Luis Mandoki 'humaniza' en el cine las tragedias de migrantes en México

El cineasta mexicano regresa con una historia sobre la violencia y la impunidad de la que son víctimas los migrantes a su paso por el país
Autor: Javier Rodríguez Labastida | Otra fuente: CNNMéxico

Primero humanizó la guerra civil de El Salvador cuando contó la infancia de un escritor en Voces Inocentes. Ahora, Luis Mandoki lleva a la pantalla grande la violencia hacia los migrantes en México en la historia de La vida precoz y breve de Sabina Rivas.

El director mexicano deja atrás las cifras sobre asesinatos de migrantes en su tránsito desde la frontera sur en México hacia Estados Unidos y regresa al cine con la historia de una niña centroamericana que observa como su búsqueda por un sueño se convierte en un “pasaje oscuro”.

“Es la historia de una guerrera que no se rinde ante los obstáculos ni vejaciones que sufre, sino que con la cabeza en alto y dignidad sigue adelante y a través de esta odisea va pintando un mundo oscuro y ella es la luz que al pasar lo ilumina”, dice a CNNMéxico.

“Esta película no te habla de cifras. Te presenta a una persona, una chica llamada Sabina Rivas (interpretada por la venezolana Graisy Mena) con la que te humaniza pues te enfrenta a la historia de una niña de 16 años que puede ser tu hermana, tu prima y que podría haber sido una víctima, pero decide no serlo”.

Luis Mandoki hizo Voces Inocentes en 2004, cuando regresó a México después de vivir 20 años en Estados Unidos, en donde trabajó en varias películas para Hollywood.

Un par de años después realizó dos documentales: ¿Quién es el Señor López? (2006) y Fraude (2007), en los que Andrés Manuel López Obrador, entonces candidato presidencial de izquierda fue uno de los protagonistas principales.

En las elecciones de 2012, Mandoki fue uno de los asesores de imagen del político que se postuló nuevamente a la presidencia por una coalición de izquierda.

De Voces Inocentes a Sabina Rivas

Retratar el dolor humano es una constante entre Voces Inocentes y La vida precoz y breve de Sabina Rivas. La evolución entre ambos filmes con diferencia de ocho años, dice Mandoki, es la madurez y el aprendizaje.

“Mi incursión en temas sociales no viene de una afiliación a ideologías o partidos políticos. Lo que me mueve y sacude es el dolor humano. Lo que me mueve a hacer cosas es tratar de mejorar esa realidad para que las vidas humanas tengan mejores posibilidades”.

Su último filme, que se estrena este fin de semana en México, es una historia adaptada de la novela La Mara de Rafael Ramírez Heredia y producida por Abraham Zabludovsky y Perla Ciuk.

La película se realizó en distintos puntos por los que transita el tren conocido como La Bestia, que lleva a los migrantes de la frontera sur a la frontera norte mexicana. Grupos de migrantes que transitaban mientras se filmaba la película también participaron como extras.

Ese es otro de los elementos que, a decir de Mandoki, le hicieron reflexionar sobre la violencia e impunidad de la que son víctimas los migrantes en el país.

El cineasta recuerda una anécdota luego de filmar una de las secuencias más complicadas en el tren, a 50 grados centígrados y en la que participaron extras migrantes.

“Al entrar a la página de Faecbook de la película leí comentarios de extras que hablaban de lo duro que fue filmar esa escena porque estar en el tren caliente a 50 grados, era peor que esta en el vapor y a pesar de que tenían ganas de dejar la película, decían que lo que los detenía era saber que estaban haciendo una escena importante y que podían ayudar a sus compatriotas a tener mejores condiciones”, dice Mandoki.

“Lo que a mí me sucede haciendo una película, generalmente lo transmito en la pantalla. Cuando en una escena me río, al espectador le pasa lo mismo. A mí esta película lo que me hizo fue cobrar conciencia de algo de lo que no estaba consciente y eso genera una necesidad de cambio que espero también suceda con el auditorio”, concluye.

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