Cervecería de Colima quiere triplicar su producción con nueva inversión

La marca ha logrado colarse entre las principales artesanales del país. Pero Esteban Silva, su fundador, no se conforma con elaborar la bebida, también crea ambientes para degustarla.
Pasión.  Esteban Silva, CEO y fundador de la cervecería, dejó su trabajo como economista para concretar su sueño.  (Foto: Anylú Hinojosa-Peña)
Samantha Álvarez /
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

Ligera, fresca y ácida al paladar. Su amargor es tan bajo que, en un día soleado, como los de Colima, puedes tomar dos o tres cervezas con un ceviche. Ésta es la sensación que Esteban Silva, creador de Cervecería de Colima, quería hacer sentir a sus clientes cuando probaran Colimita, la cerveza con la que inició su negocio en agosto de 2014 y que prepara ahora su tercera ronda de inversión, por 30 millones de pesos, para consolidarse en los próximos cinco años.

Para Silva, CEO de la compañía, la pasión por la cerveza artesanal no es una moda. Nació cuando él era niño y su abuelo Gabriel, quien siempre tenía una cerveza junto a su botana, le daba a probar un trago. Esta pasión lo llevó a dejar su trabajo como consultor de McKinsey & Company hace tres años para materializar su sueño.

Cervecería de Colima nació con ángel. Concretamente, con 62 inversionistas ángeles (entre ellos, familiares y amigos) quienes le aportaron 30 millones de pesos. El ticket de entrada fue de 15,000 dólares a cambio de 0.5% de las acciones de la empresa. La estrategia de Silva fue “pulverizar la inversión”. El colimense no es un maestro cervecero, pero sabe de negocios: es economista con un posgrado en Desarrollo Económico. La segunda ronda, con los inversionistas iniciales, fue de 15 mdp.

Interés del consumidor

La industria de la cerveza artesanal crece de forma sostenida. La Acermex estima que, en 2017, aumente 59% sus ventas, hasta 166,069 hectolitros. “El consumo va a seguir creciendo, porque hay un cambio en las preferencias de los consumidores. Esto que pasa en México, pasó hace dos años en Estados Unidos”, asegura Erick Calvillo, socio líder de la Industria de Consumo de Deloitte.

Lee también: 10 datos que debes saber de la cerveza en México

El reto está en el precio, dice Calvillo. Sus 60 y 120 pesos por envase podrían hacer que el consumo no sea tan alto como en otros países. “Sin embargo, el mercado va a seguir creciendo más rápido que el industrial”.

Para que sus cervezas sean reconocidas en México, Silva creó el concepto de los trapiches, restaurantes que ofrecen comida de la región. Hoy es socio de tres establecimientos –dos en Colima y uno en Sayulita, Nayarit–. Y abrirá uno más en Guadalajara, en octubre.

“Tener sus propios puntos de venta y volverse emblemática en donde está ubicada es muy acertado y es algo que estamos fomentando con las cervecerías artesanales”, afirma Paz Austin, directora general de la Acermex. El reto de la cervecera, resume Austin, es consolidarse en el país, empezar a mirar hacia afuera y seguir educando al consumidor en los estilos de cerveza.

Te interesa: Las grandes cerveceras tienen ‘sed’ por las artesanales en México

Por lo pronto, Silva comenzará a exportar el próximo año a Estados Unidos.

A futuro: La producción de Cervecería de Colima es de 10,000 hectolitros al año entre sus marcas principales: Colimita, Páramo, Ticús y Cayaco. Su objetivo es llegar a 30,000 hectolitros en 2021, lo que equivale a 250,000 cervezas al mes.

Crecimiento: No hay un ranking que la nombre como la tercera cervecera artesanal más importante del país. Sin embargo, la Asociación Cervecera de la República Mexicana (Acermex) y Deloitte (que hizo el primer estudio de la industria) la reconocen después de Minerva y Primus.

Las empresas cerveceras arrecian la batalla por ser la número uno
Ahora ve
Cómo cuidar tu bolsillo en época de compras
No te pierdas
×