Flextime: trabajo desde casa

En IBM, los empleados deciden desde dónde trabajar y cuándo; gracias a la tecnología 40% de los trabajadores puede laborar sin horarios desde su casa.
Luis Rodríguez puede pasar más tiempo con sus hijos gracias  (Foto: )
Ken Belson
NUEVA YORK (The New York Times) -

El sueño de cualquier empleado: tomar cuantas vacaciones quiera, con poco aviso, y sin que el jefe pueda oponerse; salir temprano, tomar un fin de semana largo o hacer pausa dos semanas cuando así lo decida. Puede irse, nadie lo vigila.

Eso es lo que ocurre en IBM. Ahí, cada uno de los 355,000 empleados tiene derecho a tres o más semanas de vacaciones, y la compañía no vigila quién toma cuánto tiempo y en qué momento; tampoco asigna temporadas para vacaciones según la antigüedad.

Desde hace algunos años, los empleados de todo nivel simplemente hacen arreglos informales con sus jefes inmediatos, y dejan dicho dónde se los puede ubicar. “Es como entrar a la prepa: ya no tienes a los maestros checándote todo el tiempo”, dice Mark L. Hanny, un vicepresidente de IBM. “Toda la responsabilidad recae ahora en el empleado”.

Este enfoque, que se expandió gradualmente en la década pasada, llegó cuando IBM pasaba de ser una firma de ingeniería y manufactura, a una de servicios como consultoría. La tecnología ha permitido que 40% de sus empleados pueda trabajar desde casa, en las instalaciones de un cliente, o en alguno de cientos de e-centros que la empresa tiene alrededor del mundo, donde cualquier empleado puede llegar sin aviso y trabajar.

IBM es, desde hace mucho, un referente de tendencias en materia de Recursos Humanos y es, probablemente, la compañía más grande de EU que va más lejos en este tema.

“Al principio teníamos muchas dudas, pero no fue una venta difícil”, comenta Richard Calo, vicepresidente de la firma. Esta política no es una ‘licencia para hacer lo que quieras’, advierte; se espera que la gente trabaje con calidad aun cuando la empresa no esté fijándose a dónde o cuándo lo haga.

Best Buy es otra compañía que no vigila cuántas horas trabajan sus 4,000 empleados corporativos; Motley Fool, una firma asesora de inversiones en línea, ha permitido, desde su fundación hace 13 años, que sus empleados tomen cuantos días de vacaciones pagadas quieran. El director de Recursos Humanos, Lee Burbage, dice que la mayoría de sus 180 trabajadores se toman entre tres y cuatro semanas al año. Netflix, el distribuidor en línea de DVD, ya no asigna tiempos de vacaciones a sus 400 empleados. “Cuando tienes a una fuerza laboral de profesionales que han trabajado buena parte de sus vidas, no necesitas tener la mentalidad de reloj checador”, considera.

Muy bien, pero…
La contracara de esa flexibilidad, al menos en IBM, es la presión de los colegas. Mark L. Hanny y otros trabajadores, incluida su asistente Shari Chiara, dicen que aun estando de asueto revisan su correo y los mensajes de voz. Algunos expertos en Recursos Humanos comentan que traspasar continuamente estas fronteras puede imprimir mucha presión en los empleados y causarles problemas de salud. Frances Schneider, quien recién se retiró de IBM tras 34 años, recuerda que no hubo un solo año que ella se tomara todo el tiempo libre que le correspondía. “Con esa flexibilidad, la gente acaba trabajando muchas más horas sin pensarlo”, opina Schneider. “En teoría tenías esa maravillosa libertad, como tomarte días libres, pero en realidad nunca podías. En IBM tienden a ser workaholics”.

Los voceros de IBM dijeron que no tenían idea si los empleados toman más días libres o menos que antes, y no han estudiado el efecto de esta política en la eficiencia. IBM comenzó a aplicarla en unos cuantos departamentos, a principio de 1990. A partir de 2003, lo hace con todos en la compañía, desde el CEO Samuel J. Palmisano, que tiene una casa de descanso en Maine, hasta los obreros de las fábricas  en Nueva York.

Luis H. Rodríguez, del grupo de software de IBM, cuenta que él visita su oficina en Somers una vez a la semana, y trabaja el resto del tiempo desde distintos sitios o desde su casa en Ridgefield, Connecticut. Sólo recuerda una ocasión, en seis años en IBM, que le pidió a un colega que postergara unas vacaciones pues debían prepararse para la compra de una compañía. Revisar correos mientras está de visita con familiares en Texas o Illinois le parece un buen precio por trabajar desde casa, y pasar más tiempo con sus hijos, Alec, de cinco años, y Evia, de tres.

Para la mayoría de las empresas, la relación tiempo trabajado-tiempo libre sigue siendo un referente para empleados y jefes. “Si observas qué organizaciones han hecho cosas más radicales, tienden a ser las de tecnología”, donde la flexibilidad es parte de la cultura laboral, señala Max Caldwell, un experto en efectividad de la fuerza de trabajo de la consultora Towers Perrin. Cierto, Richard Calo, de IBM, dice que la flexibilidad les ha ayudado a competir con aquellos otros emprendedores en tecnología que tienen atmósferas muy libres y que se han llevado talento suyo en los últimos años. “Tenemos la reputación de no ser tan de moda como Google o Netflix, asegura, “no tienes que ser el chavo más hip de la cuadra, pero tampoco tienes que ser el gran nerd”.


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