Trump logra lo que pocos presidentes: economía fuerte, pero baja popularidad

Según encuestas, entre 33% y 36% de la población aprueba el gobierno del presidente de EU, pese a una baja tasa de desempleo y un mercado de valores en alza.
El mayor problema del mandatario en este momento probablemente es la investigación sobre los posibles vínculos entre su campaña y Rusia, dice especialista.
Trump  El mayor problema del mandatario en este momento probablemente es la investigación sobre los posibles vínculos entre su campaña y Rusia, dice especialista.  (Foto: Expansión)
CHRIS ISIDORE
NUEVA YORK (CNNMoney) -

Es duro ser tan impopular como el presidente estadounidense, Donald Trump, cuando la economía va tan bien.

Una baja tasa de desempleo, una alta confianza de los consumidores y un mercado de valores en auge típicamente impulsan las calificaciones presidenciales. La historia demuestra que se necesita un factor como una guerra impopular para hundirlos.

Trump está desafiando esas tendencias.

La tasa de desempleo es de 4.3%, lo cual equivale a un mínimo de 16 años. Más de un millón empleos han sido creados durante el mandato de Trump. El mercado de valores se ha disparado a niveles récord desde su elección.

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Pero el índice de aprobación de Trump es de 36%, según la última lectura de Gallup. Una encuesta de la Universidad de Quinnipiac ubicó su calificación de aprobación en apenas 33%.

“Imagínate el índice de aprobación de Trump si entramos en recesión, aunque no sea su culpa”, dijo el historiador presidencial Douglas Brinkley. “Estaría operando en 25%”.

Brinkley, un historiador presidencial de CNN, dijo que la economía fuerte es “un gran punto de conversación” para Trump. “Ciertamente le espacio para respirar a un presidente acosado”.

Por supuesto, algunos expresidentes han sufrido calificaciones de aprobación más bajas, pero normalmente cuando la economía estaba en problemas.

El índice de aprobación de Jimmy Carter cayó a 29% en 1979, el año anterior a que se postulara a la reelección. Pero el desempleo era significativamente más alto, y estaba en ascenso, a medida que la economía estaba a punto de caer en recesión. Para empeorar las cosas, a la tasa de desempleo se unió una alta inflación. Los economistas combinaron las dos lecturas para llegar al “índice de miseria”. Ese no es un término que ningún presidente quiere que sea mencionado durante su tiempo en el cargo.

El índice de aprobación de George W. Bush cayó a 25% a raíz de la crisis en los mercados financieros en el otoño de 2008. Su calificación de aprobación cayó por primera vez por debajo de 40% a finales de 2005, a medida que aumentaban las críticas sobre la guerra en Irak y su respuesta al huracán Katrina. La tasa de desempleo era de 4.9% en diciembre de 2005.

La tasa de aprobación de Lyndon Johnson cayó por debajo del 40% en 1968 a medida que se acumulaban las protestas contra la guerra de Vietnam. La popularidad de Harry Truman se vio afectada por el descontento público por la guerra de Corea.

El mayor problema de Trump en este momento probablemente es la investigación en curso sobre los posibles vínculos entre su campaña y Rusia, según Brinkley.

La popularidad de Richard Nixon cayó del 67% al comenzar su segundo mandato a 25% un año y medio después. Entonces, el escándalo de Watergate le obligó a dejar el cargo. Pero Nixon también fue obstaculizado por una economía que estaba entrando en recesión y una crisis petrolera que provocó racionamiento y largas filas en las gasolineras.

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Incluso los presidentes con economías fuertes han sido afectados por las investigaciones, dijo Brinkley. Señaló a Bill Clinton y el escándalo de Monica Lewinsky, y a Ronald Reagan y el escándalo de Irán-Contra. En ambos casos, el índice de popularidad del presidente era fuerte cuando los escándalos estallaron y pudieron capear la tormenta.

Jennifer Agiesta, directora de encuestas de CNN contribuyó a este informe.

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