La tasa Buffett puede resucitar

El partido demócrata planea revivir la idea de gravar a los más ricos en la campaña presidencial; sin embargo, expertos afirman que la iniciativa complica aún más el código fiscal de EU.
capitol hill  (Foto: AP)
Jeanne Sahadi

El lunes, el Senado estadounidense bloqueó una propuesta para implementar la Regla Buffett, pero los proponentes del impuesto a los millonarios se comprometieron a mantener vivo el tema en los próximos meses.

Los republicanos, como se esperaba, obtuvieron el apoyo suficiente para rechazar el intento de los demócratas de llevar la propuesta a debate. Al ala demócrata le faltaron nueve votos para invertir ese resultado.

El Partido Republicano desechó el proyecto de ley conocido como "Paying a Fair Share Act" o ley para el pago de la justa parte, que plasma la propuesta del presidente Barack Obama de elevar la tasa impositiva a los millonarios.

El proyecto de ley impondría una tasa efectiva mínima de 30% de impuesto federal sobre las personas con ingresos brutos ajustados de más de un millón de dólares (mdd), si bien se aplicaría en fases para los contribuyentes que ganan entre 1 y 2 mdd.

Los contribuyentes sujetos a la Regla Buffett podrían todavía obtener una exención por las deducciones caritativas realizadas y podrían incluir los impuestos ya pagados -sobre la renta y sobre la nómina- en el cálculo de lo que adeudarían al fisco bajo la Regla de Buffett.

El proyecto de ley para la Regla Buffett tal vez esté muerto por ahora, pero los demócratas planean resucitar la idea durante la campaña electoral en los próximos seis meses para aumentar la presión sobre los republicanos, según dijo el lunes el senador Charles Schumer, uno de los líderes demócratas del Senado.

La discusión del lunes en el Senado previsiblemente giró en torno a las nociones contrapuestas de los dos partidos sobre cómo definir "la justa parte" y si el código fiscal es lo suficientemente progresivo.

El senador Mark Pryor fue el único demócrata en cruzar la línea partidista para votar en contra de debatir el proyecto de ley, mientras que la senadora Susan Collins fue la única republicana en votar con los demócratas.

Obama criticó a los republicanos por bloquear el debate sobre la regla, diciendo que eligieron "una vez más proteger las exenciones fiscales de los estadounidenses más ricos a expensas de la clase media".

Los legisladores demócratas argumentaron que la Regla Buffett podría ser un paso hacia la equidad, ya que la medida garantizaría que nadie con ingresos superiores al millón de dólares termine pagando una tasa efectiva del impuesto federal inferior a la de cualquier persona de clase media.

De ser aprobada, la norma garantizaría que los millonarios "pagan una justa parte sin importar las lagunas y los tratamientos especiales que los legisladores añadan el código fiscal en el futuro", afirmó el senador Sheldon Whitehouse, demócrata que presentó el proyecto de ley.

Lo que es más, según los demócratas, el dinero que la medida recaudaría -un estimado de 47,000 mdd en 10 años si los recortes fiscales de Bush expiran, o 162,000 mdd si dichos recortes se revalidan- podría ser utilizado para reducir el déficit o para realizar inversiones inteligentes en la economía del país.

Los republicanos han descrito la Regla Buffett como un truco político para distraer la atención de los principales problemas del país, como la necesidad de crear puestos de trabajo, estimular el crecimiento económico y reducir la deuda.

La reducida tasa impositiva sobre las ganancias de capital es una de las razones que explican por qué muchos millonarios pagan menores tasas efectivas que la clase media. Pero no se trata de una laguna fiscal, puntualizó el senador republicano Rob Portman. "Esa tasa refleja una decisión deliberada para fomentar nuevas inversiones en la economía", dijo.

Bajo el código actual, un pequeño grupo de millonarios y multimillonarios pagan una tasa tributaria efectiva más baja que una minoría de hogares con ingresos moderados.

Sin embargo, el Servicio de Investigación del Congreso (Congressional Research Service) indicó que las violaciones a la Regla Buffett no son tan atroces como muchos han afirmado. Usando datos de 2006, el Servicio determinó que la tasa impositiva promedio entre los millonarios es de casi un 30% - alrededor de uno de cada diez paga una tasa superior al 35% y uno de cada diez paga una tasa por debajo del 24%.

Una encuesta de CNN/ORC realizada durante el fin de semana encontró que el 72% de los estadounidenses apoyan la idea de fijar una tasa impositiva mínima para las personas con ingresos anuales superiores al millón de dólares. De ellos, el 90% de los demócratas, el 69% de los independientes y el 53% de los republicanos respaldan dicho gravamen a los millonarios.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Con todo, muchos expertos en política fiscal cuestionan la Regla, afirmando que complica aún más un código de por sí complejo. Desde su perspectiva, hay formas más simples y eficientes de aumentar la carga fiscal de los más ricos que  recurrir a la adición de lo que es, en esencia, un segundo impuesto alternativo para asegurarse de que los ricos paguen su justa parte, como quiera que se le defina.

La Regla Buffett recibe el nombre del multimillonario Warren Buffett, quien admitió que él paga una tasa impositiva efectiva más baja que su secretaria y ha instado al Congreso a gravar más a los súper ricos.

Ahora ve
Apple, Shazam y el bitcoin dan las noticias del día en tecnología
No te pierdas
×