La Bolsa mexicana debe esperar a bancos

A pesar de ser un objetivo de la CNBV, su ingreso al mercado local podría tomar hasta 10 años; el regulador reconoce que no todas las instituciones aprueban la aplicación de las reglas Basilea 3.
BMV  (Foto: Notimex)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Pese a que la aplicación en México de las reglas de Basilea 3 contempla que los bancos coticen en Bolsa, esta condición podría llevar al menos una década, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Los bancos que emitan obligaciones subordinadas (deuda) deberán convertirlas en acciones en un plazo de 10 años a partir de que entre en vigor la regulación financiera internacional, dice Carlos Serrano Herrera, vicepresidente de Política Regulatoria de la CNBV. Sin embargo, reconoce que no todas las instituciones están de acuerdo con la medida.

Basilea 3 estableció una serie de requisitos que permitirán a los bancos que las obligaciones subordinadas que emitan computen como capital (acciones). Entre dichos requisitos destaca que no existan promesas de recompra por parte de los bancos, que tengan una duración mínima y, en general, aseguren que serán recursos que estarán ahí si la institución los necesita para enfrentar eventuales problemas de solvencia.

Adicionalmente, Basilea 3 puso otro requisito. Para que cuenten como capital, las obligaciones subordinadas deben tener capacidad de absorción de pérdidas, comenta Serrano Herrera en entrevista con CNNExpansión.

"Si el banco baja de cierto nivel de capital, estas obligaciones tienen que convertirse para asegurarse de que absorberán pérdidas, y eso permite que los tenedores de deuda también puedan ejercer disciplina sobre el banco porque también pueden sufrir las consecuencias de que el banco vaya mal", agrega el funcionario de la CNBV.

Basilea # da un periodo de transición de 10 años, y precisa que todo lo que se haya emitido hasta antes de que se anunció la regla, va a contar como capital en los siguientes 10 años. "De lo contrario, será muy drástico obligar a todos a emitir obligaciones súbitamente para que cuenten como capital y aquí vamos a dar también el transitorio de 10 años".

Serrano Herrera explica que Basilea 3 tiene ahora definiciones muy exactas de lo que debe contar como capital y qué no, y en México los bancos las deben cumplir, "salvo un componente que estamos agregando para que no se ponga en desventaja a alguna institución".

Si un banco emite obligaciones subordinadas y de repente cae su nivel de solvencia, esa deuda tiene que convertirse en acciones, dijo, pero "consideramos que dado que muchos bancos no cotizan en Bolsa, no sería deseable que esas obligaciones se conviertan en acciones que no son líquidas, no son transparentes, no se sabe cuánto valen, no se podrán vender, y vimos que sería mejor que se conviertan en acciones que coticen en Bolsa".

Adicionalmente, las autoridades financieras en México han considerado desde hace tiempo que sería deseable que los bancos coticen sus acciones en el mercado mexicano, porque daría más transparencia al sistema.

"El hecho de que muchos inversionistas puedan seguir la evolución del banco, que revele su situación como cualquier empresa pública, sería deseable. Sin embargo, creemos que no sería deseable obligarlos, debe ser una decisión privada".

De esta manera, ahora la CNBV establecerá que para que las obligaciones cuenten como capital tienen que ser emitidas por bancos que coticen en bolsa, "de esta manera creemos que no los estamos obligando y si hay bancos que no quieren emitir obligaciones, no lo harán", punto adicional a lo que fija Basilea 3.

Este requisito de flotar en Bolsa no se incluye en las nuevas reglas globales, es la única parte que agrega México, y la CNBV estima que es un incentivo para que los bancos coticen en el mercado.

"Creemos que es un objetivo de política deseable, pero no es una obligación; tienen tiempo para pensarlo y no resultaría en la pérdida, en ningún sentido, del control de los bancos", aclara Serrano Herrera.

Actualmente hay alrededor de siete bancos que tienen obligaciones subordinadas. "Tan no es una decisión fundamental, que son pocos bancos. En muchos países, las obligaciones subordinadas representan entre 60% o 70% del capital total; en México, el capital pagado de las utilidades retenidas es 90% de todo lo que se computa y 10% son obligaciones subordinadas".

Así, el funcionario considera que no sería un efecto muy dramático para el sistema, porque las obligaciones subordinadas son un componente bajo del capital.

"Tampoco es algo que debiese de cambiar el modo actual de muchos bancos, la mayoría de las instituciones chicas no ha emitido obligaciones subordinadas y no debería ser un problema para ellos", menciona.

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