Spidart, una disquera para todos

Un francés creó Spidart, portal que produce discos a músicos que son financiados por internauta Naosol, un artista independiente convenció a 694 usuarios de invertir más de 50,000 euros.
Gracias a 694 internautas, Naosol pudo lograr lo que hubiera
Marco Appel
PARÍS, Francia -

Hace menos de un año, un joven francés llamado Naosol subía a internet videos caseros con sus canciones de música folk en busca de popularidad.

Hoy, está grabando su primer disco, prepara la campaña de promoción para el lanzamiento y ya tiene programados conciertos por toda Francia.

Naosol no ganó un concurso de nuevos talentos, ahora tan de moda, sino que convenció a 694 internautas de invertir, entre todos, más de 50,000 euros (77,500 dólares) a través de Spidart, una ‘disquera comunitaria en internet’, la última novedad en el mundo de la música. Su inscripción a Spidart fue gratis y únicamente debió pasar una prueba de calidad.

“Comenzó como un delirio entre cuates y, ahora, me encuentro con que ‘gente normal’ me va a producir mi primer álbum”, señala. “Nunca me hubiera acercado a una disquera tradicional porque ahí me habrían dicho que hay 10,000 más talentosos que yo y que, de todas formas, el mundo de la música es inaccesible”.

Naosol es el primer artista, de los 328 que conforman el catálogo de Spidart, en juntar los 77,500 dólares que requiere el sitio para producir un álbum en asociación con EMI Publishing. Le siguen los cantantes pop Olivier Miller y Xavier V. Combs con 38,970 y 27,012 dólares, respectivamente. Seis artistas han recibido entre 4,650 y 27,011 dólares.

“Los cibernautas se conectan a nuestra página, eligen un artista y compran porciones de 15.50 dólares cada una, para convertirse en ‘fan-productor’, explica Nicolas Claramond, el joven fundador de Spidart y egresado de la Escuela de Management de Lyon, quien logró contratar a productores de artistas franceses consagrados, como Diam’s o Disiz la Peste.

En cualquier momento, los internautas pueden retirar su dinero o invertirlo en otro artista. Pero una vez reunido el fondo para una grabación, a partir de la salida del CD, el dinero es bloqueado y, durante dos años, 35% de los ingresos que genere son repartidos entre sus ‘fans-productores’, mientras el artista se queda con otro 35% y Spidart, con el 30% restante.

El principio del negocio, bautizado como PAU (Producción Administrada por el Utilizador), mezcla el exitoso sistema de difusión musical de MySpace, con la ágil comunicación entre los usuarios de Facebook, combinándolo con la teoría de los mercados bursátiles.

El primero en operar como ‘disquera comunitaria’ fue el sitio holandés SellaBand, en 2006. En su primer año, 12 solistas y grupos de todo el mundo lograron producir un disco.

Spidart, cuyo equipo de cinco personas trabaja sólo con talentos de Francia y Bélgica, recolectó 15,500 dólares un mes después de abrir la página, y espera cerrar 2008 con seis proyectos en el estudio de grabación. Otros sitios europeos, como MyMajorCompany o NoMajorMusik, operan igual.

La idea se ha extendido a otros nichos de mercado, como la organización de conciertos. La francesa ProduceMyLive, por ejemplo, propone a los cibernautas financiar la presentación en vivo de algún artista de su catálogo.

El monto a alcanzar es 31,000 dólares, con los que se paga la transportación del grupo a París, su alojamiento, la renta de un estudio para ensayos, la producción del concierto y un video y un disco de la presentación, que reciben gratuitamente los ‘fans-productores’. También 40% de las ventas de los discos en vivo y el DVD se distribuyen entre ellos.

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