PAN: 2 sexenios 'ignorando' petrodólares

Vicente Fox y Felipe Calderón desaprovecharon el dinero obtenido por los altos precios del crudo.

Gobiernos con suerte

1
Durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón los ingresos petroleros representaron más del 30% del presupuesto público. (Foto: Thinkstock)
petróleo dos  (Foto: Thinkstock)

Los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón fueron "afortunados" al contar con un precio del petróleo superior al que se estimaba en los presupuestos de los 12 años de administración blanquiazul, sin embargo desaprovecharon la oportunidad de generar reformas y proyectos benéficos para el país, coinciden especialistas.   "Significó que fueron gobiernos con buena suerte que tuvieron petróleo e ingresos superiores a los presupuestados, pudieron entonces generar fuentes alternativas de energía o crear las propias refinerías que satisfagan el mercado interno", dice el experto Luis Miguel Pérez Juárez.

Durante las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón, los ingresos petroleros representaron más del 30% del presupuesto público.

En el año 2001 se registraron 386,579 millones de pesos por este concepto, monto que para 2006 aumentó a 861,279.2 millones, de acuerdo con cifras de la secretaría de Hacienda.

La dependencia del Gobierno hacia el petróleo alcanzó su máximo nivel en 2005, cuando los ingresos representaron casi 40% del presupuesto, de acuerdo con el Centro de Análisis e Investigación Fundar.

El instituto agrega que el aumento de los ingresos petroleros del sector público se debió a que desde 2003 "el precio internacional de la mezcla mexicana de petróleo se cotizó muy por encima del precio proyectado anualmente".

De la misma forma, en el sexenio de Felipe Calderón los ingresos petroleros representaron más del 30% de los ingresos del sector público.

En 2007 se registraron 880,698.20 millones de pesos y para 2011 la cifra llegó a 1.91 billones de pesos.

Fundar señala que en lo que va del sexenio de Felipe Calderón, el Gobierno ha registrado 737,000 millones de pesos de recursos excedentes por la venta de crudo.

Declive en la producción

2
El crudo se vio afectado por preocupaciones sobre la demanda del energético.  (Foto: Thinkstock)
pemex plataforma petroleo  (Foto: Thinkstock)

México registró un aumento en la producción petrolera durante los primeros años de la administración de Vicente Fox, aunque para 2004, el país comenzó a producir menos crudo y aumentó el riesgo de ser un importador neto del energético.    En 2004, la producción petrolera alcanzó un punto máximo, al sumar 3.38 millones de barriles diarios en promedio. Desde 2005 se registró una baja, pues se produjeron 3.33 millones de barriles y para 2006 cayó a 3.2 millones.

En el sexenio de Felipe Calderón la situación no fue distinta. En 2007 se produjeron 3.07 millones de barriles por día y en 2011 la cifra se ubicó en 2.5 millones de barriles diarios.

En ese sentido, México corre el riesgo de ser un importador de crudo en los próximos 10 años, de acuerdo con el Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad de Rice, con la demanda doméstica por crudo aumentando y la producción en declive.

Por ello, en 2011, Petróleos Mexicanos (Pemex) anotó su séptima caída consecutiva en la producción de crudo, al registrar 2.55 millones de barriles por día en promedio, cifra inferior a los 2.57 bpd que produjo en 2010.

Así, desde ese máximo de producción en 2004, la paraestatal acumula una caída de 24% hasta 2011, equivalente a 830,000 barriles diarios.

La reforma energética

3
El PRI en San Lázaro dijo que no se dará lugar a oportunismos electorales. (Foto: AP)
congreso  (Foto: AP)

Durante el Gobierno de Felipe Calderón se aprobó la reforma energética. La propuesta original del Ejecutivo buscaba "dar a Petróleos Mexicanos mayor flexibilidad en la contratación de servicios con empresas privadas, nacionales e internacionales, y otorgarle mayor libertad para asociarse con ellas", de acuerdo con el estudio "Los grandes problemas de México" del Colegio de México.

Sin embargo, la reforma que finalmente se aprobó incluye:

  • La creación de contratos incentivados
  • Elimina la posibilidad de que un contrato se someta a jurisdicciones extranjeras tratándose de controversias por contratos de obra y prestación de servicios en territorio nacional o en zonas donde México ejerce soberanía.
  • La emisión de bonos ciudadanos.
  • La inclusión de cuatro consejeros profesionales al Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos.
  • Permite a Petróleos Mexicanos contratar financiamientos sin la autorización de la secretaría de Hacienda.
  • Se otorgan más funciones a la Comisión Reguladora de Energía.
  • Se crean el Consejo Nacional de Energía y la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

Para el Colegio de México, el balance de lo que se logró en la reforma de 2008 es mixto.

"La introducción de contratos incentivados fue un paso mesurado en la dirección correcta, mientras que el fortalecimiento y la formalización del monopolio comercial de Pemex (...) y la transferencia de controles gubernamentales a su consejo, constituyen dos pasos firmes atrás".

Además, la institución acusa a la reforma de "mantener entes regulatorios débiles".

Pemex y Repsol

4
Fitch expresó dudas sobre el plan estratégico de la empresa. (Foto: Reuters)
repsol  (Foto: CNN, )

El 29 de agosto de 2011, Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció junto con la constructora española Sacyr, que buscaban el control del 29.8% de Repsol para poder impulsar cambios en la plana directiva. El monto que buscaban alcanzar es cercano al límite de 30% que les hubiera obligado a lanzar una oferta accionaria por la empresa.

Sacyr poseía 20% de la petrolera, mientras que Pemex elevó su participación de 4.87% a 9.49% con la compra del 4.62% de la petrolera española por 1,100 millones de euros.

Pemex indicó que financiaría 70% de la compra con la emisión de deuda.

El acuerdo desató temores en el Gobierno español sobre si se mantendría la nacionalidad de Repsol.

Sin embargo, el idilio entre ambas compañías terminó pronto. El 12 de octubre Sacyr vendió 10% de sus acciones de Repsol a la propia petrolera española para pagar sus deudas de casi 5,000 millones de euros, poniendo fin al acuerdo con Pemex.