también ha invertido en fondos que aumentan su valor cuando el mercado accionario cae.

El monto del portafolio de Fisher es grande -21 mdd- y el oficial de ética en la Fed de Dallas tuvo la previsión de advertir que Fisher no elige sus inversiones, esa labor la realiza un agente externo. Sin embargo, el funcionario regional ha sido uno de los más acérrimos críticos contra la actual política de la Fed de bajas tasas de interés.

Fisher piensa que las políticas de Bernanke pueden conducir a una importante alza en la inflación, a pesar de que los síntomas son todavía pocos (y los incrementos en precios han sido, de hecho, más lentos). Por ello la cartera de inversiones de Fisher confirma sus temores respecto a la economía, y a la inflación en especial. Los commodities, los metales (el oro particularmente) y los bienes raíces son vistos, tradicionalmente, como buenas protecciones contra la inflación. Pese a ello, el uranio resulta una elección inusual incluso entre quienes temen un alza inflacionaria.

Una razón es que no puedes efectivamente poseer el metal. Almacenar materiales radioactivos en casa es mal visto por los vecinos.

Fisher posee acciones en una compañía llamada Uranium Participation Corp., que tiene sede en Canadá y generalmente replica la cotización del metal, más o menos como un fondo ETF. Sin embargo, el uranio no ha registrado subidas, como sí le ha pasado al oro o a otras coberturas tradicionales contra la inflación en años recientes, por ello el uranio podría ser una buena elección ahora, no tanto porque ofrezca protección contra la inflación.

De hecho, en el pasado no ha servido como protección. A principios de 2011, cuando escalaban los precios del petróleo, los commodities y los precios en general, si bien de forma más modesta, el uranio iba en la dirección contraria: bajaba. ¿Por qué? Debido al tsunami en Japón y al resultante desastre nuclear.

El principal uso del uranio es alimentar reactores nucleares, y al parecer su precio está más vinculado al uso futuro que tenga como combustible nuclear que a la inflación.

Así, cuando el desastre nipón provocó preocupaciones en torno a la seguridad de las plantas nucleares y previsiones de que algunos países dejarían de emplearlas, en 2011 el precio del uranio cayó en un tercio, para situarse en un nivel mínimo de 49 dólares la libra. En fechas recientes se ha cotizado en 52 dólares.

Con todo, si te preocupa el crecimiento de la economía estadounidense, el uranio podría ser una buena forma de invertir en los mercados emergentes, en especial China y la India.

Marin Katusa, estratega de Casey Research, uno de los pocos analistas del sector energético que monitorea el uranio, dice que los precios del metal radioactivo podrían subir 50% en un futuro cercano. Al presente existen 440 plantas nucleares operativas en el mundo. China planea añadir 200 reactores más a la infraestructura energética del país. India podría agregar otros 60 reactores. Rusia unos 50.

Claro que no todas estas plantas serán efectivamente construidas, pero lo importante es que el uranio registrará una mayor demanda. Por tanto, el elemento bien podría ser una adecuada elección para Fisher, incluso si su predicción inflacionaria falla.

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