Banxico, entre la espada y la pared

Al banco central mexicano se le complicó el panorama por la apreciación del peso, afirman analistas; el alza en la inflación podría ser coyuntural, aunque contaminaría las expectativas a futuro,...
crecimiento  (Foto: AP)

La apreciación del tipo de cambio complicó el panorama para el Banco de México (Banxico), que tendrá que lidiar entre el efecto que tiene la entrada de capital extranjero al mercado cambiario y la inflación que debe controlar para evitar que se contaminen las expectativas de mediano plazo.

"Hay factores encontrados en términos de la respuesta que debería tener la política monetaria y dependiendo cuál pese más, o cual sea la preocupación más importante para Banxico, la respuesta será en una u otra dirección, pero lo que elijan tiene consecuencias para la economía", estima el economista en jefe de Scotiabank México, Mario Correa.

Precisa que si eligen adaptarse al entorno global mediante menores tasas lleva el riesgo de generar una mayor inflación y podrían perder mucho  de lo ganado en términos de la baja en la inflación que hemos tenido en los años anteriores.

Si eligen regresar y subir la tasa, se amplía el atractivo relativo de las inversiones en México, se puede seguir fortaleciendo el peso y restarle competitividad de corto plazo a las exportaciones.

"Hay que elegir y no es fácil, tiene sus consecuencias y por eso será importante la próxima decisión de política monetaria", expone.

El peso mexicano en su valor a 48 horas, utilizado en operaciones al mayoreo, ligó este miércoles su quinta sesión al alza y alcanzó un nuevo máximo de 20 meses, mientras continúa la entrada de flujos del exterior ante expectativas favorables para la segunda economía latinoamericana y por una menor probabilidad de una baja de la tasa de interés de referencia.

El banco central mexicano tiene un buen reto enfrente, no es algo que sea muy complejo o difícil en su maniobra, agrega el director de la Licenciatura en Administración  Financiera del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, Oliver Ambía.

"Tiene varias cartas bajo la manga que no las han sacado porque no ha sido necesario, pero si el entorno se empieza a complicar más sí tendrían que empezar a aplicar medidas para hacer frente a los obstáculos que hay en este momento y esas opciones la implementación de opciones de compra para prevenir la acelerada apreciación del peso, operaciones en mercado abierto para darle más liquidez a la economía o recortar liquidez si lo considera pertinente", dice.

El catedrático expone que en la próxima decisión de política monetaria se mantendrá una postura cautelosa, esperar a que se den a conocer datos económicos en Estados Unidos y cifras similares para la economía mexicana, así como verificar la situación en Europa y en los siguientes dos trimestres ver qué pasa y cómo podría comportarse la economía mexicana.

Sin embargo, aclara que la prueba de fuego será en 2014 con base en lo que se pueda lograr en materia de reformas en 2013.

"Si las reformas llegan a implantarse el próximo año (energética, laboral y fiscal principalmente), ya veríamos como Banxico tendría que ser el apoyo para que la economía mexicana tenga el crecimiento que el presidente Enrique Peña ha dicho de 6% y así mandar un mensaje importante al exterior".

La inflación tardará unos meses en bajar

En opinión de la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, el repunte que registró la inflación a marzo ya era esperado, pero destaca que será temporal y que la inflación cerrará 2013 dentro de su nivel objetivo.

Estima que tendrían que pasar cinco meses o más con una inflación arriba de 4% para esperar que tuviera impacto en las expectativas de largo plazo, pero cree que es un repunte temporal en los precios que tendrá una duración de tres meses, mientras que Mario Correa de Scotiabank comenta que están por revisar al alza su estimado de inflación, que estará más cercano a 4%.

El catedrático del ITESM menciona que su estimado de inflación es cercano a 3.8% y si en el segundo semestre del año algunos indicadores como pueden ser productos agropecuarios o de servicios empiezan a tener una tendencia alcista posiblemente podría superar ese nivel y subir la tasa. "El Banxico no la tiene fácil, pero tampoco es retador".

Aunque la apreciación del peso contribuye a que disminuyan las presiones inflacionarias, la rápida entrada de capitales al país es un arma de doble filo, reconoce Gabriela Siller.

"Si el tipo de cambio se coloca por debajo de 12 pesos por dólar empezaría a dañar a las exportaciones mexicanas vía una menor competitividad y, por otra parte, toda esta entrada de capitales puede generar una mayor volatilidad ante una mayor incertidumbre a nivel internacional".

El reto ante la fortaleza del peso

"Dada la incertidumbre mundial que pudiera generar una rápida salida de capitales del país, ocasionaría volatilidad en el tipo de cambio, lo que a su vez afectaría de manera indirecta a otras variables sobre todo económicas", dice Siller.

No es que Banxico la tenga difícil en materia de política monetaria, sino más bien en el buen desempeño del sistema financiero dada la rápida entrada de capitales al país a pesar de la baja de 50 puntos base y subraya la posibilidad de que se reactiven las opciones de ventas de dólares que hagan pensar un poco más al mercado sobre las apreciaciones de la moneda.

El catedrático del ITESM, agrega que Banxico no se encuentra ante el reto más difícil que haya enfrentado, pero los mercados en el ámbito internacional están dando señales encontradas y la economía mexicana también está dando señales un poco opuestas o contradictorias.

El flujo de capital que está llegando a México está haciendo que el peso se aprecie, puede ser algo muy bueno por algunos, pero podría no ser sostenible, ya que si en el mediano plazo existe un evento que revirtiera la entrada de los flujos el capital saldrá rápidamente depreciando el peso, indica.

La inflación en México se está comportando peor a lo esperado, agrega Mario Correa, de Scotiabank y si bien aún son factores temporales estacionales los que están generando este repunte en precios el hecho es que se adelantó el momento en que se esperaba el repunte, ya que si bien el estimado era abril el dato de una mayor inflación se dio en marzo.

"Vimos que Banxico está preocupado por el tema de la entrada de capitales, la apreciación que ha tenido el peso y sobre todo la velocidad en la que se ha venido apreciando y es un factor que ha influido mucho en la decisión de recortar las tasas. Para adaptarse a este entorno global de alta liquidez quizás sería deseable tener tasas más bajas y la posibilidad de tener un recorte en tasas adicional está también".

Si la preocupación fundamental era la posible apreciación del peso y la entrada de capitales bajar 50 puntos base la tasa de referencia no sirvió de nada, advierte Correa, aunque aclara que esta fortaleza no es una reacción a la decisión del Banxico, sino que se dio por otros eventos como la decisión del Banco Central de Japón de inyectar dinero a los mercados.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Pero alerta que si el mercado percibe que Banxico está abandonando el objetivo central de tener una inflación cercana a la meta en automático empieza a generar un ajuste al alza en las expectativas de inflación y cuando eso ocurre los agentes económicos empiezan a subir los precios y validar esas expectativas.

"El anclaje que ha tenido la inflación en México se ha dado porque durante mucho tiempo se ha implementado una política monetaria consistente con la meta que se tiene establecida. Si vuelven a bajar la tasa y los mercados lo interpretan como un debilitamiento del ancla nominal que tiene la economía, como un menor compromiso del Banxico en su lucha contra la inflación o mayor complacencia con la inflación se puede empezar a generar el aumento en expectativas y alza en precios".

Ahora ve
El balotaje entre Piñera y Guillier en Chile es de pronóstico reservado
No te pierdas
×