Rubén Cors, el aprendiz

Este ingeniero de 38 años pasó 7 como consultor en México y EU, ahora preside Condesa Financier esta Sofom que maneja tres frentes de negocio, nació en 2006 con una inversión inicial de 13 m
La diferencia entre ser consultor y empresario radica en que
Adriana Hernández

Hace dos años, Rubén Cors Gil, de 38 años, sabía tanto de hipotecarias como cualquier persona con un crédito para vivienda. Ahora preside Condesa Financiera, una Sofom hipotecaria nacida en octubre de 2006 con una inversión inicial de 13 mdd.

Estudió ingeniería en Sistemas Electrónicos en el ITESM. Trabajó siete años como consultor en México y EU, donde cursó una maestría en Administración en la Kellogg School of Management.

En 1995 decidió aventurarse como emprendedor y, junto con otros socios, creó el concepto de La Ciudad de los Niños. Estas experiencias le permitieron conocer más sobre la naturaleza de las empresas.

“Como consultor tú dices qué se debe hacer, pero como empresario tienes que llevarlo a cabo y arriesgar tu dinero”, comenta Cors.

La inquietud de hacer cosas nuevas y aprender lo llevó a aceptar el reto de integrarse a la Sofom que hoy preside. Hasta septiembre, en esta misma compañía fue vicepresidente de Ventas y Mercadotecnia y creó una estrategia multicanal que le permitió a la empresa manejar una cartera de 800 mdp en su segundo año de existencia.

Condesa Financiera tiene tres frentes de negocio: crédito inmobiliario para personas físicas, financia constructoras de vivienda (créditos puente) y administra (y compra) cartera hipotecaria.

“Los competidores tienen sólo un canal, nosotros, tres”, afirma.

La mitad de la cartera de Condesa Financiera corresponde a 20 créditos puente y el otro 50% a 600 créditos hipotecarios a particulares, a quienes asignan una tasa de interés según su riesgo.

Para 2009, Cors espera colocar a la Sofom entre las primeras 10 empresas del sector, y transformarla en banco de nicho (para captar), y así invertir 5,000 mdp en la compra de cartera hipotecaria.

Ahora ve
No te pierdas