Sandalias mexicanas “pisan” a chinas

Juan Covarrubias, director general adjunto de Viniteck, apostó por la calidad en las sandalias; esta empresa mexicana vende 200,00 pares al mes y factura 1 mdp mensuales.
Hay que dotar de calidad y confiabilidad al producto mexican
Fernando Briseño

¿Cómo ganar la batalla contra los chinos? Ése es el reto del tapatío Juan Arturo Covarrubias del Cueto, un joven de 24 años que es actualmente director general adjunto de Viniteck, empresa fabricante de sandalias.

Las sandalias chinas, al ser baratas y vistosas, conquistan gran parte del mercado, marginando a las firmas mexicanas.

Sin embargo, Covarrubias, licenciado en Comercio Internacional del Tec de Monterrey, conoce los principales defectos del oponente: “No hay uniformidad en la producción y eso presenta problemas a la hora de vender, ya que es cuestión de suerte si el producto falla o no”.

Además, cuando se trata de sandalias  que explotan licencias de personajes infantiles, con poca vida de anaquel, las empresas asiáticas son poco competitivas debido a que requieren de hasta tres meses para surtir un pedido.

“Las asiáticas terminan poniéndose en barata porque la licencia se acaba en una o dos semanas”, afirma.

Covarrubias, que ha sido presidente de la comisión de jóvenes empresarios de la Coparmex-Jalisco, confía en que su ventaja será ofrecer lo que la competencia no puede: “En sandalias, muy pocos le han apostado a la calidad y la confiabilidad de los productos”, añade.

En 2004, Viniteck adquirió la conocida marca Calzaletas. Con esa compra y un ambicioso plan de inversión en tecnología ha llevado a la empresa a ser la más importante en México y la segunda en Latinoamérica.

A la fecha, Vinitek cuenta con 38,000 puntos de venta y tasas de crecimiento de 85% al año.

Con 200,000 pares de sandalias vendidos al mes y una facturación de alrededor de 1 MDP mensuales, los partes de guerra en esta batalla son muy favorables.

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