La primavera llega a la economía de EU

Después de un invierno de datos económicos confusos, algunos indicadores comienzan a repuntar; las ventas minoristas y automotrices, y las solicitudes de desempleo tuvieron una mejora en marzo.
empleos  (Foto: Getty)

Puedes atribuirlo al clima.

Eso fue un estribillo común que los observadores del mercado escucharon en los últimos meses, a medida que una serie de datos confusos mostró que los consumidores y la economía de Estados Unidos no estaban tan saludables como deberían.

En primer lugar, hubo un par de pésimos reportes de empleo: en diciembre, por ejemplo, la economía creó apenas 84,000 empleos, menos de la mitad de lo que había promediado en los dos años anteriores. Luego vinieron otras lecturas decepcionantes, como las mediocres ventas de automóviles en enero y el estado del sector servicios del ISM (Institute for Supple Management) en febrero, que mostró la expansión más débil de la actividad en cuatro años.

Los comentaristas bajistas disfrutaban los esfuerzos de algunos economistas para atribuir los datos mediocres al clima, ya que parecía que era posible explicar cada mala noticia con el mal tiempo, mientras que las buenas noticias eran evidencia de una aceleración de la economía.

Sin embargo, hay una explicación de por qué los economistas estaban pensando de esa manera. Los modelos estándar predicen que a partir de un declive económico como el de la recesión de 2007-2008, la economía crecerá a tasas superiores al promedio durante un tiempo hasta que alcance su potencial.

Y aunque la economía no se ha recuperado tan rápidamente como dictaban los modelos económicos, la economía estadounidense ha crecido y añadido empleos durante años ya. Pero, debido a que no ha alcanzado su potencial previo a la crisis en términos de empleos y actividad económica en general, la mayoría de los expertos creen que, por lo menos, alcanzará sus máximos previos antes de hundirse en otra recesión.

Y parece que la multitud que culpaba al clima tenía razón al desestimar todo un invierno de datos preocupantes. Éstas son tres razones por las que parece que la economía se ha sacudido de encima la tristeza del clima frío:

1. Las ventas minoristas. El Departamento de Comercio dijo el lunes por la mañana que las ventas minoristas subieron 1.1% en marzo, por encima del aumento de 0.9% que los economistas esperaban. El incremento también fue la mayor alza mensual desde septiembre de 2012, lo que sugiere que los consumidores esperaban un clima más cálido para gastar en grande.

2. Ventas de autos nuevos. El PIB de Estados Unidos esta compuesto principalmente por el gasto del consumidor. Cuando los compradores gastan en artículos costosos como autos, es una buena señal para la producción económica y, en última instancia, para el crecimiento del empleo. Es por eso que los economistas se animaron a principios de este mes cuando los fabricantes anunciaron que vendieron 16.4 millones de vehículos nuevos en marzo, la cifra más alta desde junio de 2006.

Una vez más, vemos los efectos del clima. El salto fue mucho mayor de lo que esperaban los analistas y según Gary Thayer, estratega en jefe de macroeconomía de Wells Fargo Adivsors, “algunas de las ventas de automóviles y camiones fueron probablemente resultado de una demanda acumulada de la caída temporal de los últimos meses”.

En otras palabras, no debemos esperar aumentos en las ventas de la misma magnitud todos los meses, sino considerar el salto más reciente como una compensación por un invierno débil. De cualquier manera, la recuperación de las ventas automotrices es alentadora.

Thayer escribe: “La tendencia al alza en las ventas de autos es casi un reflejo de la tendencia a la baja en la tasa de desempleo durante ese mismo periodo. Esto muestra claramente que un crecimiento económico moderado finalmente lleva a la economía estadounidense a un lugar mejor, aunque haya sido de una manera frustrante y lenta".

3. Las solicitudes de desempleo. Para la mayoría de los estadounidenses, los datos económicos sólo son significativos cuando tocan sus vidas. ¿Es fácil o difícil para mi conseguir un trabajo, comenzar un negocio, y hacer crecer mi ingreso? Es por ello que la prensa presta tanta atención a los datos de desempleo mensuales, lo cuales pueden, por desgracia, ser muy escandalosos. Como complemento, los economistas hacen un seguimiento al número de estadounidenses que solicitan beneficios por desempleo por primera vez como un indicador del mercado laboral.

Si este número cae, es una buena señal de que el mercado laboral es cada vez más saludable. El jueves, el Departamento de Trabajo anunció que este número cayó a 300,000, su nivel más bajo desde mayo de 2007. El promedio de cuatro semanas también cayó a 316,250, por debajo de las expectativas de los economistas, y a un nivel consistente con las anteriores expansiones económicas.

Como podemos ver, a pesar del ruido en las cifras laborales mensuales, las solicitudes de desempleo han caído desde hace años, incluso con la alentadora lectura de sólo 300,000 del jueves.

Es fácil burlarse de los economistas y de sus predicciones. Después de todo, cualquiera que prediga el futuro se equivocará más de lo que acertará. Pero al menos hasta este punto parece que culpar al clima inusualmente frío de los datos mediocres fue correcto. La economía retoma el avance desde donde se quedó en otoño: al recuperarse de manera lenta pero segura.

Ahora ve
Sebastián Piñera volverá a gobernar Chile, tras vencer en la segunda vuelta
No te pierdas
×