Países emergentes, remedios diferentes

Para reactivar a los mercados en estas naciones se requiere de medidas innovadoras, indica el BERD; la regulación y las garantías de crédito son algunas preocupaciones del banco europeo de desarrollo.
economia  (Foto: Getty)
Ralph Atkins
FINANCIAL TIMES -

Los clichés son apropiados: Estambul es donde las culturas colisionan entre sí. Europa se encuentra con Asia, la historia cristiana se encuentra con el Islam. También es donde las culturas de mercados financieros chocan.

Impulsar los mercados locales de divisas y capital en las economías emergentes es una prioridad para el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD), que acaba de celebrar su reunión anual entre los minaretes de la gran ciudad turca en el Bósforo. Creada originalmente en la década de 1990 para ayudar a reconstruir Europa Central y Oriental tras el final de la guerra fría, el BERD con calificación triple A ha ampliado sus programas de préstamos a Turquía, tan lejos como Mongolia y desde la 'Primavera árabe', al norte de África.

Antes de la crisis financiera, la banca en los países del BERD era a menudo dominada por prestamistas extranjeros, cuyo ánimo mostraba ser inconstantes y que ahora están replegándose hacia sus mercados nacionales. Con el crecimiento económico desacelerándose en gran parte de Europa central y oriental, las fuentes locales sostenibles de financiamiento se han vuelto cruciales.

Sin embargo, la agenda regulatoria del mercado de capitales global no es fijada en países como Turquía, sino entre las economías avanzadas, y no sin cierta indignación local.

"Si tomas una regulación que se adapta a un mercado maduro y tratas de aplicarla a un mercado en expansión, entonces por supuesto que corres el riesgo de daños graves", advirtió Ibrahim Turhan, presidente ejecutivo del mercado de valores Borsa de Estambul.

Un ejemplo del sesgo de las economías avanzadas que citó fue el impulso hacia un mayor uso de garantías en las operaciones financieras y que los bancos acumulan colchones de activos considerados 'seguros'. La colateralización reduce los peligros de las partes ante un incumplimiento en la transacción. Pero las economías más maduras, casi por definición, tienen fondos más grandes de bonos 'seguros' con historiales y calificaciones crediticias más fuertes.

"Entre menos garantías tengas, menos oportunidades hay de que hagas crecer tu industria de servicios financieros y los mercados de capitales", dijo Turhan. "En un momento dado tenemos que pasar de las de existencias en garantías actuales a tener más diferenciación, más países que participen en el fondo, entre ellos Brasil, China, India, Rusia, Turquía, México, etc.".

La gran preocupación entre los bancos globales, también expresada en Estambul, es la fragmentación causada por la intervención de los reguladores. Desde el punto más alto de la crisis financiera, cuando los políticos tenían un propósito en común -rescatar al mundo del desastre- la aplicación del conjunto de nuevas normativas ha variado sustancialmente, y la desconfianza entre las jurisdicciones ha vuelto a surgir.

Pero los objetivos también varían: para las economías avanzadas, la regulación se trata de alzar el pie del acelerador. "Estoy cada vez más preocupado por presionar el pedal de un extremo hacia el otro y restringir, de hecho, el acceso al capital", dijo André Küüsvek, el nuevo director responsable del desarrollo del mercado de capital y de divisas local del BERD. "Lo que se ajusta a los mercados de Estados Unidos y, posiblemente, a los de la Unión Europea no se ajusta necesariamente a muchos de los mercados del BERD".

Por ahora, los mercados de bonos de los países emergentes están viendo fuertes flujos de entrada, gracias a la "flexibilización cuantitativa" de la Reserva Federal de Estados Unidos y al Banco de Japón y a la consiguiente "caza de rendimientos" entre los inversores. Pero el BERD reconoce la necesidad de fortalecer las fuentes internas de financiamiento para aumentar la estabilidad a largo plazo y reducir la dependencia hacia los caprichos de los inversionistas extranjeros.

Una de las sesiones más concurridas de la Conferencia de Estambul trataba sobre la forma de acercar los servicios financieros a los "no bancarizados" o "sub-bancarizados", aquellos que carecen de servicios financieros básicos en las economías más pobres del mundo. Las iniciativas de banca mediante teléfonos móviles para consumidores, y "microfinanciamiento" para ayudar a las pequeñas empresas, recibieron mucha atención. Pero Nicklaus Bergmann, un alto ejecutivo de la red alemana de Sparkassen o cajas de ahorro, destacó la importancia de crear una cultura doméstica de ahorro, dirigida a los jóvenes.

Las Sparkassen son conservadoras y están enfocadas en las comunidades locales. Pero Bergmann sugiere que aun así podían enseñar a las economías de mercados emergentes un truco o dos, como la formación de empleados bancarios más jóvenes. "Un banquero de 50 años de edad, que ha trabajado con clientes privados durante los últimos 20 años probablemente no sea la persona adecuada para hablar con un niño de 10 años de edad", explicó. La fundación de cooperación internacional de las Sparkassen está involucrada en proyectos piloto en todo el mundo en desarrollo. (El lema de su proyecto congoleño: "Ahorrando para un futuro mejor en la República Democrática del Congo. Sí, podemos").

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Aún así, una mentalidad de ahorro al estilo alemán no es exactamente lo que el BERD tiene en mente. La Conferencia de Estambul fue testigo de un degradamiento significativo en las previsiones de crecimiento económico en los 34 países en los que opera. Las razones varían de un país a otro, pero a menudo hay una necesidad de apoyar la demanda interna. "No quiero animar a la gente a ahorrar demasiado", dijo Sir Suma Chakrabarti, el presidente. "Me gustaría que la gente gastara un poco más". Eso fue otro ejemplo de culturas financieras enfrentadas.

 

Ahora ve
Los hechos económicos que marcaron a México durante el 2017
No te pierdas
×