Habitante de la #CDMX: qué te toca votar y para qué servirá

Los capitalinos habrán de ir a las urnas en 2016 y 2018, como lo determinó la reforma política; algunos cargos durarán unos meses, y otros podrían alcanzar hasta 12 años.
México democrático  Un grupo multidisciplinario analizó varias ramas del concepto para poder asignar los puntajes.  (Foto: Getty)
Darío Martínez Brooks
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El Congreso firmó el acta de nacimiento de la Ciudad de México, que durante décadas estuvo administrada por el gobierno federal, pero que a partir de 2016 tendrá voz y voto propios.

Los habitantes de la capital del país pasarán en los siguientes tres años un proceso de transformación de su vida política, y para ello tendrán que pasar por varios procesos que aquí te explicamos.

La votación de los constituyentes

La reforma que aprobó el Senado este martes —la cual debe ser ratificada por los congresos estatales y publicada por el presidente— prevé la creación de una Asamblea Constituyente.

Estará conformada por 100 legisladores, 60 de ellos electos por el voto de los habitantes de la capital, mientras que el resto serán designados por el Congreso (28), el Jefe de Gobierno (6) y el presidente de la República (6).

Ellos se encargarán de aprobar una Constitución de la Ciudad de México cuya propuesta inicial será la que presente el Jefe de Gobierno del Distrito Federal en 2016.

El primer paso en la nueva vida de la ciudad se daré el domingo 5 de junio, cuando los habitantes del Distrito Federal tendrán que votar por los partidos (no candidatos) que tendrán una lista de representantes a la Asamblea Constituyente.

“Era mala idea que nosotros como habitantes de este Distrito Federal no tuviéramos como todos los habitantes del país la posibilidad de elegir la norma máxima que nos rigiera. Ganamos en dignidad como ciudadanos al tener una nueva Constitución”, afirma Yuri Beltrán, consejero del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF).

¿Y los independientes?

La reforma política prevé espacio para candidatos independientes, aunque las reglas que puso el Congreso hacen difícil que puedan ganar un espacio.

Los candidatos independientes deberán reunir alrededor de 72,000 firmas y serán registrados conforme logren ese objetivo. Sin embargo, el candidato independiente que más firmas logró en el proceso de 2015 tuvo cerca de 28,000 firmas, explica Beltrán

“Me parece un desafío demasiado alto”, considera Beltrán sobre la reforma. “No sé si es anti-Broncos, pero sí es muy cuesta arriba. Y quienes entren como independientes se ordenan por su orden de inscripción. Alguien con un millón de firmas quede en el décimo lugar”.

Seguirá la Constitución

La Asamblea Constituyente deberá entrar en funciones en septiembre de 2016, y su trabajo en los siguientes cuatro meses será darle a los capitalinos las leyes que los regirán ya sin la tutela federal.

Debido a que 40% de los constituyentes serán elegidos por designación —la mayoría de los partidos nacionales más grandes—, legalmente podría darse un borrón y cuenta nueva.

Leyes como el matrimonio igualitario, la interrupción legal del embarazo y otras reformas que ha generado la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) desde 1997 pueden quedar atrás si la mayoría así lo decide.

“Podrían revertir cambios, sin duda, lo veo difícil, pero están en su libertad de hacer una propuesta de Constitución”, dice Beltrán, también analista sobre políticas públicas, al explicar que la voluntad de los capitalinos podría reflejarse después.

“Lo importante es que los habitantes de la Ciudad de México vamos a tener, desde ahora y para siempre, la posibilidad de modificar la Constitución cuando queramos. Si lo que hace este congreso constituyente no nos gusta, ya tendremos el tiempo para hacer nuestros propios cambios, y ese no es el caso actual”, añade.

Constitución en vigencia

La nueva Carta Magna de la Ciudad de México deberá ser ratificada por dos terceras partes de la Asamblea Constituyente a más tardar el 31 de enero de 2017, sentando las bases para la nueva forma de gobierno.

Por lo pronto ya hay algunas líneas de gobierno en la reforma política del Distrito Federal: la deuda seguirá siendo la que determine el Congreso, y la educación y salud pública seguirá bajo régimen federal.

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, también dijo que la capital gana en cuestión de participación en presupuestos federales, principalmente en inversiones de vivienda e infraestructura.

"Esto va directamente a las delegaciones, va directamente a la gente. No es para el gobierno central, es un fondo que ganamos nosotros para las delegaciones", dijo este miércoles Mancera a Noticias MVS.

Otros cambios para la vida cotidiana de los capitalinos los conocerán hasta que esté aprobada la nueva Constitución.

Ya no delegaciones

Lo que sí está establecido desde ahora es que los capitalinos ahora vivirán en demarcaciones territoriales, ya no delegaciones políticas, las cuales tendrán una nueva forma de gobierno.

En las elecciones de 2018, los habitantes de la Ciudad de México deberán votar por planillas (de partidos o independientes) encabezadas por un candidato a alcalde, en lugar de jefe delegacional.

Mientras que hasta ahora el delegado era el mandamás en cada una de las 16 delegaciones, ahora tendrán que rendir cuentas a un concejo de entre 10 y 15 integrantes —según el tamaño de la demarcación— donde habrá equilibrio con otros partidos.

“La idea de los concejales es estupenda porque esto trae contrapesos. No todos los concejales de la demarcación donde gobierne el alcalde de un color van a ser del mismo color los concejales. Y eso va a obligar a que se lleguen a acuerdos”, considera Beltrán.

También habrá mayor autonomía en cuanto al presupuesto que ejerce cada demarcación, pues dependerá del Congreso local y ya no de lo que determine el gobierno central.

La reelección

En las elecciones de 2018, los capitalinos también votarán por los diputados del Congreso local, el primero en la historia de la Ciudad de México (la ALDF no tenía poderes a nivel de congreso)

Esos diputados tendrán un encargo de tres años, pero podrán buscar la reelección por otros tres periodos para ser legislador durante un máximo de 12 años, según señala la reforma.

En el caso de los alcaldes y concejales, éstos podrán acceder a la reelección por un periodo adicional de tres años.

El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México solo podrá tener el cargo durante seis años sin posibilidad de reelección.

¿Es el estado 32?

No. La Ciudad de México seguirá siendo una entidad federativa, pero no un estado. La única forma en que podría serlo es que los Poderes de la Unión fueran llevados a otra ciudad.

Es por ello que habrá un Jefe de Gobierno y no un gobernador, pero a diferencia del pasado, el titular del Ejecutivo local no podrá ser removido por un acuerdo del Senado.

Hasta que se conozca la Constitución habrán de determinarse si cambian sus facultades, pero lo que la reforma determina es que el secretario de Seguridad Pública y el procurador ya no tienen que se ratificados por el presidente de la República.

¿Consideras adecuados los cambios a la vida política de la Ciudad de México? Comparte tu opinión en la sección de comentarios.

Ahora ve
La voraz carrera del Black Friday inicia en los comercios de Estados Unidos
No te pierdas
×