Tecnologías al servicio del desarrollo

Los creadores voltean hacia los pobres e idean cómo facilitarles la vida con diseños útiles; en Camboya una motoneta transmite vía satélite y un filtro portátil previene enfermedades.
una motoneta y un disco satelital permiten recibir e-mails.
Michelle Sierra Laffitte
Nueva York -

En la aldea Backdaong, en Camboya, una pequeña motoneta Honda transporta personas, pero también hace posible que una enfermera envíe fotos digitales y reporte los síntomas de sus pacientes, por vía satélite, hasta la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, para que le ayuden a hacer un diagnóstico y planear una curación.

Esta motocicleta, conectada a un sistema de transmisión satelital, es uno de los 30 objetos de la exposición ‘Diseño para el otro 90%’, que estará montada en el Museo Nacional de Diseño Cooper-Hewitt, de Nueva York, hasta el 23 de septiembre de 2007 y la cual se prevé vaya de gira a Europa, México y Canadá.

El diseño, que hasta ahora se ha enfocado a los consumidores de más alto poder adquisitivo, se dirige a un grupo que no necesita autos con líneas aerodinámicas o bolsas de mano con la firma de un diseñador y que vive con un ingreso de entre 1 y 5 dólares al día.

“‘Diseño para el otro 90%’ explora un movimiento creciente entre diseñadores, quienes, a través de sociedades locales y globales, buscan maneras únicas de abordar los retos básicos de progreso y supervivencia que enfrentan los pobres y marginados del planeta”, explica Cynthia Smith, curadora de la exposición. Ese movimiento se remonta a la década de los 70, y se inspiró en la obra del economista alemán Ernst Friedrich Schumacher (Lo pequeño es hermoso). Más recientemente se nutrió de los planteamientos acerca de los negocios en la base de la pirámide, del académico y consultor CK Prahalad.

La idea de la exposición surgió en 2005, cuando los directivos del museo conocieron a Paul Polak, un ex siquiatra y emprendedor que fundó International Development Enterprises (IDE). Esta organización pone a trabajar a diseñadores con las comunidades para desarrollar soluciones de bajo costo, manufacturarlas y, con eso, también impulsar a micro-emprendedores, y a un incipiente sector privado en zonas pobres.

IDE labora en nueve países, entre ellos Myanmar, Zimbabwe, Bangladesh, Camboya y Vietnam, y se enfoca en la población con ingresos menores a 1 dólar diario. “Se trata de no usar el modelo de la caridad que, está comprobado, no sirve, sino de crear mercados”, explica Polak en entrevista. “Cada producto que diseñamos será vendido a un precio justo para nuestros consumidores, a quienes tratamos no como sujetos de caridad sino como consumidores de bienes y servicios”.

Polak tiene cuatro piezas en la exhibición, que se presenta en los jardines de la mansión en la que vivió el fallecido empresario y filántropo escocés-estadounidense Andrew Carnegie, en Manhattan. Todas parten del concepto de que la irrigación es la base de una mayor producción agrícola y participación en el mercado. Y que el acceso al agua es fundamental para poder salir de la pobreza.

Entre los diseños de Polak está una bomba portátil de pedales que permite a agricultores de Bangladesh, Kenya y Tanzania extraer agua del subsuelo (de una profundidad máxima de ocho metros) y regar sus campos. La bomba extrae un litro por segundo y ya se han vendido más de dos millones de estas piezas, de acuerdo con datos proporcionados por la curadora Cynthia Smith.

Para Polak, hay cuatro claves para solucionar la pobreza: diseño, irrigación, agricultura y mercados. “Los diseñadores son como cualquier otra persona, ellos van a donde está el dinero, o a donde parece estar, porque necesitan recibir un pago por sus servicios. Pero hay algunos empresarios valientes que buscan mercados futuros en vez de presentes”.

Entre los trabajos en exhibición están el filtro de agua de cerámica que redujo los casos reportados de diarrea, las faltas al trabajo o a la escuela y los gastos médicos en comunidades de Centroamérica, Asia y África. El sociólogo y alfarero Ron Rivera, de la organización Alfareros para la Paz, de Nicaragua, rediseñó el filtro de manera que lo pudieran replicar los artesanos locales. Este nuevo artículo se produce en 14 diferentes países y, según Smith, unas 500,000 personas lo han utilizado ya.

También está PermaNet, un mosquitero insecticida para camas, que está en uso en zonas de África donde hay malaria, diseño de Torben Vestergaard y producto de la empresa danesa (con sede en Suiza) Vestergaard Frandsen Group. La red mata y repele mosquitos por hasta casi cuatro años sin perder su efectividad y dura hasta 20 lavadas y cinco veces más que otros mosquiteros usados normalmente.

Otra creación es el LifeStraw o ‘popote de vida’, un filtro de agua personal y portátil, que diseñó el mismo Vestergaard. Fabricado en China y en Suiza, este dispositivo permite purificar agua de arroyos o ríos para el consumo personal y ayuda a prevenir enfermedades como la tifoidea, el cólera y la disentería, de la que mueren miles de personas cada día. Están en exhibición también diseños de refugios temporales, y sistemas de iluminación para situaciones de emergencia; y Q Drum, un contenedor que tiene la forma de una cámara de llanta rígida, que permite rodar 75 litros de agua y ya no llevarla en cubetas sobre los hombros. Algunos de estos artículos son de manufactura industrial. Otros son hechos por artesanos.

Oportunidades en la base

Para Polak, el segmento de mercado menos favorecido constituye un importante, e inexplorado, nicho de mercado. “Muchos de los negocios prósperos, como el iPod, por ejemplo, han surgido de innovaciones en costo y tamaño”, asegura. Y plantea que la suya es una estrategia de mercado tipo Wal-Mart. “Wal-Mart baja sus precios 20%. Diseñar para personas que ganan menos de 1 dólar diario implica reducir precios en factores de 5 ó 10”, explica Polak. “Si puedes dominar los principios del diseño para servir a estas poblaciones, entonces se pueden alcanzar tremendas ganancias en el margen”.

Sin embargo, añade, para cubrir ese mercado, la percepción del diseño tiene que modificarse radicalmente. “Los grandes negocios tienen que llevar a cabo cambios profundos en la manera en que piensan, operan, asignan precios y entregan sus productos. Tiene que haber una revolución en la forma de pensar en los negocios”, dice. Deben pasar de buscar grandes márgenes y poco volumen a mucho volumen con márgenes menores, propone el emprendedor. “Ésa es la diferencia entre un restaurante francés gourmet y McDonald’s. No estoy hablando de nada nuevo, sólo de aplicar este concepto a un segmento de mercado que es enorme y hasta ahora ha sido ignorado”, refiere.

De hecho, las estadounidenses Advanced Micro Devices (AMD) y Hewlett-Packard ya exploran este segmento. AMD manufactura microprocesadores y creó una iniciativa llamada 50x15 que se propone buscar que, para el año 2015, la mitad de la población del mundo tenga una computadora personal y acceso a internet de bajo costo.

“Nuestra iniciativa 50x15 va mucho más allá de hacer bien al mundo. Está diseñada para tener un efecto más sustentable, permitir oportunidades económicas y reinversión en los mercados de alto crecimiento, particularmente en las áreas de manufactura y distribución locales. Este enfoque tiene como base incentivos y estrategias que se sustentan tanto en la buena voluntad como en hacer buenos negocios”, plantea el mexicano Héctor Ruiz, presidente y director general de AMD, en el portal de la compañía.

AMD ya sacó al mercado un dispositivo personal de conexión a internet de bajo costo. Hace unos años, HP reunió a diseñadores industriales para discutir cómo se podría responder a las necesidades de este grupo de personas, recuerda Cynthia Smith. Las universidades en Estados Unidos también acogieron la idea. El Massachusetts Institute of Technology (MIT) y la Universidad de Stanford, por ejemplo, dentro de sus programas tienen cursos donde participan estudiantes de disciplinas tan diversas como negocios, medicina, diseño e ingeniería, en grupos de trabajo que desarrollan desde el concepto y el diseño de la herramienta hasta el plan de negocios y la mercadotecnia.

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