Sindicatos, a salvar la productividad

Intereses de algunos líderes gremiales amenazan al sector productivo de México, advierten expertos; las organizaciones que no están ligadas al sector público aportan más, reconoce Hernández Juárez.
obreros  (Foto: Thinkstock)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El abuso de poder que han ejercido algunos líderes sindicales ha creado una imagen distorsionada de las agrupaciones de los trabajadores en México, en detrimento del crecimiento económico, coinciden expertos.

El secretario general del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana, Francisco Hernández Juárez, reconoce que los gremios que no están ligados al sector público y cuyos dirigentes no participan en la política aportan más a la competitividad nacional.

"Los sindicatos son la agrupación de trabajadores para promover y defender su interés, y los que fallan a veces son los dirigentes sindicales, que aprovechan para enriquecerse de las cuotas de los trabajadores", subraya el líder de los telefonistas.

Hernández Juárez aclaró en entrevista con CNNExpansión que el sindicalismo en México "no es malo". El Gobierno, a través de los dirigentes, "controla a los sindicatos y los utiliza como herramienta para controlar, a su vez a los trabajadores con esquemas corporativos", destaca.

El líder sindical dijo que no aún está claro si la aprehensión de la ex lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, es una medida contra una persona o está encaminada a limpiar a los sindicatos del Gobierno.

Para Hernández Juárez la medida es "excelente" en caso de que su propósito sea "desmantelar el corporativismo y su criatura más nefasta, y (quitar) los contratos de protección patronal que son la fuente de corrupción más grave que hay dentro del mundo del trabajo", sin embargo acotó que si la detención de la lideresa "es para quitarse de encima a un adversario político y golpear a un sindicato, estaría marcando el tono de la relación que (el Gobierno) va a mantener con los trabajadores".

¿Corrupción contra productividad?

Durante las últimas tres décadas los líderes sindicales han emergido entre los principales críticos de la liberalización comercial, mientras que la evidencia económica ha puesto en riesgo la capacidad de las compañías estadounidenses para competir en los mercados globales, asegura el estudio Unions, Protectionism, and U.S. Competitiveness de The Cato Institute.

El análisis asegura que la cara monopólica de los sindicatos puede verse en sus esfuerzos para elevar salarios y prestaciones a niveles por encima de los del mercado laboral competitivo.

Los salarios más altos recortan las utilidades de las empresas reduciendo los niveles de inversión y empleo, afectando a la industria. Los sindicatos también pueden imponer reglas de trabajo restrictivas y sobrecontratación que reduce la productividad y reprime la innovación, recalca el estudio.

Hay de sindicatos a sindicatos, asegura el director del centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), Luis Foncerrada Pascal, quien asegura que "vale la pena defender a los sindicatos que son transparentes, democráticos, en los que no hay robo del patrimonio de los trabajadores".

El directivo asegura que esos sindicatos pueden ayudar a mejorar las condiciones de trabajo en términos del poder adquisitivo de los salarios, mejores condiciones de salud y bienestar.

Foncerrada Pascal advierte que un sindicato que no vea por mejorar la productividad no cumple con su responsabilidad como representante de los factores fundamentales de la producción.

"Cualquier sindicato en donde no haya transparencia y se proteja el robo del producto de la empresa -como en el caso de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro o en muchas secciones de Pemex- debe ser vigilado.

La falta de transparencia puede afectar la competitividad de las empresas al atentar contra los trabajadores, advierte el director de la División de Economía del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), Fausto Hernández Trillo.

El ejemplo más típico a nivel macroeconómico de este riesgo se da en los sindicatos europeos de Francia y España. Hace medio siglo los sistemas de pensiones iniciaron con edades de retiro de 68 años que hoy se han elevado hasta los 58 en una sociedad con pocos jóvenes y en donde es imposible llevar la edad de jubilación a 60 años.

Sindicatos optarán por apoyar cambios

Hay que distinguir una serie de sindicatos con más autonomía como el Sindicato de Telefonistas que están aglutinados dentro de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), en donde no hay una estructura impuesta sino que es fruto de un proceso de auscultación de las bases, agrega el profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, Ignacio Medina Núñez.

"Hablando de los típicos sindicatos más subordinados, como podría ser el de Pemex, lo que tenemos es un sindicalismo que de acuerdo a los intereses de los grupos de las dirigencias  saltan de posiciones de acuerdo a su propia conveniencia", subraya el doctor en Ciencias Sociales.

Los dirigentes de estos sindicatos "tienen intereses muy sectoriales en la medida de que les toquen sus intereses grupales", añade el académico. . En la práctica se ha visto que el SNTE no va a ofrecer ya resistencia a la reforma educativa, con excepción de lo que podría ser en el caso de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que sería otro caso por analizar", ejemplifica el investigador.

En todos los sindicatos el gobierno encontrará grupos con los cuales negociar, asegura el académico, aunque acota que es necesario analizar qué tipo de resistencia pueden ofrecer las organizaciones  de acuerdo a las presiones que tienen por parte de las bases de los trabajadores.

Más transparencia en sindicatos corporativos

Para el dirigente de los telefonistas, Francisco Hernández Juarez, el sindicalismo es la única herramienta que tienen los trabajadores para operar, pero hay que establecer reglas para que sean ellos quienes decidan democráticamente a los actores de la negociación.

En su opinión, la reforma laboral aprobada al final del sexenio pasado no desmantela la estructura con la que hoy opera el mundo laboral, donde la Secretaría del Trabajo y Previsión Social tiene una injerencia determinante en la vida sindical.

Héctor Moreno, Investigador del  la Escuela de Graduados en Administración Pública y Políticas Públicas del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México, asegura que no hay forma "ni interés" en terminar con el derroche de los líderes sindicales.

"Lo estamos viendo con Elba Esther (Gordillo) es un problema es con la líder, no con el sindicato porque las estructuras se mantienen".

El PRI no está viendo este tema como un asunto estructural, añade, sino como un pasivo en la relación con alguno de los sindicatos, pero muy acotado a ciertos líderes disfuncionales como "Napoleón Gómez Urrutia, Carlos Romero Deschamp y Félix Flores".

Ignacio Medina Núñez, investigador de la Universidad de Guadalajara, destaca que algunos pueden estar analizando el arresto de Elba Esther como una simple decisión política. "A mí me parece que no se trata únicamente de una venganza, sino que estamos hablando de un caso muy específico y probado de una malversación de fondos de hace 23 años cuando tomó la dirigencia".

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