¿La Fed exageró sobre la vivienda?

El Banco Central señaló una desaceleración en la recuperación del sector; en cambio, decidió no mencionar directamente la reciente parálisis de Gobierno.
benbernanke  (Foto: Getty)
Nin-Hai Tseng

El miércoles, la Reserva Federal siguió adelante con su programa de estímulo de compra de activos y tasas de interés bajas. Sí, como era esperado (y reportado) ampliamente, el final de su reunión de dos días fue bastante aburrido: en su mayor parte el Banco Central realizó pocos cambios a su descripción del estado de la economía, diciendo que "ha seguido expandiéndose a un ritmo moderado" y que los mercados laborales "han demostrado una mejora adicional".

Lo interesante es que las autoridades cambiaron ligeramente su punto de vista sobre la industria de la vivienda, reconociendo que la recuperación ha "disminuido ligeramente en los últimos meses". Fue apenas en su  reunión en septiembre cuando la Reserva Federal dijo que esa industria estaba "fortaleciéndose".

Cualquiera que sea la opinión de la Fed, sería corto de miras interpretarla demasiado. Después de todo, lo que el Banco Central decide decir o no decir es enigmático. Incluso aunque el cierre del Gobierno le costó a la economía estadounidense miles de millones de dólares, la Fed no hizo ninguna mención directa acerca de que "el Tío Sam" estuvo parcialmente fuera de operaciones por más de dos semanas.

La Fed decidió hablar, no obstante, sobre el estado del mercado de la vivienda. Es cierto que se ha desacelerado modestamente, pero eso es intrascendente porque la recuperación está lejos de dar marcha atrás. Los precios de la vivienda están aumentando más lentamente ahora que en la primavera, pero todavía están subiendo rápido, escribe un economista en del sitio web inmobiliario Trulia, Jed Kolko.

Esta es una de las razones principales: a nivel nacional, y en las 100 mayores áreas metropolitanas, sigue siendo mucho más barato comprar que rentar, dice Kolko. Las tasas hipotecarias han hecho que comprar sea más caro, con una tasa fija a 30 años actualmente en 4.8%, en comparación con el 3.75% de hace un año. Como resultado, la diferencia de costos entre comprar vs. alquilar se ha reducido. Hace un año, era 45% más barato comprar que rentar en Estados Unidos. Eso se ha reducido a 35% en la actualidad, pero el beneficio en costos de comprar sigue siendo considerable.

Hay salvedades, por supuesto, donde es más difícil justificar los costos de comprar frente a rentar. A lo largo de varias partes de California, como San Francisco, San Diego y Los Ángeles, comprar no es mucho más barato que alquilar, según Trulia. Sin embargo, comprar es una ganga en lugares como West Palm Beach, Florida, así como en partes de Ohio y Michigan.

Mientras tanto, los precios de las viviendas en Estados Unidos han seguido recuperándose, lo que da una razón para poner su casa en el mercado y ayudar a estabilizar los precios a aquellos al borde de vender. En agosto, los precios subieron a su ritmo anual más veloz desde febrero de 2006 -en el apogeo de la burbuja de la vivienda, según la última lectura de los Índices de Precios de Vivienda de S&P/Case- Shiller-. En promedio, los precios han vuelto a sus niveles de mediados de 2004, pero aún se encuentran aproximadamente 20% por debajo de su máximo alcanzado en el verano de 2006.

Tanto los precios de la vivienda como las tasas hipotecarias están aumentando desde mínimos históricos. Así que independientemente de cuáles sean las preocupaciones que la Fed tenga sobre la economía, es probable que tengan menos que ver con la vivienda que con la incertidumbre que rodea a Washington.

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