Inversores pierden con el ‘fast trading’

La falta de transparencia en las transacciones de alta frecuencia beneficia a los operadores; inversionistas pagan la diferencia entre el costo de compra y venta de un título, dicen expertos.
trader  (Foto: Getty)
Maureen Farrell
NUEVA YORK -

A medida que el fenómeno de las transacciones de alta frecuencia continúa ganando tracción, a los inversionistas individuales les está tocando la peor parte.

El denominado high speed trading ya representa aproximadamente la mitad del volumen de las operaciones bursátiles en Estados Unidos, de acuerdo con Rosenblatt Securities.

Al mismo tiempo, uno de cada tres operaciones se realizan de forma extrabursátil, off exchange, o fuera de la Bolsa, a través de canales internos o de las llamadas dark pools, que son plataformas donde los compradores y vendedores pueden presentar ofertas sin comunicarlas a los mercados públicos.

El problema con estas operaciones es la falta de transparencia. A diferencia de la Bolsa de Valores de Nueva York, estos lugares de negociación no públicos no muestran lo que alguien está dispuesto a pagar por comprar o vender una acción. Los críticos afirman que esta opacidad permite que los operadores de alta frecuencia se aprovechen tanto de los grandes como de los pequeños inversionistas.

Las firmas especializadas en el trading de alta frecuencia compran y venden millones de acciones cada segundo del día. En el momento en que sienten que se avecina una orden de gran envergadura, rápidamente pueden entrar y salir del mercado, empujando los precios marcadamente al alza o a la baja, y obtienen una sustanciosa ganancia antes de que otros inversionistas tengan siquiera una oportunidad.

Estas firmas cobran una comisión cada vez que compran o venden una acción en el mercado público. También pagan por introducir órdenes de compra y venta, pero esas comisiones son mucho más pequeñas.

"Los inversionistas institucionales están pagando más y más para conseguir que se ejecuten grandes órdenes", reconoció un exoperador de alta velocidad, Dave Lauer.

Y aunque muchos defensores de la negociación más informatizada y veloz dicen que el trading en general nunca ha sido más barato, la investigación reciente pinta un cuadro diferente.

Los inversores son responsables de pagar el llamado spread o diferencia entre lo que cuesta comprar y vender una acción. Esta se ha ampliado en los últimos años, según un estudio de la Universidad de Memphis.

Las empresas que realizan estos movimientos como Knight Capital y Citadel prometen darles a los inversores el mejor precio posible. Pero estas firmas solo están obligadas a igualar el mejor precio en los mercados públicos, lo que les deja mucho margen de maniobra.

Citadel ejecuta aproximadamente el 14% de todas las operaciones bursátiles en Estados Unidos, incluidas las de corredores como TD Ameritrade. Las computadoras de Citadel deciden instantáneamente si ejecutan la orden internamente o la canalizan a uno de los 13 parqués bursátiles, incluyendo la Bolsa de Nueva York y el Nasdaq, o la envían a una de las 50 plataformas de negociación conocidas como dark pools.

"Lo que hace Citadel es unir toda esa la liquidez en el mercado, y nos aseguramos de obtener los mejores precios para nuestros clientes," explicó un responsable de ejecución electrónica de la firma, Jamil Nazarali.

Pero los críticos dicen que la propia naturaleza fracturada del comercio bursátil estadounidense ha creado un mundo en el que los operadores de alta frecuencia pueden encontrar rincones y grietas al interior del mercado para superar a los demás inversores.

Tomemos por ejemplo a una empresa como Express Scripts. El 55% de la negociación de acciones de esta compañía farmacéutica ocurre "fuera de la bolsa".

Así, "no hay nada que muestre que los precios que vemos son exactos y que reflejan con justicia el valor de una empresa", argumentó el otrora operador Lauer.

Los corredores dicen que no pueden hacer más en una situación en la que un tercio del mercado se negocia en esas plataformas "oscuras".

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

"Puedo decirles a mis clientes que obtendrán la mejor oferta o precio disponible que hay, pero si hay alguien que está dispuesto a pagar más y que no hace pública esa oferta no la coloca en una bolsa pública... Ya sabes, así es como funciona el mercado", dijo Nazarali.

Los inversionistas quizás pierdan un centavo o dos por transacción, pero "hemos aprendido día con día que el interés compuesto es lo que crea riqueza a largo plazo", señaló Lauer. Todos esos centavos perdidos, al sumarlos, importan.

Ahora ve
Blue Origin, de Jeff Bezos, prueba con éxito una nave para el turismo espacial
No te pierdas
×