Trabajos virtuales, con salarios reales

Hombres y mujeres ofrecen sus servicios como escorts en Second Life y ganan 100 dólares diarios; los negocios relacionados con la industria del sexo son una fuente importante de empleo en SL.
Sonia
Tania M. Moreno
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Sonia tiene 21 años y en una noche gana hasta 100 dólares como escort. Sólo debe teclear y usar su imaginación, pues sus servicios son virtuales y se ofrecen dentro de Second Life (SL) Esta rubia escandinava es en realidad el avatar (representación digital) de una española de 34 años que se gana la vida ejerciendo en SL el oficio más antiguo del mundo, la prostitución, desde hace cinco meses.

"En una noche puedo atender a entre 15 y 20 clientes y ganar hasta 25,000 linden dolars (ld)", dice en entrevista vía mensaje electrónico esta ibérica, quien prefiere mantener su identidad en anonimato.

Las ganancias para las escorts y dancers o strippers varían según sus habilidades y se miden en linden dolars, la moneda oficial de Second Life (255 linden dolars equivalen a un dólar estadounidense).

Para Sonia, el inglés es una herramienta básica en este oficio donde la mayoría de sus clientes son anglosajones. "Eso y saber seducir a los clientes", confiesa.

Por 30 minutos de servicio, la escort cobra 1,000 ld.

El encuentro comienza mientras Sonia baila en el club donde trabaja y pide a los asistentes que se sienten frente a ella. Después elige a uno y comienzan a charlar. Por cada propina ella comienza a desnudarse, hasta que el cliente le pide ir a un lugar más íntimo.

Para interactuar, utiliza la mensajería escrita o el servicio de voz, con los que relata las acciones de los avatares.

Sus ganancias las divide en porcentajes: 20% para comprar ropa y accesorios para su avatar, 30% para sus mueblerías y 50% los reintegra a la vida real.

Un vestuario y accesorios para escort puede costar entre 6,000 y 30,000 ld.

Los trabajos sexuales son comunes en esta plataforma digital y van desde las sex shops, hasta los clubes para adultos, strippers y escorts.

"Más que con un asunto tecnológico, el sexo tiene que ver con la naturaleza humana en sí, y por ello se manifiesta en cualquier espacio donde la gente tiene presencia", afirma el director de Cenit Design, único despacho autorizado por Linden Lab para hacer desarrollo en SL en Latinoamérica, Samir Chehaibar.

Y aunque no existen restricciones para abrir estos establecimientos, sí están ubicados en zonas definidas dentro de este mundo virtual. El número es incierto, pero se calcula que cada Sim (isla) cuenta con algunos de estos lugares: "mientras haya demanda la oferta estará presente", dice Chehaibar.

De bailarina a empresaria

Vianney Camel inició como dancer en un antro, luego de un breve tiempo y con una inversión de 50,000 ld se convirtió en dueña del Pervert Club, un establecimiento en SL donde los avatares pueden contratar desde un baile erótico hasta servicios sexuales.

Las tarifas por bailes van desde los 300 hasta los 950 ld, dependiendo de si son públicos o privados y de su duración, que es de máximo 20 minutos.

El servicio de escort es el más caro del club, cuesta desde 400 ld por quince minutos hasta los 2,000 ld la hora.

Para trabajar en el Pervert Club, Vianney pide a los candidatos "que tengan experiencia mínima de un mes navegando en SL, un avatar atractivo y lo más real posible, usar ropa sexy, buena actitud y ser sensuales y amigables con los clientes", dice en entrevista la dueña del establecimiento, quien tiene 23 años y es diseñadora gráfica en la vida real.

Una vez aprobados, les enseña cómo funcionan los tubos de baile, las camas, sillas de baile y a utilizar los íconos de las habitaciones que representan gráficamente las posiciones sexuales.

El negocio le deja a Vianney ganancias de hasta 3,500 ld por las propinas de cada uno de sus 35 trabajadores, es decir, un total de 49 dólares en una buena noche: "Pero no todos los asistentes contratan un servicio ni todas las dancers reciben propinas todos los días", comenta.

Para asegurar su ganancia, cada empleado tiene una "tip jar", un dispositivo donde reciben las propinas y que está configurado para que Vianney obtenga automáticamente el 30% de cada una.

Y aunque el Pervert Club está orientado al mercado latino e hispano, tiene trabajadoras mexicanas, españolas, argentinas, chilenas, estadounidenses, brasileñas e italianas. Las bilingües tienen la oportunidad de atender a clientes europeos.

"Más que un trabajo veo esto como un pasatiempo divertido que hace mi juego en SL autosustentable. Se gana bien y haces muchos amigos.

"A veces te involucras demasiado, así que hay que tener cuidado. Otras veces encuentras a personas maravillosas, como yo, que en un club conocí a mi actual pareja y llevamos 10 meses de relación en la vida real", finaliza Vianney.

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