Sushi para corporativos

La firma Tashi opera cinco módulos que le reportan en promedio 100,000 pesos al mes por unidad; en el 2008 espera lanzar sus franquicias a un costo de 150,000 pesos.
Arturo Grande, director general de Tashi. (Gilberto Contrera  (Foto: )
Georgina Navarrete

Creció entre cámaras, cables y foros de la mano de su padre, un productor de cine. En 2004, ya con su título de mercadotecnia en la mano, Arturo Grande decidió dejar de lado el negocio familiar y apostar por una idea propia: Tashi, un concepto de comida rápida en el que combinó las bondades y el sabor del sushi con lo práctico del taco.

De hecho, su pasión no es la comida japonesa sino las finanzas. Apoyado en una consultora especializada, Grande diseña una franquicia “a prueba de todo”. Su preocupación actual es armar un modelo de franquicia “exitoso y sin falla. Tengo en lista de espera no menos de 300 personas interesadas en comprarla y quiero que, cuando la tengan, les funcione”, asegura.

Para echar a andar su idea necesitó 70,000 dólares que reunió entre ahorros propios y préstamos de familiares y amigos. A más de dos años de distancia, tiene en operación cinco módulos donde vende su creación a “gente preocupada por la salud y la figura”, dice. Cada rollo cuesta 25 pesos.

Ubicados en universidades privadas y corporativos, que le garantizan públicos cautivos y bien definidos, cada punto de venta le rinde en promedio unos 100,000 pesos al mes, es decir, unos 6.2 mdp al año. “Varía mucho y algunos son estacionales. El más modesto vende 50 rollos diarios, y los mejores, 250”, comenta el empresario de 25 años.

Tashi también explota el mercado de eventos sociales. A la fecha ha realizado 400 servicios. “No es una comida en forma, sino un snack que la gente puede comer sin cubiertos, como un taco, y ha sido muy exitoso para fiestas de corporativos”, señala.

El mayor secreto de su empresa será la conservación. “Hemos reinvertido casi todas las ganancias en investigación y tecnología, queremos garantizar que el Tashi de Monterrey o de Cancún sea tan fresco y sabroso como el del DF”, explica.

El modelo estará listo a inicios de 2008, costará 150,000 pesos por franquicia con derecho a todo. “Incluso les diremos cuánto deben pagar de renta”.

Asegura que, bien elegido el punto de venta –según su estudio de mercado–, el franquiciatario recuperará su inversión entre 12 y 18 meses, “con ánimo conservador, porque se calcula con base en la venta de 50 rollos diarios”.

Ahora ve
No te pierdas