La segunda Feria del Libro más importante del mundo inicia en Guadalajara

Los escritores Carlos Fuentes y Alfredo Bryce Echenique, dos de las ausencias que lamentan los organizadores del encuentro literario
| Otra fuente: CNNMéxico

Una cerveza y un par de libros de Mario Vargas Llosa acompañan la charla de un par de jóvenes que conversan en un café ubicado en la zona rosa de Guadalajara.

Intercambian nombres de autores y títulos mientras planean su visita a la Feria Internacional del Libro (FIL), que inicia este fin de semana en la capital de Jalisco, y la cual es considerada la segunda más importante en el mundo.

"Somos la excepción a la regla", dice Alejandro Rodríguez, de 24 años, cuando asegura que el entusiasmo con el que él y su amigo esperan la llamada fiesta de los libros, no es el mismo en todos los tapatíos.

"La mayoría no conoce la feria, están más atentos a cuestiones populares, lo que está de moda", agrega su compañero de charla, Paris Esparza, un joven de 23 años que lamenta que la mayoría de los habitantes de esta ciudad desaprovechen el espacio cultural único que representa la FIL.

"No hay muchos eventos que aporten tanto como la FIL, puedes encontrar muchísimo conocimiento, del que quieras, escritores internacionales que por aquí no se conocen y acercarte a la literatura de países ricos en este ámbito", refiere Esparza.

Esta percepción coincide con la del escritor y tallerista literario, Óscar Tagle, quien asiste a la feria desde su inicio hace 26 años.

"Estimo que el 50% de los tapatíos conoce la feria y de este porcentaje un 20% la aprovecha a fondo asistiendo a las presentaciones de libros, a las conferencias, gente que incluso planea su vista con programa en mano, el 30% restantes acude a cuestiones periféricas, como los conciertos o busca libros y actividades más comerciales", detalla.

Leticia Esquivel, de 40 años y promotora de créditos para vivienda, opina que la mayoría de la gente que va a la FIL, "va a ver libros, pero somos pocos los que compramos, en primer lugar porque hay tal variedad que te pierdes y en segundo lugar porque es mentira que sean más baratos que en las librerías".

Dice por el contrario que le gusta el ambiente de fiesta que se vive en la feria, pero aclara que prefiere ir a comprar libros a las librerías, "no hay tanta gente y puedo escoger con calma".

En los nueve días que dura el evento, acuden a ella más de medio millón de visitantes (la zona metropolitana de Guadalajara tiene poco más de cuatro millones de habitantes), según las cifras oficiales de los organizadores.

Es común escuchar y ver escritores, editores y libreros extranjeros asombrarse de los miles de jóvenes que todos los días llenan pasillos y salones del recinto ferial. Con frecuencia, conferencias o presentaciones de libros agotan sus lugares varias horas antes del evento.

¿Cómo explicar lo que parece una euforia por este encuentro? Andrea Caballero, de 24 años y profesora de bachillerato en la Universidad de Guadalajara, contesta que los estudiantes asisten a la feria porque son compensados con algunos puntos extras en sus calificaciones, "pero no porque tengan interés en algún título, autor o les guste leer".

"La feria no ha hecho más lectores", afirma contundente Tagle, al señalar que hace falta encausar mejor los programas de lectura en las escuelas y aprovechar espacios como la FIL.

Este festival de las letras genera una derrama económica para la ciudad cercana a los 300 millones de dólares anuales, afirman los organizadores.

El taxista Jorge Montes, asiste desde hace 12 años a la feria en busca de pasaje, opina que para él es la exposición más importante del año, donde el movimiento de pasaje puede incrementarse hasta en un 200%, respecto a otras épocas del año.

"Este evento representa para nosotros trabajo y empleo, para los que estamos alrededor de la Expo Guadalajara (sede de la feria)", afirma mientras narra que ha llevado al hotel o aeropuerto a "muchos escritores", aunque no recuerda el nombre de algunos de ellos.

El punto de encuentro de la familia literaria

Más allá de los lectores, la FIL sigue siendo sin embargo el punto de encuentro más importante de escritores, editores y libreros de Iberoamérica y en los últimos años también de otros continentes.

Y aunque este año, los organizadores lamentaron la ausencia específica de dos escritores: Carlos Fuentes, quien murió este año y Alfredo Bryce Echenique, envuelto en una polémica tras ganar el premio FIL de literatura, el programa reunirá a más de 500 escritores de 28 países, unas 2,000 editoriales de 42 países y a 18,000 profesionales del libro de diversas partes del mundo, según los organizadores.

"La FIL es sin duda el acontecimiento del libro más importante de la lengua española, en la feria se dan cita innumerables editores, escritores, lectores, el conjunto del movimiento cultural de la feria en la semana que dura es el más importante escaparate literario del año", afirma sin dudar el escritor Rafael Pérez Gay, editor de Cal y Arena.

Escritores asiduos a la feria, como el mexicano Élmer Mendoza, afirman que este espacio está hecho para "pasarla bien".

Advierte que él disfruta esencialmente el encuentro con sus lectores, con quienes se reúne casi todos los días de la feria para firmar libros y la posibilidad de saludar a escritores nacionales y extranjeros.

"Es una feria de encuentros, es a donde llegamos todos los autores mexicanos  y extranjeros a reencontrarnos, a conversar, a intercambiar nuestros libros, nuestras publicaciones, sonrisas, firmas. Esto es muy sano para la literatura porque eso nos da pertenencia, sentimos que pertenecemos a ese universo de los escritores, de los artistas, tan necesarios para una sociedad", explica.

A unas horas de que inicie la FIL, la cubana Liliam González, especialista en compraventa de la agencia exportadora Artex de su país, caminaba por los pasillos de Expo Guadalajara, sede de la feria, donde la tarde de este jueves, cientos de trabajadores se afanaban en terminar por instalar los pabellones de las distintas editoriales.

"Estoy maravillada de lo linda que es la feria, sigue siendo la más importante para América Latina, aquí asiste la parte más importante de lo que más brilla en el mundo editorial del mundo entero", afirma esta mujer que ha asistido a al menos 20 ediciones de la FIL.

"Para nosotros (los libreros latinos), es una cita obligada y esta feria tienen una connotación cultural y de amistad muy importante, sin demeritar otras, pero ésta sin duda es la de mayor fuerza", agrega.

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