Ofrece pizza y tips para el mercado ruso

Eric Shogren tiene una exitosa cadena de pizzerías en donde abastece a los siberianos; además de los buenos contactos, el respeto por la forma rusa de hacer las cosas es esencial.
Papa John's ha hecho uso de las bondades de Internet. (Dream
NOVOSIBIRSK, Rusia (CNN) -

Luego de construir una cadena de restaurantes vendiendo pizzas a los siberianos, Eric Shogren tiene algunos consejos para los extranjeros que quieran irrumpir en el ascendente mercado de Rusia.

Buenos contactos y respeto por la forma rusa de hacer las cosas son esenciales. Así como no dar por sentado que las prácticas comerciales y las ideas occidentales son siempre relevantes, dijo el estadounidense.

"Estoy aquí vendiendo pizzas en todos lados. Tengo mi bar colmado de gente cada noche bailando al ritmo de Chuck Berry, y hay algunos que dicen '¿Crees que esto funcionará?'", comentó Shogren sonriendo.

En Novosibirsk, una floreciente industria de la tecnología de la información ayudó a crear una clase con tiempo libre, ingresos disponibles y apetito por la pizza neoyorquina de Shogren.

El empresario, de 41 años nacido en Minneapolis, tiene ahora 30 restaurantes, donde se sirven pizzas, papas fritas y galletas saladas a un público hambriento.

Desde que llegó a Rusia, en 1996, Shogren también abrió un bar con música en vivo, un refinado restaurante, una panificadora y una cafetería, y ahora emplea a 1,500 personas en la tercera ciudad más grande del país, 3,200 kilómetros al este de Moscú.

La capital rusa y los 200 kilómetros que la rodean viven una efervescencia económica, reflejada por la abundancia de inversiones como la tienda de amoblamiento Ikea, la cadena de comida rápida McDonalds y la cafetería Starbucks.

En las ciudades regionales, el crecimiento económico es incluso más rápido y firme que en Moscú, aunque las cifras son expresadas en "millones" más que en "billones".

Elección

La apertura de primera la tienda de muebles Ikea en Novosibirsk, que se extiende sobre las riberas izquierda y derecha del río Ob, está prevista para noviembre.

En la noche, las personas llenan la Plaza Lenin en la orilla derecha y puede elegir desde cafeterías, un pub irlandés, un local de venta de pollo frito y al menos dos lugares donde sirven sushi.

Pese al creciente gusto por los bienes extranjeros, la imagen del clima de negocios de Rusia que predomina en Occidente es desalentadora: grandes ganancias pero grandes riesgos, inversores lidiando con la corrupción, el crimen organizado y un sentimiento antioccidental, mientras las poderosas corporaciones estatales los exprimen.

Shogren, quien tiene cinco hijos con su esposa rusa Zheniya, dice que los cambios dinámicos que ha presenciado no lo sorprenden, considerando la época de agitación política que siguió al comunismo.

El crimen organizado y la corrupción de instituciones legales significaron millones para algunos, y tumbas superficiales para otros en la década de 1990 cuando Shogren se unió a importantes organizaciones de beneficencia.

"Llamémosle simplemente ineficiencias del sistema de transición", dijo Shogren, sentado en su oficina rodeado de fotos en las que se saluda con políticos siberianos, atletas olímpicos y hombres de negocios.

Su consejo de directores incluye a un ex embajador de Estados Unidos en Rusia y dignatarios locales.

Queso

Sus desafíos actuales incluyen la competencia de antiguos empleados, así como encontrar proveedores capaces de cumplir con su demanda de grandes volúmenes de productos, como las 20 toneladas de queso que requiere cada mes.

"Cuando comencé, en 1996, debía traer desde Occidente casi todos los ingredientes que utilizaba. Ahora la mayor parte de lo que uso es de Novosibirsk o de Rusia", comentó.

"Mi proveedor de queso me llamó y dijo 'Dios mío, no tendremos queso por los próximos seis meses. Moscú se llevó todo el queso'", agregó.

Para proveer un adecuado suministro de queso para pizza, Shogren planea ahora su aventura comercial más ambiciosa: la construcción de una lechería con 3,200 cabezas de ganado en las afueras de Novosibirsk.

"En este momento en que la economía rusa está tan efervescente, y la clase que consume -la clase media- está tan vibrante, la industria interna está como que tambaleando, y algunos (sectores) aún no se han reformado", comentó.

Para elaborar el queso, Shogren madurará su propio alimento, importará ganado holandés, instalará equipamiento de Winsconsin y contará con el ininterrumpido crecimiento económico ruso.

"Está sucediendo, los procesos están funcionando. Lo que siempre le digo a la gente aquí es que quizá está funcionando más rápido de lo esperado", finalizó.

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