Persiste temor de impago estadounidense

Las tasas de los bonos a corto plazo han comenzado a subir ante las preocupaciones; instancias internacionales como el FMI han urgido a que se ponga fin a las disputas presupuestales.
impago  (Foto: Getty)
Maureen Farrell
NUEVA YORK -

Estados Unidos está cada vez más cerca de un default parcial, un posible impago de parte de su deuda al término de esta semana.

A menos que el presidente Obama y los líderes del Congreso lleguen a un acuerdo ya, los bonos del Tesoro a corto plazo podrían sufrir un duro golpe cuando los mercados de títulos de deuda inicien operaciones este martes.

Las tasas de interés sobre los papeles del Tesoro a corto plazo, los llamados ‘T-bills' con vencimiento en las próximas semanas y meses, se dispararon la semana pasada luego de que los inversionistas comenzaran a sopesar seriamente la posibilidad de que el Congreso no eleve el techo de la deuda pública. El que se eleven es un síntoma de nerviosismo, ya que suben cuando los inversores venden títulos.

Las tasas de esas letras a corto plazo cayeron ligeramente hacia el final de la semana cuando la probabilidad de un acuerdo político parecía mayor. Pero el optimismo se desvaneció este fin de semana.

Los inversionistas en deuda soberana no son los únicos preocupados por un posible default o incumplimiento estadounidense. Los líderes internacionales, como la directora del FMI Christine Lagarde y el viceministro chino de Finanzas Zhu Guangyao, han criticado abiertamente a los políticos estadounidenses por poner en peligro a la economía mundial con el interminable debate del techo de la deuda.

"Cada día que pasa sin que se llegue a una solución, veremos un impacto en las tasas de corto plazo", advirtió el gerente de cartera de renta fija en National Penn Investors Trust, Jim Barnes. "Esta semana es diferente porque hay más voces fuera de Estados Unidos que hablan de la urgencia de un acuerdo presupuestario".

En otra parcela del mercado, los inversionistas también están aumentando sus apuestas en un impago. El precio de los swaps de incumplimiento crediticio (CDS), que se pagan a los inversores si Estados Unidos incumpliera sus pagos de intereses sobre la deuda, casi se ha duplicado: de los 22 centavos de dólar por cada 100 dólares para protegerse contra un default en septiembre, a 38 centavos de dólar esta semana, según datos de Markit.

Ese precio, pese a todo, sigue siendo muy inferior al que tenían los CDS en julio de 2011, la última vez que el país coqueteó con el impago. Hace tres años, el precio era de 65 centavos de dólar por cada 100 dólares.

Habrá acuerdo

Aunque la mayoría de los expertos esperan que se dé un acuerdo antes de la fecha límite del jueves, el momento en que el Tesoro comenzará a quedarse sin dinero para pagar todas sus cuentas a tiempo, muchas instituciones financieras importantes están tomando previsiones para protegerse en caso de incumplimiento. En específico, las firmas están vendiendo bonos del Tesoro a corto plazo, instrumentos que serían una de las inversiones más arriesgadas si los políticos no aumentan el techo estatutario de la deuda.

La semana pasada, el CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, dijo que estaba confiado en que Estados Unidos no caería en impago. Sin embargo, reconoció que los fondos del mercado monetario del banco han vendido la mayor parte de sus bonos del Tesoro a corto plazo. "La compañía ha hecho grandes preparativos para cualquier crisis a medida que el país se cerca al límite de la deuda".

Algunos de los fondos del mercado monetario más grandes del mundo -incluidos los de Fidelity- han vendido todos los títulos de deuda del Tesoro que vencen a finales de octubre y principios de noviembre.

Del mismo modo, Charles Schwab indicó que sus fondos del mercado monetario minimizaron la exposición a la deuda pública que fuera más propensa "a verse impactada negativamente por los problemas presupuestales y de deuda sin resolver".

Por extraño que parezca, muchos inversores de bonos han pensado que un default estadounidense podría provocar un rally momentáneo en los papeles del Tesoro, empujando hacia la baja las tasas de las notas a largo plazo.

El argumento es que este evento, otrora impensable, desestabilizaría de tal modo a los mercados mundiales; y, por lo tanto, los inversores buscarían un refugio seguro. Y a pesar del default, la deuda a largo plazo del Gobierno estadounidense seguiría siendo considerada la inversión más estable del mundo.

Bonos del Tesoro, ¿en agonía?

Algunos analistas han comenzado a cuestionar por cuánto tiempo los títulos estadounidenses podrían considerarse una buena inversión, cuánto les durará esa reputación.

Las letras del Tesoro podrían perder su brillo si un impago se prolonga más de unos pocos días. Los rendimientos de los papeles podrían "aumentar si los inversores ponen en entredicho el estatus del dólar estadounidense como la moneda de reserva mundial y la estabilidad del propio país", escribieron en un informe los analistas de Aberdeen Asset Management.

Por eso será muy interesante ver lo que sucede con los bonos este martes. Ayer lunes no hubo negociación en el mercado de renta fija por la festividad del Día de Colón. Jim Barnes prevé que los rendimientos de los papeles a corto plazo se disparen de nuevo. Pero lo que más le interesa es comprobar si hay algún movimiento en las tasas de más largo plazo.

"Parece que los inversionistas esperan que todo esto termine resolviéndose", señaló. "Sabrás que los inversores han comenzado a ponderar que algo catastrófico puede ocurrir si las tasas de las notas a largo plazo empiezan a subir".

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