Los emergentes, en riesgo por la Fed

Los inversores se alejan de los emergentes a medida que se avecina la reducción en el estímulo; expertos piden que la Fed considere las repercusiones internacionales de sus políticas.
federal reserve bernanke qe3  (Foto: CNN)
Annalyn Kurtz
Jackson Hole, Wyoming -

Mientras la Reserva Federal se prepara para reducir gradualmente su programa de estímulo, algunos temen que este cambio en la política monetaria pueda ocasionar que las economías emergentes caigan como fichas de dominó.  Pero... ¿debería eso importarle a la Fed estadounidense?

Ese fue el tema de un acalorado debate en una reunión de banqueros centrales y economistas sostenida el sábado en Jackson Hole, Wyoming.

Mientras la Fed intentaba salvar la economía de Estados Unidos durante los últimos cuatro años bajando las tasas de interés a mínimos históricos e instrumentando una ola de compras de bonos, el valor del dólar estadounidense cayó, lo que propició que los inversionistas buscaran rendimientos más altos en mercados de mayor riesgo.

Así, economías emergentes como la India, Brasil, Indonesia y los países de Europa del Este se beneficiaron de grandes flujos de préstamos denominados en dólares estadounidenses durante esos años.

Los precios inmobiliarios subieron en China, Corea y Tailandia. Los precios de las acciones aumentaron en China, México y Rusia, y el crédito se hizo mucho más accesible para los prestatarios en Brasil, China, Corea y Turquía.

Pero ahora, conforme la Fed se prepara para disminuir y finalmente suprimir sus políticas de estímulo, el dólar estadounidense ya está apreciándose frente a otras monedas como el real brasileño y la rupia india. Los inversores, en consecuencia, están retirando su dinero de estos países, alimentando los temores de un éxodo de pánico.

"Desde la perspectiva de la Fed, la forma en que se comunique la reducción [del estímulo] es importante no sólo para los estadounidenses sino también para el público extranjero," señaló Glenn Hubbard, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia y ex asesor del presidente George W. Bush. "Gran parte de la reacción de los mercados emergentes ha tenido que ver con el mensaje de la Fed, con lo que ésta quiere decir."

La crisis podría presentarse de la siguiente manera: a medida que las divisas del mercado emergente continúen cayendo, el temor es que los prestatarios de estos países no puedan pagar sus préstamos denominados en dólares. Si llegara a darse un impago o default en masa, sus bancos podrían sufrir o incluso colapsar.

Ahora bien, que sus monedas estén devaluándose no significa que los precios vayan a caer también. En los países importadores de alimentos y petróleo del extranjero - a menudo cotizados en dólares estadounidenses - los bienes de primera necesidad serán más caros para la persona promedio.

Tal escenario es una receta para la inestabilidad geopolítica, advierte Philippa Malmgren, presidente de Principals Asset Management y ex asesora económica del presidente George W. Bush.

"Irónicamente, tendrían más inflación ahora, y este es un tema grave." dijo. "La gente en los mercados emergentes gasta entre el 40% al 70% de sus ingresos tan solo en alimentos y energía. Cuando un estadounidense se queja porque se ha encarecido su factura del supermercado, es marginal para la mayoría de los estadounidenses, mientras que para los mercados emergentes, es un asunto de vida o muerte."

Dos trabajos presentados en Jackson Hole piden a los banqueros centrales que consideren las repercusiones internacionales de sus propias políticas nacionales. Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, también pronunció un discurso llamando a una mayor cooperación internacional.

"Ningún país es una isla," afirmó. "En el mundo interconectado en que vivimos, los efectos de contagio de las políticas nacionales... bien pueden repercutir en donde se originaron. Analizar el efecto global es algo que conviene en interés propio. Nos conviene a todos."

No es inusual que las economías emergentes, más pequeñas, coordinen sus esfuerzos en materia de política monetaria. Los países de los Balcanes, la región del Mar Negro y Asia central, por ejemplo, crearon un club de banqueros centrales que se reúne para discutir la manera de alinear sus políticas. Los miembros incluyen a Turquía, Rusia, la República Checa, Rumania, Albania y Kazajstán, por nombrar algunos.

"Hemos estado coordinando la política antes de la crisis y durante la crisis, y creo que también es hora de coordinar las políticas después de la QE3 [la tercera ronda de estímulo monetario de la Fed]", dijo Ardian Fullani, gobernador del Banco de Albania.

Sin embargo, para Estados Unidos, es probable que esta coordinación no resulte políticamente popular. A raíz de la crisis financiera, la Reserva Federal ofreció líneas de swaps en dólares a 14 países. La cooperación entre los bancos centrales del mundo era "muy exitosa" para aliviar las tensiones, pero también provocó la ira del Congreso y del público estadounidense, apuntó Jean-Pierre Landau, ex director ejecutivo del FMI y del Banco Mundial, en un documento presentado en Jackson Hole.

La discusión sigue siendo controvertida porque choca directamente con la ley estadounidense. El Congreso ha encomendado a la Reserva Federal establecer sus políticas acatando dos mandatos, maximizar los empleos en Estados Unidos y mantener los precios estables en el país. No dice nada acerca de que deban concernirle los precios de los alimentos o los salarios en la India, por ejemplo.

"La Fed se centra, exclusivamente por ley, en los temas internos y siempre se ha dado ese choque," dijo Alan Blinder, economista de Princeton y ex vicepresidente de la Junta de la Reserva Federal, refiriéndose al conflicto que suponen las implicaciones internacionales. "Cualquier cosa que nos empuje hacia la cooperación transfronteriza choca potencialmente con la Ley de la Reserva Federal."

Si hay un mensaje clave que surja del simposio de este año en Jackson Hole, es un nuevo llamado para actualizar la política monetaria a la economía global. De hecho, el título de la charla fue elocuente: "Dimensiones globales de la política monetaria no convencional."

"La mayoría de los bancos centrales consideran que la política monetaria es un fenómeno puramente nacional y que los banqueros centrales sólo deben considerar los datos del interior de sus propios países," dijo Malmgren. "La pregunta es: ¿no es esa una noción muy anticuada y peculiar en una economía altamente globalizada?"

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