Ensueño entre el presente y el pasado: la nueva cinta de Woody Allen

'Midnight in Paris', en la que aparecen Carla Bruni y Owen Wilson, presenta una visión romántica y nostálgica de la década de 1920
Carla Bruni Owen Wilson en una escena Midnight in Paris
Especial_Carla_Bruni_Owen_Wilson_Midnight_in_Paris  Carla Bruni Owen Wilson en una escena Midnight in Paris  (Foto: )
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(AFP) -

Encanto y magia, música y literatura, presente y pasado, todo se mezcla con habilidad y las dosis justas de amor, comedia y reflexión en Medianoche en París (Midnight in Paris), el primer filme cien por cien parisino de Woody Allen, que construye un cuento sobre la insatisfacción permanente del ser humano.

Con un estilo más cercano al de La rosa púrpura del Cairo (1985) que al de sus últimas películas, Allen demuestra que le queda mucho cine por rodar y da una vuelta de tuerca a una ficción tan recurrente en la gran pantalla como es la del regreso al pasado o al futuro, el cambio de época con el que todos hemos soñado alguna vez.

Allen no se complica en explicaciones para un paso de época que es puro argumento cinematográfico y se limita a dejarse llevar por una fantasía que le permite organizar todo un desfile de personajes famosos e histriónicos que componen un cuadro de innegable atractivo.

El habitualmente soso Owen Wilson encuentra en ‘Gil Pender’ un personaje que encaja perfectamente con su cara de estupefacción permanente y con su aspecto de estadounidense prototípico.

El filme de Allen fue elegido para abrir la edición 64 del Festival de Cannes que inició este 12 de mayo.

París, París, París

Wilson interpreta a un guionista de cine que quiere pasarse a la literatura seria y que está de viaje en la Ciudad de la Luz con su prometida Inez (Rachel McAdams) y los padres de ella.

En un paseo nocturno por las calles parisinas es invitado por un grupo de desconocidos a unirse a una fiesta. Lo que no sabe es que se trata de una fiesta en la década de 1920, rodeado de los escritores que vivieron en la capital francesa en aquella época, con la música de fondo de Cole Porter y la sonrisa de Marion Cotillard —más francesa que nunca— como premio final.

Desde Salvador Dalí —un estupendo Adrien Brody— a Ernst Hemingway, pasando por Scott Fitzgerald, Man Ray o Luis Buñuel, Midnight in Paris despliega una genial galería de personajes que se convierten en los protagonistas de cada minuto que pasan en la pantalla.

La historia del guionista/escritor pasa a un segundo plano para dejar que los encuentros por sorpresa con los famosos de la época sean los conductores de una película que destila puro cine por todos sus poros, con un delicado encanto que la convierte en toda una joya.

Y que cuenta con un amplio y heterodoxo reparto en el que caben, además de Wilson, McAdams, Brody y Cotillard, nombres como Michael Sheen, Katy Bates, Lea Seydoux o Carla Bruni, en una pequeña colaboración muy esperada.

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