La ópera impulsa nuevo negocio

Vera Artist Management es la única agencia de representación de cantantes de ópera en México; a través de imagen y patrocinios, los directores de la empresa buscan catapultar el talento nac
Francisco García (izq.) y Manuel Vera (der.), son los fundad
Tania M. Moreno

Para un espectador es imposible permanecer impávido ante el poder de la ópera. Eso lo saben por experiencia Manuel Vera y Francisco García. Por ello, desde 2006 se convirtieron en directores asociados de Vera Artist Management (VAM), la única agencia de representación de ópera en México, que impulsa a escala global la carrera de cantantes nacionales y lleva el bel canto al público joven.

De inicio, VAM se fijó dos estrategias: crear una imagen corporativa que por sí sola abriera puertas a sus representados, y una mercadotecnia que los posicione con audiencia y patrocinadores. “La improvisación no cabe en este negocio”, asegura Vera.

Este año invertirán 6 mdp para producir cinco espectáculos. Y aunque estiman el retorno de esa inversión en dos años, lograrán forjar una red de contactos y su posicionamiento a escala nacional e internacional.

Su mejor arma es el talento: 10 de sus 11 artistas ya actuaron en la Scala de Milán, la Ópera de Berlín, Praga, París, Chicago o Nueva York. El más joven, Diego Silva, ganó el Premio Carlo Morelli, el galardón operístico más importante de América Latina.

“No sólo buscamos contratos, sino que los cashets (tarifas) de nuestros representados mejoren, que tengan garantías y accedan a países en los que aún no han trabajado”, dice Vera.

Aunque las voces mexicanas son altamente apreciadas en el extranjero, la industria exige glamour. “El cantante de ópera se preocupa por su voz, no por su imagen”, confiesa García.

De cada contrato, VAM se queda con 20%; aunque es alto (el promedio mundial es 10% por concierto y 15% por ópera) lo justifican por la inversión en sus cantantes.

Además, para hacer rentable un negocio en el que cada artista cuesta 9,000 pesos al mes y montar una ópera, más de 2 mdp, VAM quiere borrar el estigma que pesa sobre la ópera de ser  aburrida y elitista. “Se cree que para disfrutar la ópera hay que ser erudito; pero lo único que se necesita son oídos y corazón para sentirla”, afirma Vera.

VAM ya está en pláticas con marcas de lujo para que patrocinen a sus artistas. “A todos les gusta tener una buena imagen, y el apoyo a la cultura te la da”, concluye García.

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