'Tina' el nuevo apodo del riesgo

Algunos inversionistas han apostado por la compra de deuda de mercados emergentes aunque implique mayores riesgos, esto en un entorno de bajos rendimientos en el mundo desarrollado.
Los activos de países emergentes se tornaron atractivos.
En busca de más ganancias.  Los activos de países emergentes se tornaron atractivos.  (Foto: iStock by Getty Images)
Yussel González
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

En 2016, Tina dejó de ser el nombre de una mujer para convertirse en una forma de explicar las inversiones en un mundo de bajos rendimientos. Se trata de un acrónimo que en inglés significa “no hay alternativa” (there is no alternative).

Esa estrategia implica que no hay otra opción que apostar por activos más riesgosos, como la deuda que emiten las empresas en mercados emergentes, ante las bajas tasas de interés que pagan los bonos más seguros de países desarrollados.

“La estrategia Tina permanece como una fuerza en el mercado a medida que los inversionistas buscan altos rendimientos”, escribieron en un reporte analistas de Citi.

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Los activos de países emergentes se tornaron atractivos, ya que al ser más riesgosos otorgan un premio mayor. La deuda colocada por empresas de estos países es un ejemplo: de enero a octubre de 2016 pagaron rendimientos arriba de 13%.

Ésa es la ganancia que ha dejado el ETF de BlackRock, que replica un índice compuesto por bonos de empresas de países como Brasil y México.

“La gente regresó y hay buenas compañías en los mercados emergentes”, dijo a Expansión Elisabeth Colleran, estratega de Renta Fija en la firma de inversión Loomis Sayles.

Los inversionistas apuestan por la deuda en dólares de empresas del sector consumo y otras ligadas a las materias primas. También, por compañías que tienen lazos con sus respectivos gobiernos.

Éste es el caso de Pemex, Codelco (Chile), Petronas (Malasia), petroleras, mineras y bancos en China, señala Jonathan Lemco, analista de Vanguard.

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Sin embargo, hay riesgos importantes en la deuda corporativa emergente, que pasó de representar 60% del Producto Interno Bruto (PIB) de esos países (China, Rusia, Argentina, Corea y Brasil) en 2006 a 110% en 2015. “Un nivel por encima del de las economías avanzadas”, según un reporte del Banco de Pagos Internacionales (BIS).

En 2010, cuando aumentó la emisión de estos bonos, las compañías enfrentaban vencimientos lejanos y el refinanciamiento había sido modesto. Eso cambiará este año.

De acuerdo con el BIS, varias empresas de esos países deberán refinanciar cerca de 340,000 millones de dólares en deuda, entre 2016 y 2018, en un entorno de volatilidad, lo que aumenta el riesgo de un cese de pagos.

“La capacidad financiera de varias compañías será puesta a prueba, especialmente si el aumento del dólar continúa”, dijo el BIS.

Por ello, los inversionistas simplemente deben hacer su tarea al momento de invertir en este tipo de activos.

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“Lo que tienes que hacer es analizar el riesgo de mercado, lo que está pasando con la industria y el riesgo de cada una de las compañías”, comentó en entrevista Benjamín Souza, director de Renta Fija para América Latina de BlackRock.

Esta nota se publicó originalmente en la edición 1200 de la revista Expansión

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