Hagan apuestas: ¿dólar a 11 o 12 pesos?

El entorno favorece a la divisa mexicana, pero analistas ven difícil que llegue a 10 por dólar; el reto es que México sea más atractivo que otros mercados foráneos para que el capital no salga.
peso monedas  (Foto: Thinkstock)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El peso se enfila a apreciarse todavía más por la liquidez mundial, la rentabilidad que ofrecen los instrumentos financieros mexicanos y el optimismo desbordado por la posible aprobación de reformas, que llevarían al tipo de cambio a cotizar debajo de 12 pesos por dólar en 2013, coinciden analistas.

Las estimaciones colocan al tipo de cambio en un rango que va desde 12 pesos hasta 11.70 e incluso en 10 por dólar, pero advierten que el gran reto es que México conserve una posición favorable frente a otros mercados emergentes y que dé confianza para que los flujos de capital se mantengan.

"Dado que las preocupaciones financieras globales parecen haberse disipado y una opinión positiva sobre las reformas estructurales ha estimulado el optimismo con respecto a un mayor crecimiento en el mediano plazo, en medio de una futura mejoría de calificación del crédito soberano (de México), creemos que el peso tiene más margen para fortalecerse", destaca un análisis de JP Morgan.

"El peso se seguirá apreciando de manera muy importante, ya que hay varios temas que justifican esta perspectiva tales como la calidad fundamental de la economía mexicana, la gran liquidez en el mundo y la rentabilidad que tienen los instrumentos financieros mexicanos", dice a su vez el director de Análisis y Estrategia Económica del Grupo Financiero Ve por Más, Manuel Guzmán Moreno.

El peso mexicano continúa imparable, desafiando a los mercados y rompiendo todo pronóstico del día. Así, quienes decían que el piso era de entre 12.25 y 12.30 por dólar han tenido que estar corrigiendo sus pronósticos constantemente, aunque todavía no se atreven a decir que podría caer por debajo de los 12, dijo este miércoles el director para América Latina de Moody's Analytics, Alfredo Coutiño.

En un artículo para CNNExpansión.com, el especialista mencionó que dada la perspectiva de entradas de capital a lo largo del año y en anticipación a la posible aprobación de alguna de las dos reformas de fondo (fiscal y energética) la paridad cambiaria podría incluso acercarse a los 10 pesos por dólar para el próximo año.

Este viernes, el peso mexicano en su valor a 48 horas, utilizado en operaciones al mayoreo, rompió una racha de cinco jornadas al alza, luego de la divulgación de débiles datos económicos en Estados Unidos que causaron pesimismo.

La divisa cerró en 12.0877 pesos por dólar a la compra, y 12.0887 a la venta, un retroceso de 4.5 centavos respecto al precio de cierre del jueves, de acuerdo con datos del Banco de México.

¿Dólar en 10 pesos? No por ahora

Un tipo de cambio debajo de 10 pesos por dólar se ve muy difícil, y pondría en una situación de desventaja incluso a los exportadores automotrices nacionales, mientras que una cotización menor a 12 pesos no afectaría al comercio y menos a los grandes exportadores del país, puntualiza el director de las carreras de Economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe (ITESM), Raymundo Tenorio  Aguilar.

Incluso descarta que el Banco de México (Banxico) pudiera, eventualmente, dejar que el tipo de cambio se coloque debajo de 11.50 pesos porque se estaría favoreciendo la competitividad muy exagerada de los grandes importadores y debilitando la de otras cadenas productivas que sí enfrentan inflación en pesos.

Guzmán Moreno, del Grupo Financiero Ve por Más, coincide que una cotización de 10 pesos por dólar -en estas condiciones- se ve lejana, pero aclara que las proyecciones de tipo de cambio siempre son complicadas porque tienen muchas aristas y hay dos temas que tener presente.

El primero, menciona, es que el comportamiento del tipo de cambio tiene un componente coyuntural y cualquier cosa que pudiese presentarse en otras latitudes eventualmente pueden tener como repercusión una corrección en la paridad peso dólar.

La segunda variable es que desde el punto de vista fundamental, el tener una balanza de pagos muy sólida -que se ve reflejado en las reservas internacionales- no modifica la tendencia de largo plazo del tipo de cambio, que en los siguientes años se fortalecerá más.

De acuerdo con sus proyecciones iniciales, el peso pudiera colocarse abajo de 11.90 por dólar al cierre de año, con cotizaciones que pudieran ubicarse entre 11.50 y 11.70 y estos escenarios incluyen la aprobación de las reformas energética y fiscal que llevarían a una alza en la calificación soberana mexicana.

Mientras que los especialistas de JP Morgan subrayan que finalmente el peso registró una fuerte apreciación, haciendo de la moneda mexicana líder entre las divisas principales y esperan que termine en 11.70  y 11.30 por dólar en 2013 y 2014, respectivamente.

El recorte en la tasa de interés de referencia del Banxico a 4% el pasado 8 de marzo quitó la incertidumbre con respecto a futuras decisiones de política monetaria. Sin embargo, otros factores como la mejoría sostenida de las condiciones económicas en EU y las crecientes posibilidades de una mejoría de calificación del crédito soberano en el segundo trimestre de 2013 también contribuyeron a las ganancias del peso después del recorte de tasa.

"Mientras que el peso se ha elevado a su máximo en 20 meses, realmente creemos que hay aún más espacio para un fortalecimiento de la moneda, apoyado en los flujos continuos de entrada de capitales, fundamentos sólidos y perspectivas favorables para la aprobación de reformas", indican.

¿Peso fuerte, impactará en las cuentas externas?

Manuel Guzmán descarta que un peso abajo de 12 por dólar sea un riesgo para las cuentas externas. Incluso, en el pasado ha habido momentos en donde el tipo de cambio se ha fortalecido y las exportaciones han crecido o el peso se ha depreciado y las exportaciones han caído, lo cual sugiere que existen variables diferentes a la moneda que explican el comportamiento de las exportaciones.

"Creemos que en el segundo semestre del año veremos un peso más fuerte y un crecimiento en ventas al exterior, porque para las exportaciones mexicanas es más relevante el desempeño que tengan la economía de EU que el tipo de cambio".

Los estrategas de JP Morgan creen que -considerando el impacto de un peso más fuerte sobre los bienes comerciales (inflación subyacente más baja por la vía de alimentos procesados más bajos y precios de productos  no alimentarios)- es probable que Banxico tolere un peso más fuerte en el futuro.

"Estimamos que otro recorte en la tasa de referencia está eliminada mientras la inflación permanezca arriba de 4.0%, pero nosotros no podemos descartar otra reducción de la tasa de fondeo en el segundo semestre del año, si el peso se sigue fortaleciendo, (en un entorno en) el que el pronóstico para las perspectivas de reformas significativas sigue presente y la actividad económica sigue careciendo de fuerza", indican.

Banxico y el peso fuerte

La apreciación del peso puede llevar al banco central mexicano a reactivar el mecanismo de compra de dólares que le permitiría acumular más reservas internacionales, si considera que la fortaleza del peso es riesgosa, indican los expertos.

La recompra puede darse y el Banxico no dejaría que pasara más allá de 11.50 porque podría generar un efecto mayor en inflación, porque un componente importado más barato encarece los precios en pesos. Podemos importar más barato, pero quienes exportan pagan en pesos, considera el catedrático del ITESM, Raymundo Tenorio.

Pero advierte que le saldría caro al Banxico acumular reservas internacionales, ya que no las puede invertir en pesos y tendría que esterilizarlas. "Si hay reformas estructurales, la calificación soberana mexicana subirá y se corre el riesgo que el tipo de cambio se ubique en 11.50, pero se está comprando tiempo para que las reformas pasen y que el inversionista tome la decisión de pasar de la inversión de cartera a la directa", explica.

El canco central recién desarticuló el mecanismo para vender dólares, y no es descabellado que pudiera activar nuevamente las opciones de compra, que tendría implicaciones para la acumulación de reservas y este proceso de acumulación tiene un costo y es alto, alerta el director de Análisis y Estrategia de Ve por Más.

Por ello, el Banxico va a ponderar muy bien las condiciones del mercado cambiario antes de decidir en todo caso reactivarlo. "Si no hay condiciones de especulación, desordenadas esto podría quizás limitar su acción porque significaría que la apreciación del peso es resultado de condiciones de mercado", expone

"En ese sentido sería altamente costoso y riesgoso que Banxico quisiera pararse enfrente de esta avalancha de recursos comprando dólares e incrementando de manera importante las reservas internacionales".

JP Morgan anota que dado el fuerte desempeño del peso, ciertamente ha aumentado la probabilidad de ver un giro en la política cambiaria, tras suspenderse la subasta de venta de dólares, por lo que no sería sorpresivo.

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El impacto para limitar la apreciación futura del peso sería pequeño, agregan los expertos de este banco, particularmente conforme el monto de opciones que podrían ser subastadas (posiblemente 600 millones de dólares), representan un pequeño porcentaje de la negociación diaria en el mercado cambiario (menor de 3%).

El mecanismo de compra de dólares se aplicó entre febrero de 2010 y noviembre de 2011, llevando al banco central a acumular cerca de 9,000 millones de dólares durante 2010 y 2011, representando el 9% de acumulación total de la reserva durante ese período, pero aclaran que la principal fuente de reservas internacionales de Banxico seguirá siendo Pemex.

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