Ortiz pide que Grecia siga en eurozona

El ex titular de Banxico dijo que la salida del país sería peor que cuando Argentina dejó el dólar; anticipó la dificultad de atraer a los inversores nuevamente al dracma, la anterior moneda griega.
GUILLERMO ORTIZ  (Foto: AP)
CIUDAD DE MÉXICO (Notimex) -

La salida de Grecia de la zona euro complicaría su ya crítica situación y tendría efectos más destructivos que los que tuvo Argentina al abandonar el dólar por la elevada integración financiera de Europa, advirtió Guillermo Ortiz Martínez, ex gobernador del Banco de México (Banxico). El presidente del Consejo de Administración del Grupo Financiero Banorte se manifestó en contra del abandono heleno al bloque europeo, en una colaboración especial solicitada por The Economist, en la que también participó Mario Blejer, ex gobernador del Banco Central de Argentina.

El exbanquero mexicano indicó que "la simple anticipación de que Grecia abandonara el euro causaría también una corrida bancaria generalizada, que sería mucho más destructiva y extensa que la de Argentina, dada la integración financiera europea".

Argentina tuvo una experiencia desastrosa. Cuando los retiros bancarios se restringieron severamente gracias al conjunto de medidas conocido como el corralito, la producción se colapsó, debido a una contracción del crédito y de la liquidez.

Además de que el "corralito" llevó a disturbios, desconcierto, caos y, eventualmente, a la caída del Gobierno.

Ortiz Martínez manifestó que tras la etapa de "pacificación" de la economía argentina y para evitar una desaceleración total del sector financiero, la única opción posible fue la de imponer límites en los retiros bancarios.

Los economistas, quienes comparten las lecciones de sendas crisis económicas y financieras en México y Argentina, consideraron que regresar al dracma como moneda nacional en Grecia y generar confianza en ella en medio de una crisis sería una tarea titánica, casi imposible.

Lo que se necesita no es abandonar el euro, sino un marco que reconozca que el proceso de ajuste y reformas en Grecia podría extenderse por 10 años y que demandará grandes cantidades de financiamiento durante ese periodo para elevar su competitividad, comentaron los expertos.

Ortiz indicó que más austeridad sólo incrementará las presiones socioeconómicas dentro del país y dada esta sombría perspectiva, dijo, muchos analistas sugieren que sería mejor que Grecia saliera de la zona euro y frecuentemente citan la salida de Argentina de la convertibilidad en 2002, como evidencia de los beneficios que recibiría el país, en caso de que reintrodujera su moneda (el dracma).

En el artículo titulado "Lecciones Latinas" ambos ex gobernadores de Bancos Centrales, expresaron que la experiencia argentina fue muy particular, pues se vio favorecida por los altos precios de los productos que exportaban, lo que resultó en superávit externos sostenibles y un manejo fiscal prudente aseguró el balance interno.

Grecia, por otra parte, no puede apoyarse en condiciones externas favorables y a diferencia de Argentina, pertenece a un acuerdo multilateral formal que podría proveerle la ayuda intensiva y el financiamiento oficial necesario para suavizar el ajuste.

Los analistas aseguran que generar confianza en el dracma, especialmente en medio de una crisis, sería una tarea titánica.

Convencer a inversionistas potenciales a comprometerse a proyectos denominados en una moneda reintroducida, se antoja una tarea casi imposible, comentaron.

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