La economía de EU mejora; Obama sonríe

Las cifras del PIB, desempleo y consumo de inicios de 2012 en el país apuntan a una recuperación; el optimismo generado por la economía sugiere que Obama tiene mayores posibilidades de reelección.
obama  (Foto: Cortesía CNNMoney.com)
John Cassidy

Hace unos meses, escribí en este mismo espacio que prefería ser moderadamente optimista respecto al 2012. Pues bien, esa cautela se ha desvanecido considerablemente. Desde Navidad, casi todo indicador económico de Estados Unidos ha sido más sólido de lo esperado: el PIB, el consumo, el nivel del mercado bursátil y la tasa de empleo. El informe de empleos del mes de enero, que mostró un aumento en la nómina de 243,000 plazas y una reducción en la tasa de desempleo a 8.3%, ofreció la evidencia más contundente de que las cosas están mejorando, pero se trata de una tendencia más generalizada. A pesar de lo que está sucediendo en Grecia, incluso la amenaza desde Europa parece estar disminuyendo. No obstante, muchos economistas siguen pesimistas. Goldman Sachs, por ejemplo, ha pronosticado un aumento del PIB de 2% en el primer trimestre, seguido por un segundo trimestre de apenas 1.5%. En parte, esa actitud obedece al orgullo profesional: no pudiendo prevenir que el ‘boom' de 2004-2007 terminaría en lágrimas, los economistas ahora están determinados a no sucumbir esta vez a los buenos deseos. Pero la cautela también refleja que muchos estadounidenses todavía están demasiado traumatizados por el colapso como para salir y gastar". Las personas dicen que no esperan que sus ingresos reales crezcan, y esa situación no anima a comprar una casa o emprender un negocio, o nada parecido", dijo hace poco Ben Bernanke, titular de la Reserva Federal, al Congreso.

Pero donde el presidente de la Fed ve cielos nublados, yo veo que el sol se asoma. Durante el último año, el índice de confianza del consumidor del Conference Board ha subido de 52.5 a 61.1. Desde comienzos de octubre de 2011, el índice S&P 500 ha ganado alrededor de un 20%. Y el retorno de la confianza y la riqueza se han reflejado en el gasto. Las ventas de automóviles están recuperando sus niveles previos a la recesión. Muchos otros fabricantes también van bien, al igual que el sector minorista, los restaurantes y los hoteles. Las compras de nuevas viviendas se mantienen deprimidas, pero los constructores se sienten lo suficientemente confiados para comenzar a edificar.

Nada de esto debería sorprendernos. Tras años de lento crecimiento, hay mucha demanda contenida. La política, por lo demás, sigue en el tono del estímulo: las tasas de interés son muy bajas y el gobierno federal opera con un gran déficit presupuestario. Ahora que el sistema bancario comienza a sanar y que la economía finalmente crea empleos en cifras decentes, la recuperación podría volverse autosostenible, al menos por un tiempo. Es cierto que el incremento en los precios del petróleo a más de 100 dólares el barril contraerá hasta cierto punto la demanda si persiste. Pero la decisión del Congreso estadounidense de extender los recortes al impuesto sobre nómina contrarrestará parcialmente ese efecto.

Votantes e inversionistas han comenzado a contabilizar todo esto. En las últimas semanas, el nivel de aprobación del Presidente Barack Obama subió a 50% en varios sondeos. En el sitio web Intrade, donde los especuladores pueden realizar apuestas sobre resultados de contiendas políticas, la probabilidad implícita de que Obama sea reelegido ascendió a 60% a mitad de febrero. (En el otoño pasado, esa cifra era inferior al 50%.) En el sitio británico Ladbrokes, donde también se corren apuestas, las probabilidades de que Obama gane se estrecharon a 8/15, es decir tienes que apostar 150 dólares para ganar 80 dólares.

Sin embargo, el profesor de Yale Ray Fair, quien por 35 años ha tratado de pronosticar las elecciones según variables económicas, indica que sus ecuaciones apuntan a un empate técnico. "En el momento en que escribo esto, parece que la economía en 2012 irá bien pero no estupendamente, lo que significa una elección reñida, demasiado cerrada para anticipar un ganador", advirtió el docente en su sitio web. Con todo, el modelo de Fair, que incorpora factores como el crecimiento del PIB y la inflación, quizás no tome en cuenta el reciente giro del mercado laboral. Si eres un presidente buscando ser reelegido, y has presidido una recesión, es de enorme ayuda que puedas presumir que el desempleo ha disminuido durante los doce meses previos a la elección. Eisenhower pudo hacerlo en 1956. Y lo mismo hizo Reagan en 1984 y George W. Bush en 2004. En 1980 Carter no pudo hacerlo, ni tampoco pudo George H.W. Bush en 1992.

¿Mi audaz pronóstico? Si el desempleo continúa a la baja, y espero que así sea, Obama se unirá a ese grupo de presidentes que fueron electos para un segundo término.

Este artículo pertenece a la edición de Fortune del 19 de marzo de 2012.

 

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