Tres propuestas en el Congreso sobre el uso de la marihuana

Uso medicinal, o uso recreativo, o libre producción y venta; los legisladores tienen tres iniciativas sobre la despenalización de esta droga.
La marihuana en México  (Foto: Agencias)
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El debate sobre la marihuana ha entrado a un nuevo nivel en el Congreso mexicano con la presentación de tres iniciativas que ofrecen tres soluciones diferentes para el manejo regulado de la hierba: uso medicinal, uso recreativo, y libre producción y venta.

El Congreso ya contaba con una decena de iniciativas en el pasado para el manejo de esta droga, pero la discusión tomó un nuevo impulso con una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que abrió una vía legal de posesión y uso de la hierba a través de un amparo.

La más reciente propuesta en el Senado plantea un uso medicinal de la marihuana y fue presentada por el partido del gobierno federal, lo que podría abrir el debate en el corto plazo con el apoyo mayoritario de los legisladores.

Senadores y diputados de izquierda son los que lideran las otras dos propuestas, pero su minoría hasta ahora no había podido impulsar su discusión.

Solo uso medicinal

La senadora Cristina Díaz, del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), presentó una propuesta para que los sistemas públicos y privados de salud puedan hacer uso del cannabis para el tratamiento médico de pacientes.

La epilepsia, el insomnio, vómitos, espasmos, dolor, glaucoma, asma, inapetencia, el síndrome de Tourette son algunos de los padecimientos para los que el cannabis podría tener aplicación, de acuerdo con estudios citados en la iniciativa de la senadora.

La Ley General de Salud sería modificada para eliminar la prohibición del uso de canabinoides sintéticos y tetrahidrocannabinol. La iniciativa plantea que podrán ser importadas preparaciones terapéuticas de cannabis hasta por 10 kilogramos.

“Con la presente iniciativa, únicamente se permite la importación del medicamento, por lo que seguirá prohibida su producción en territorio nacional”, dijo la senadora Díaz en su propuesta, pero reconoció que puede generar al corto plazo leyes de producción medicinal nacional.

“La prohibición, como política de Estado, no ha podido acabar con este problema y al parecer, atendiendo a la estadística del mercado y de los estudios mundiales de adicciones, en los hechos, ha contribuido en el incremento exponencial del negocio ilícito”, dice la senadora priista.

Uso medicinal, recreativo y científico

Los legisladores de izquierda Mario Delgado, Luz María Beristain, Alejandro Encinas, Angélica de la Peña, Armando Ríos Píter, Benjamín Robles, Isidro Pedraza, Zoé Robledo y Raúl Morón presentaron a principios de noviembre su iniciativa, tras el caso analizado por la SCJN.

Se trata de una propuesta en la que plantean tres usos para la marihuana y sus compuestos: medicinal, recreativo y científico.

Por una parte, plantean que México tiene una “absurda e inflexible” ley de salud que impide usar medicamentos a base de cannabis a pacientes con padecimientos como epilepsia.

Uno de los casos que los motivó la iniciativa, dicen los legisladores, es el de Graciela Elizalde, una menor de edad que ganó en octubre un amparo para obtener tratamiento médico con cannabis. Una muestra de la falla del “criterio prohibicionista de las autoridades de salud mexicanas”, argumentan los legisladores.

Y con base en la resolución de la SCJN, los legisladores de la bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD) también plantean que la ley permita el uso recreativo de la marihuana.

“La evidencia científica que existe ha demostrado que el consumo de la marihuana no supone un riesgo importante para la salud, no genera un índice de dependencia menor a otras sustancias, tiene un nivel de incidencia muy bajo o incluso discutible en el consumo de drogas más riesgosas y no es un factor determinante en la comisión de delitos”, dice la iniciativa.

Por ello consideran que es “desproporcionado” que haya una ley que prohíba su uso, y plantean permitir: cosechar, preparar, poseer, portar y consumir. Las personas no podrían realizar actos de comercio bajo esta propuesta.

Para el uso científico y de investigación, la ley permitiría “desarrollar investigación médica que antes estaba prohibida”, indica la propuesta sin abundar más al respecto.

Producción y venta

Una tercera iniciativa, planteada por los diputados Fernando Belauzarán y Miguel Alonso (PRD) en agosto pasado, propone al Congreso crear la Ley General para el Control del Cannabis.

Esta legislación es la más amplia, pues abarcaría la regulación de la producción, el cómo debe procesarse, cómo las personas podrían distribuirla, venderla y permitiría el consumo de la hierba y sus productos derivados.

Para los legisladores, las últimas décadas mostraron que “ha fracasado” la política de combate a las drogas, que en México y América Latina ha generado violencia a sus habitantes y ganancias a los criminales.

“A pesar de que las sustancias están prohibidas, sobre todo en cuanto a su libre producción, procesamiento, distribución, venta y consumo, en realidad se producen, procesan, distribuyen, venden y consumen globalmente en un lucrativo negocio al amparo del mercado ‘negro’”, argumentan los diputados.

Entre la legislación que proponen, está que por cada hectárea cultivable el gobierno federal aplicaría una tarifa anual de 32,000 pesos; por cada fábrica o laboratorio, 60,000; una farmacia con permiso de venta, 20,000; para el autoconsumo hay una tarifa de 3,000 pesos.

Los productores y procesadores tendrían prohibido participar en la distribución y venta, por lo que solo serían el eslabón de suministro en la cadena de esta industria. A su vez, quien realice la venta, no podría participar en el proceso de producción.

Las personas que autoproduzcan su cannabis, tendrían que obtener una licencia. La ley permitiría crear clubes de cannabis de mínimo 15 personas, donde haya producción y consumo exclusivamente interno.

Además de perder la licencia, quienes faltaran a esta ley serían sancionados conforme a lo establezca el Código Penal Federal. Estaría prohibida la venta a un kilómetro de escuelas o centros infantiles.

La Secretaría de Salud sería la encargada de la concientización de la población sobre “los efectos físicos y psicológicos del abuso en el consumo de estupefacientes”.

Las tres propuestas de ley ya han sido presentadas en sus respectivas cámaras y turnadas a las comisiones respectivas. Queda por delante el debate sobre su dictaminación, donde los legisladores dirán sí o no a la legalización de esta droga.

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