China e India, ¿tan boyantes como parecen?

Expertos advierten que un crecimiento económico vigoroso rara vez dura mucho tiempo; señalan que un rendimiento pasado no es garantía de resultados futuros.
chinausa  (Foto: Getty)
Matt Egan
NUEVA YORK -

Todos, desde Wall Street hasta la CIA esperan que China e India sigan creciendo a la velocidad de la luz.
Estos gigantes asiáticos son potencias económicas mundiales que compensan el débil crecimiento en muchas economías desarrolladas como Europa.
Pero Larry Summers, extitular del Tesoro de EU, advierte que no es cosa fácil que China e India continúen con su crecimiento al rojo vivo. De hecho, la historia sugiere otra cosa.
"La historia enseña que un crecimiento anormalmente rápido rara vez es persistente”, escribieron Summers y Lant Pritchett en un artículo publicado por la National Bureau of Economic Research (NBER).
Si el crecimiento en ambas naciones se ralentiza drásticamente tendría importantes repercusiones en varios aspectos, desde la política internacional y el calentamiento global hasta el precio del petróleo.
He aquí por qué Summers y Pritchett son mucho más cautos que la mayoría de los economistas:

1. No ignores la historia

Al analizar los registros de decenas de países, Summers y Pritchett argumentan que un gran crecimiento es seguido por un crecimiento mediocre.
Ambos utilizan el ejemplo de un bateador de béisbol que tiene una racha de 20 turnos al bate, lo que aumenta su promedio de bateo en 50 puntos. La buena racha luce bien en SportsCenter, pero los fanáticos del béisbol saben que volverá a su promedio en los próximos 20 turnos al bate.
En la jerga económica, este fenómeno se conoce como “regresión a la media”; y es bastante poderoso.
Los pronosticadores económicos a menudo dependen de la reciente trayectoria de crecimiento de un país para predecir el futuro, en lugar de tomar en cuenta esta tendencia de volver a la media.
Cuando se trata de crecimiento económico, Summers y Pritchett argumentan que “el rendimiento pasado no es garantía de resultados futuros”. Esa es la misma advertencia que los bancos inversión hacen a sus clientes sobre los rendimientos de las acciones.
Así que, aunque China e India puedan mantener su frenética marcha, la investigación muestra que una “desaceleración sustancial” es más probable para ambos países.
Si el rápido crecimiento se detiene, el trabajo de estos economistas sugiere que los “descensos son más propensos a ser repentinos y grandes que graduales y pequeños”.

2. Apestamos a la hora de predecir el futuro

Los acontecimientos económicos importantes rara vez fueron predichos con exactitud. Basta con observar la crisis de 2008.
La crisis financiera muestra cómo “los riesgos de los escenarios a la baja a menudo son ampliamente subestimados, de igual manera en que está subestimada la fragilidad de los sistemas”, dijo el artículo.
Los autores señalan que un libro de texto de 1961 predijo que la URSS superaría económicamente a Estados Unidos alrededor de la década de 1980. En cambio, la URSS se derrumbó.
Probablemente es hora de que China tome un respiro, ya que ha estado creciendo desenfrenadamente desde 1977. De hecho, puede ser la única racha de 32 años de crecimiento superrápido “en la historia de la humanidad”, escribieron Summers y Pritchett.

3. Política

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Si China se mueve hacia la democracia, eso podría ser muy complicado para la economía del país.
Según el periódico, casi todos los países que transitan hacia una democracia después de un periodo de fuerte crecimiento sufrieron un fuerte descenso durante los siguientes 10 años.
“Estamos señalando las muy peligrosas aguas poco profundas a través de las cuales está navegando actualmente la economía china muy rápidamente”, escribieron, mientras que advirtieron que no predicen un importante impulso hacia la democracia.

4. Billones en juego

Si China e India siguen creciendo rápidamente, sus economías obviamente serán mucho más grandes en 20 años. China por sí sola podría aumentar a un increíble 60 billones de dólares para 2033; o aproximadamente tres veces el tamaño de la economía de Estados Unidos en la actualidad.
Sin embargo, si los gigantes asiáticos se ralentizan drásticamente -como Summers y Pritchett sugieren-, la economía de China sería de “sólo” 20 billones de dólares en dos décadas.
La diferencia entre el pronóstico alcista y este pronóstico más conservador para China e India es la impresionante cifra de 42 billones de dólares. Y ese impacto es aún mayor si tenemos en cuenta cuánto impactan China e India a la demanda mundial de recursos como el petróleo y los metales.

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