Carlos Fuentes deja el recuerdo de 'Personas' que marcaron su vida

El escritor trabajó hasta el viernes en los detalles de su última obra, que saldrá en junio y en la que retrata a grandes figuras
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| Otra fuente: CNNMéxico

Días antes de su sorpresiva muerte, Carlos Fuentes afinaba los detalles de su último libro, Personas, que saldrá a la luz el próximo junio.

"Estuvo trabajando hasta el último momento”, cuenta su editor Ramón Córdoba.

El autor, que acostumbraba desnudar en sus obras vivencias, aficiones y gustos personales, plasmó en Personas esa pasión por hablar de las personalidades que marcaron su vida de una manera más íntima.

"(Fuentes) era una persona que siempre supo reconocer las deudas, sobre todo de gratitud, y que siempre procuró acercarse a personas pensantes, fueran o no escritores", asegura Ramón Córdoba, editor del intelectual mexicano que este martes falleció a los 83 años.

El exmandatario francés Francois Mitterrand, la ensayista estadounidense Susan Sontag, y los escritores María Zambrano, Alfonso Reyes y Pablo Neruda, son algunos de las figuras que Fuentes dibuja en Persona, obra que el autor no verá publicada.

"Lo que tenemos aquí es una serie de retratos, pero que tienen su mezcla de vivencia compartida, y todo esto pasado a través del tamiz de la emoción, no del sentimentalismo", indicó su editor.

En Personas, Fuentes cuenta cómo fue el mundo en el que vivió, “ya haya sido en circunstancias gratas o ingratas”, y a través de esas personalidades, algunas conocidas y otras que habría querido conocer, como Edith Stein (una mujer que judía que se convirtió al cristianismo y murió en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial), y de una manera íntima y emotiva.

“Todavía el viernes que fue nuestra última sesión de trabajo. Me habló de sus proyectos, de los libros que nos entregaría el próximo año, que son dos títulos: El baile del centenario (novela) y Pantalla de plata —recuento de sus películas favoritas hasta los años 40—, que ya tenían un grado de avance", apuntó el editor.

'Más que un escritor, una literatura'

Ramón Córdoba destacó la diversidad de géneros que Fuentes manejó a lo largo de su carrera como escritor, que incluye más de 50 títulos entre ensayos, obras de teatro, cuentos y novelas.

"Un narrador tan diverso, que haya sido dueño de tal capacidad de meterse en tal cantidad de registro y que haya salido airoso de la prueba", dijo el editor al describir a Fuentes.

Córdoba aseguró también que hoy en día es difícil encontrar en las letras hispanoamericanas escritores de la talla del premio Príncipe de Asturias 1994.

"Es un novelista que se permitió siempre seguir su impulso creativo. Tenemos obras monumentales por su extensión, como Terra Nostra, y obras breves, intensas y sucintas, incluso por su extensión como Aura. En medio de todo esto tenemos experimentos narrativos como Cambio de piel", explicó.

Desde su primer libro, Los días enmascarados, 1954, Fuentes trató de plasmar la "filosofía del mexicano", según apunta el sitio oficial del escritor.

Tal sucede con La región más transparente o con Terra Nostra, en la que Carlos Fuentes hace una confrontación del viejo y el nuevo mundo con un toque apocalíptico.

Formó parte de la llamada generación del boom latinoamericano que durante la década de los 60 dio una proyección mundial a las letras de este continente.

La muerte de Artemio Cruz, Zona Sagrada (1967), Cambio de piel (1967), Cristóbal nonato (1987) Agua quemada (1981), Gringo viejo (1985), y La silla del águila (2001) son algunos de sus títulos más destacados.

El escritor mexicano Sealtiel Alatriste citó a José Emilio Pacheco, quien alguna vez dijo que Carlos Fuentes más que un escritor era una literatura, al contener "una enorme experiencia literaria, de lecturas".

Para Alatriste, quien fue editor de Fuentes entre 1994 y 2001, leerlo era como “viajar en un mar profundo” en el que uno podía "descubrirlo a él y a lo que leía".

"No se entiende la novela mexicana sin La región más transparente; no se entiende la literatura fantástica sin Aura", señaló el escritor, quien lamentó la muerte de su amigo.

Ser editor de uno de los escritores más importantes de Latinoamérica representó una gran experiencia para Alatriste, quien señala a Fuentes como la figura que consagró las publicaciones latinoamericanas en Alfaguara.

Por su parte, Marisol Schultz, quien hasta 2010 fue editora general de Alfaguara en México, mencionó que fue “como tocar la fortuna” el hecho de haber trabajado con Fuentes durante 17 años.

“En las horas que pasamos juntos pude entender poco a poco su amor por la literatura, su amor por México. Compartimos muchas charlas, tuvimos la oportunidad de convivir en varias ocasiones, unas tristes y otras agradables”, expresó Schultz.

Es tan vasta e imprescindible la obra de Carlos Fuentes, refirió la editora, que serán las próximas generaciones las que alcancen a valorar la importancia de su trabajo literario.

“No se podrá entender el México de hoy sin pasar por la obra de Carlos Fuentes”, expresó. “Deja un vacío enorme, fue un hombre que amó profundamente a México, siempre quiso cambiar a México, y todo lo que hizo como novelista y ensayista fue siempre pensando en el país, un país que le preocupaba mucho”.

Con información de Arturo Ascención

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