Divórciate con la ayuda de Internet

¿Quieres romper con tu pareja y no te atreves? Hay un nuevo servicio en línea que lo hace por t el negocio está creciendo, va dirigido a los no casados, y su costo oscila entre 300 y 750 peso
Internet sirve para buscar y terminar parejas, el negocio es  (Foto: )
Yaotzin Botello
BERLÍN -

En Alemania hay un negocio muy exitoso: buscar a la media naranja, al peor es nada por internet, pero como nada existe sin su contraparte, también hay un negocio que está tomando fuerza: separar a las parejas.

Se trata de la Agencia de Separaciones, Die Trennungsagentur, creada por Bernd Dressler, un alemán que se dedica a encontrar ideas para nuevos negocios.

La agencia funciona desde agosto de 2006 y, así como su nombre lo indica, sirve para dar el carpetazo final a la pareja. Para aquellos que pierden el valor justo en el momento de pronunciar las palabras dolorosas, está Dressler. "Si existen agencias para que la gente se encuentre, ¿por qué no una que haga todo lo contrario?", comenta.

El negocio está dirigido a parejas que no están casadas. Él no es abogado, sólo un mensajero que se viste con una de sus playeras color pastel y que es capaz de tocar a la puerta de alguien y decirle: "Tu novia me contrató para decirte que finito, c’est tout, hasta la vista, no quiere saber más de ti". Sólo hay que pagar por adelantado entre 19.95 y 49.95 euros (entre 300 y 750 pesos), según el paquete seleccionado de entre cuatro maneras de comunicar la noticia. Por un pilón a negociar, Dressler hasta recoge las cosas que están en casa de el o la "ex".

Los psicólogos opinan que ésta no es la forma ideal de mandar a volar al peor es nada y que lo mejor sería fundar más agencias de ayuda psicológica para las personas que sufren sus relaciones. "Que lo haga un extraño por ti, es descorazonador, desalmado e inhumano, pero los mismos adjetivos se pueden poner a los novios o novias que como no saben terminar una relación prefieren empezar una segunda relación a escondidas. Lo mejor sería tratar de ayudar a estas parejas", apunta Manfred Immler, miembro de la Asociación de Psicólogos alemanes.

Lo cierto es que las personas se lo han tomado en serio porque creen que es un servicio que necesitan. Ahí está la historia de un joven alemán que en 2005 creó por diversión una página en internet de separaciones de pareja, que tuvo tal demanda que empezó a aceptar dinero para hacer las separaciones, hasta que en su segunda misión, tuvo que dar el mensaje a una chica embarazada, se le agrió el corazón y renunció.

Dressler retomó esa idea y ahora la vende como pan caliente. "El futuro está aquí, es un negocio próspero", declara de una forma muy relajada este alemán de 53 años que nunca ha pasado, ni piensa pasar, por el altar. Y es que hay que considerar que la tendencia de estar solo en Alemania crece. Tan sólo en Berlín, una ciudad de 3.5 millones de habitantes, hay un millón de personas que viven solas –incluidos ancianos y solteros–. Además, la tasa de divorcios a nivel nacional se eleva como la espuma de la cerveza: cuatro de cada 10 matrimonios quedan disueltos.

El éxito de Dressler también aumenta con la misma fuerza. Pero, de hecho, el gran crecimiento no está en el negocio en sí, porque desde agosto de 2006 apenas ha separado a 190 parejas, sino en vender esta idea. Dressler es todo un hombre de negocios. Trabajó 28 años como gerente de ventas de seguros hasta que se hizo independiente, y fue cuando fundó su empresa Arbeitsgemeinschaft Exitenzgründung, una incubadora de negocios con la que genera ideas para combatir la grave crisis de desempleo que pasa Alemania desde hace cinco años.

"No me puedo quedar contemplando cómo la sociedad alemana se va para abajo. Ningún trabajo paga bien, por el momento hay que explotar el área de servicios, donde sí se puede ganar", dice Dressler. Fue así como creó una agencia para hacer publicidad económica, otra que ofrece secretarias de medio tiempo, una empresa antigrafiti y Trennungsagentur, de la que vende las licencias y el know-how en 10,000 euros (150,000 pesos).

La idea ya la compraron otros en Alemania, Suiza, Austria, Luxemburgo y Gran Bretaña. Entonces Dressler se endereza en su asiento, abre los ojos y pregunta: "¿Y México cómo va en el tema de las relaciones de pareja?"

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