El papa en la frontera norte: entre violencia y migración

Francisco dará misa ante migrantes y víctimas, en la zona donde la población padece ambos fenómenos; el líder católico también charlará con reclusos y se reunirá con representantes del sector laboral.
juarez, papa  El papa Francisco celebrará una misa masiva en la zona fronteriza del Parque El Chamizal. /  (Foto: Agencias)
José Roberto Cisneros
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El papa Francisco llega este miércoles a Ciudad Juárez, Chihuahua, una urbe que es frontera con Estados Unidos pero también es frontera entre la violencia que se resiste a ser erradicada y el mensaje de paz que lleva el líder de la Iglesia Católica.

El dirigente religioso visitará un penal estatal —recordatorio de la inseguridad provocada por el crimen organizado que hizo que la localidad fuera conocida como la ‘campeona’ mundial en asesinatos entre 2009 y 2010— para celebrar una misa masiva en la que tendrá palabras para las personas afectadas por los fenómenos de la violencia y la migración.

En esta ciudad, el pontífice también sostendrá un encuentro con la cúpula empresarial y otros integrantes del sector del trabajo.

Y aunque las autoridades se muestran optimistas sobre el efecto de la visita de Francisco, organizaciones y activistas enfatizan la importancia de que papa conozca los pendientes en materia de derechos humanos.

“Esperamos que la visita del papa tenga una postura muy firme, y como lo ha hecho, muy profética, que denuncie con toda su fuerza la realidad que vivimos en Juárez (...) México es un cementerio de migrantes. Ojalá denuncie el papa que falta una actitud humanitaria con todos los migrantes que tocan la puerta en la frontera sur de México”, dijo a Expansión el director del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, Óscar Enríquez.

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Nuevos dramas migratorios

La dinámica migratoria con relación a Estados Unidos ha cambiado al grado de que México —históricamente expulsor de mano de obra— se acerca a tener una tasa cero en la materia, es decir, que hay un número similar tanto de personas que se van al país vecino como las que regresan.

De acuedo con la Encuesta sobre Migración en la Frontera Norte (Emif) realizado por varias instituciones, en el segundo trimestre de 2015, el total de migrantes laborales procedentes del sur fue de 129,400 y de éste total, 106,100 tuvieron como destino final esta región de México, mientras que para 23,300 el destino fue Estados Unidos.

En un informe publicado en el marco de la visita del papa Francisco por el Colegio de la Frontera Norte (Colef), se indica que el flujo total de migrantes mexicanos registrados por la Emif en 2014 con destino Estados Unidos es el más bajo desde 2004.

'Algo similar está pasando con la migración que viene del sur de México para establecerse en las ciudades de la frontera norte. En general, menos mexicanos están viajando al norte de México para trabajar o eventualmente cruzar hacia Estados Unidos”, se señala en la encuesta. 

La institución académica resalta que uno de los retos migratorios a los que se debe prestar mayor atención es la separación familiar. “Personas deportadas viviendo tanto en México como en Estados Unidos están dejando hijos menores de 18 años en Estados Unidos”, alerta el Colef.

Misa Binacional

El vicario de la Diócesis de Ciudad Juárez, Mario Manríquez, indicó que el papa planteará un mensaje “universal” dirigido “a las fronteras del mundo” y que orará por los migrantes, en las inmediaciones del Río Bravo, que separa a ambos países. Debido a que Juárez está junto a El Paso, Texas, se considera que será una “misa binacional”, con la asistencia de alrededor de 220,000 personas, más de 2,000 alojadas actualmente en las cerca de 70 Casas del Migrante que administra la Iglesia en México.

“La visita del papa es esperanza entre los migrantes que se encuentran separados de su familia por estas leyes que están implementando, que separa familias”, subrayó Manríquez.

En el que será su último acto en México antes de regresar al Vaticano, el papa Francisco bendecirá a un grupo de migrantes mexicanos que fueron autorizados por el gobierno estadounidense a permanecer junto a la alambrada que divide la frontera entre México y Estados Unidos, gracias a la intervención de la diócesis de El Paso.

La violencia no emigra

A mediados del pasado sexenio, Chihuahua fue la entidad más violenta del país, acumulando cerca del 30% de los asesinatos cometidos en el marco de la cruzada lanzada por el gobierno de Felipe Calderón contra las bandas del crimen organizado. La zona, en concreto, era disputada por los cárteles de Sinaloa y Juárez.

Esta ola de violencia golpeó particularmente a Ciudad Juárez, donde se registró uno de los episodios más dramáticos del sexenio, el homicidio de 15 jóvenes en 2010 durante una fiesta en la colonia Villas de Salvárcar, quienes fueron confundidos con pandilleros, incluso por el propio presidente. Estos hechos derivaron en la puesta en marcha de la estrategia Todos somos Juárez, para recuperar la tranquilidad en la zona.

Las cifras de inseguridad han disminuido, pero se mantiene en el quinto lugar de las ciudades del país con más de 300,000 habitantes con más homicidios dolosos. En 2015 se registraron 269 casos y la localidad, solo fue superada por Ecatepec, Culiacán, Tijuana y Acapulco.

La organización Semáforo Delictivo, que monitorea las cifras de incidencia delictiva, ubica en Juárez ‘focos rojos’ en lesiones, y amarillo en violación, así como robos a casas y negocios.

Feminicidio

La ciudad también cobró notoriedad a nivel mundial por la crisis de feminicidios desatada desde inicios de la década pasada y por la cual en 2009 la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió sentencia contra el Estado mexicano. Existen registros de asesinatos de mujeres por su condición de género desde 1993, y es un fenómeno latente, según la Red Mesa de Mujeres, que de 2010 a 2014 documentó 727 casos, un promedio de cuatro a la semana.

Una treintena de organizaciones enviaron una carta al papa Francisco en la que hace notar estos fenómenos y acusan la prevalencia de delitos como homicidios, extorsiones, secuestros y, en general, violaciones a derechos humanos.

“En Chihuahua (...) 2,361 mujeres han sido víctimas de feminicidio en los últimos 20 años. Hasta el momento, no existen sentencias significativas que envíen un mensaje a la sociedad que esos delitos no son aceptables en México. Asimismo, se han hecho evidentes desplazamientos forzados de familias enteras obligadas a huir de sus hogares de origen.

'En Ciudad Juárez y sus alrededores, se estima que 254,426 personas dejaron sus hogares a causa de la violencia en el periodo de 2007 a 2011; el 41% de ellas cruzaron hacia Estados Unidos”, expresaron en su carta.

cnnexpansionVíctimas y presos

El papa se referirá a estos temas en la misa en la zona del Parque El Chamizal, para la cual fueron reservados lugares para familiares de víctimas de la violencia. Padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos por policías de Iguala, Guerrero, en septiembre de 2014 han solicitado una audiencia en privado al líder católico, pero el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, ha señalado que el pontífice no puede dar prioridad a unas víctimas sobre otras, e incluso calificó estos llamados como “presiones”.

La agenda del papa en Juárez incluye una visita al Centro de Readaptación Social (Cereso) Número 3, donde sostendrá una charla al aire libre con cerca de 700 internos, 150 de ellos serán mujeres. Las autoridades presumen que han conseguido el reordenamiento en los penales de Chihuahua, pero la Comisión Estatal de Derechos Humanos ha reportado decenas de quejas por abusos en el interior de estos reclusorios.

Además, Francisco sostendrá un encuentro con el sector laboral en el Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua, a la cual se prevé que acudan representantes obreros y empresarios encabezados por el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón.

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