¿Puede Obama revivir su campaña de 2008?

En su búsqueda de la reelección, el presidente ha descuidado su relación con los jóvenes en la web; el mandatario debe presentar una nueva plataforma y dar libertad de acción a sus simpatizantes.
barack obama  (Foto: CNN)
Don Tapscott

He aquí una pregunta para el equipo de reelección del presidente estadounidense Barack Obama. Una que podría influir en el resultado de las elecciones de este año: ¿Cómo conseguirán traer de vuelta el poder del 'nosotros'?

Todos recordamos cómo Obama innovó en su campaña de 2008 al usar las redes sociales como una poderosa herramienta política. La campaña de Obama creó una expansiva plataforma en Internet, MyBarackObama.com, que dio herramientas a los partidarios para organizarse, crear comunidades, recaudar fondos e inducir a la gente no sólo a votar sino a apoyar activamente la campaña de Obama. Lo que surgió fue una fuerza sin precedentes, 13 millones de seguidores conectados entre sí a través de Internet, todos avanzando hacia una sola meta: la elección de Obama.

Cuando cantaron: "Yes we can" ("Sí, nosotros podemos") no era sólo un mensaje de esperanza para el futuro, era una declaración confirmatoria del poder colectivo. Ellos no estaban esperando que les dijeran qué hacer, sino que participaron activamente, llamando a sus amigos para que asistieran a eventos, para que supieran lo que estaba en juego, para que aportaran ideas y ayudaran de alguna manera. El poder del 'nosotros' era impresionante de observar. El 'nosotros' no sólo elevó la esperanza de la gente, sino que recaudó sumas de dinero sin precedentes para la campaña tradicional en el mundo real.

Pero esta vez, El 'Nosotros podemos' ha sido reemplazado por un nuevo modus operandi en la campaña de Obama: 'Sabemos quién eres'.

Los demócratas están invirtiendo fuertemente en los llamados Big Data (Grandes Datos) para obtener importantes nuevas visiones sobre el comportamiento cotidiano de cada uno de sus seguidores. Los datos permiten a las empresas grandes, o a las campañas políticas, investigar y analizar información acerca de ti: tus amigos, tus hábitos de compra, a qué tipo de eventos asistes y cuándo, qué temas te interesan. Con esta información, ellos presumiblemente pueden ser más precisos al enviar mensajes a través del correo electrónico, o al identificar los disparadores que te hacen asistir a reuniones y donar dinero.

Pero ¿qué pasó con el poder de la gente? ¿Qué pasó con el 'nosotros'? No hemos oído hablar de él desde la victoria de 2008. "Ellos construyeron la mayor comunidad en línea en la historia de la presidencia", dice Andrew Rasiej, fundador de Personal Democracy Media, que rastrea la intersección entre la tecnología y la política. "Pero luego dejaron de hablar con ellos y de hacerlos participar"; es decir, hasta que los buscaron hace poco con una petición de donativos.

Obama sí hizo algunos esfuerzos por ser el primer presidente web, con una cuenta en Twitter, un blog, y una versión en Internet del ayuntamiento tradicional. Lanzó una iniciativa de gobierno abierto, con el objetivo de reducir la influencia de intereses particulares y dando al público mayor influencia sobre las decisiones que afectan sus vidas. En comparación con otros gobiernos en todo el mundo, el gobierno de Estados Unidos ha establecido el estándar más alto en cuanto a la apertura.

Y, sin embargo, cuatro años después de que Obama fue elegido, nada ha cambiado mucho. Las mismas reglas siguen aplicando: Dame tu voto y yo dominaré. Rasiej está decepcionado: "Muchos de nosotros creemos que desperdició la masiva circunscripción política que fue atraída por su mensaje de esperanza y cambio". Los 13 millones de seguidores, por ejemplo, podrían haber ayudado a Obama a presionar a sus legisladores a apoyar la ley de salud. Sin embargo, Rasiej cree que la Casa Blanca, y en particular, el jefe de gabinete de Obama, Rahm Emanuel, no creyeron en el poder del 'nosotros'. "Volvieron al púlpito elevado de la Presidencia. Literalmente se pusieron el blindaje de las comunicaciones del siglo 20".

Esa actitud parece haber influido en la campaña de 2012.

"Es una campaña completamente diferente", dice Nomiki Konst, de 28 años. En 2008, ella ayudó a ayudar a recaudar millones de dólares para Obama al organizar eventos en Los Ángeles con personalidades de la música y el cine. "Fue muy inspirador", dijo. "Cuando alguien dice que tú tienes la capacidad de hacer lo que quieras, eso me dio el poder y el potencial para hacer mucho más. Podía transmitir esa inspiración a los demás". Esta vez, "es una campaña tradicional jerárquicamente manejada". Ahora, toma meses conseguir la aprobación para planes de eventos. "Están esposando a la gente", dijo Konst, quien se desempeñó como copresidenta nacional de Generación 44, el brazo de campaña de Obama para recaudar fondos entre los jóvenes. Se frustró tanto que renunció en noviembre de 2011.

En Los Ángeles, Haroon 'Boon' Saleem, un ejecutivo cinematográfico de 33 años de edad, trabajó duro para Obama en 2008 para movilizar a jóvenes profesionistas, con noches de comedia, fiestas para ver los debates, noches de cine donde podías conocer a exitosas celebridades del cine y la televisión. Ellos pasaron la voz, hicieron amigos y ayudaron a recaudar 1.6 millones de dólares para la campaña. Las ideas no provinieron de la organización de Obama. "Simplemente lo hicimos", dijo Saleem. Esta vez, Saleem tiene la intención de ayudar, pero percibe el resentimiento de los partidarios jóvenes: "Conozco a un gran número de personas que no están contentas", dijo Saleem. "Ellos querían estar conectados e involucrados, pero no lo estuvieron".

Es posible que la campaña de Obama piense que no necesita preocuparse por el apoyo de la juventud. Una nueva encuesta nacional entre jóvenes de entre 18 y 29 años en Estados Unidos realizada por el Instituto de Política de Harvard muestra que Barack Obama ahora lidera sobre su probable rival republicano, Mitt Romney, por un margen de 17 puntos, una ganancia de seis puntos porcentuales desde noviembre de 2011. Pero, ¿estarán tan dispuestos los jóvenes a recaudar dinero y conectar con amigos para apoyar al presidente? ¿Saldrán y votarán masivamente, como lo hicieron en 2008, cuando una cantidad adicional de 2 millones de estadounidenses menores de 30 años votaron, en su mayoría a favor de Obama?

Un alto funcionario de la campaña de Obama me dice que no pueden depender de la auto-organización del mismo modo en que lo hicieron en 2008. Por un lado, la campaña del presidente no puede hacer o decir nada que comprometa su primer mandato. Como corresponde, él tiene que ser más cauteloso que en 2008, cuando era un candidato con pocas posibilidades.

Pero eso no debe impedir que la campaña aproveche el poder de la auto-organización. La misma campaña de Obama mostró en 2008 que se puede permitir a la gente crear sus propias comunidades sin afectar la integridad del mensaje central. La campaña de Obama estableció claras reglas de participación que prohibían, por ejemplo, hablar mal de la familia de Sarah Palin, dijo Rahaf Harfoush, quien trabajó en la campaña en redes sociales de Obama, y luego escribió un libro acerca de su experiencia. Cada vez que los partidarios decían algo que no concordaba con el mensaje de Obama, la campaña dejaba en claro que el elemento externo a la campaña no habló en nombre de Obama. Esta vez, la campaña de Obama podría emitir ante al mundo un claro aviso de divulgación, indicando que las comunidades no reflejan necesariamente los puntos de vista de la campaña. La propia comunidad podría registrar su aprobación o desaprobación, o las declaraciones de sus miembros.

Los seguidores digitales de Obama también señalan que no es necesario depender tanto de MyBarackObama.com porque hay muchas otras herramientas de redes sociales existentes. Sin embargo, como Harfoush destaca: "Facebook no está equipado para ayudar a la gente a organizarse, MyBO lo estaba."

Si la campaña no vuelve a su senda de la victoria, y de manera rápida, se arriesga a seguir aislando (o incluso, alejando) a los jóvenes. Los jóvenes no quieren ser organizados por otros, quieren tomar medidas por sí mismos. Quieren participar, no ser receptores pasivos de las instrucciones de la campaña. Quieren tener iniciativa en lugar de que estrategas de campaña sabelotodo les digan qué hacer. El Tea Party entiende esto, Obama lo entendió alguna vez también.

Así que, si la campaña de Obama quiere volver al 'nosotros', ¿qué debe hacer?

1. Ceder control. En lugar de decirle a la gente qué hacer, debe permitirle crear sus propias comunidades para hacer amigos y contactos, recaudar dinero, iniciar una conversación, permitirles contribuir a su manera, sin recibir instrucciones por parte de los de arriba. Hay muchas maneras de contener a los que se salen de la regla, y la comunidad será mucho más poderosa que lo que cualquier jerarquía impuesta puede llegar a ser. "Es importante que la gente fuera de la campaña difunda mensajes para que ésta se sienta auténtica", dijo Saleem. "Ayuda el hecho de escuchar a uno de tus amigos hablando acerca de los éxitos".

2. Volver a crear una plataforma. En 2008, la plataforma de la campaña de Obama, MyBarackObama.com, fue un gran éxito. Al día de las elecciones, más de 35,000 grupos se habían conformado para apoyar a Obama, y se habían organizado más de 200,000 eventos y recaudado grandes sumas de dinero. Funcionó en aquel entonces. ¿Por qué no ahora?

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3. Debatir temas con los seguidores: Iniciar una conversación con los jóvenes acerca de las cuestiones que les preocupan, como la anticoncepción, dice Saleem: "Es una muy buena manera de atraer a relegada generación del milenio que Obama necesitará si quiere ganar".

Don Tapscott (@dtapscott) es autor de 14 libros acerca de las nuevas tecnologías en los negocios y la sociedad, el más reciente es Macrowikinomics.

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