Investigadores del INAH reconstruyen la vida de los mayas en Palenque

Los expertos trazaron la historia de la capital maya a través de la traducción del testimonio escrito por sus gobernantes
  • A+A-
(AFP) -

Investigadores mexicanos reconstruyeron la vida política, económica, religiosa y cultural de la antigua capital maya de Palenque en Chiapas, a partir de la develación del testimonio dejado por su casta gobernante, informó este martes el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La clase política de Palenque, desde el primer Señor o Ajaw hasta el último, dejó un documento escrito de fechas, mitos, nacimientos, muertes y batallas, indicó el INAH en un comunicado.

Los investigadores trazaron la historia del señorío de la antigua urbe situada al suroriente de Chiapas, que alcanzó su esplendor en el siglo VII, mediante la traducción de estelas, dinteles, paneles y estructuras decoradas que dejaron sus 18 gobernantes.

La información obtenida de los textos glíficos se reúne en el libro Palenque-Lakamhauna presencia inmortal del pasado indígena, escrito por los expertos Mercedes de la Garza, Martha Cuevas García y Guillermo Bernal Romero.

De la Garza, del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que Palenque-Lakamha trata de situar a Palenque en el tiempo y, desde ahí, adentrarse a su sorprendente memoria con base en su propia historiografía.

El libro aborda con detenimiento la vida y obra del mayor gobernante de la antigua urbe: K'inich Janahb' Pakal (603-683 d.C.), quien hizo de Palenque un Estado fuerte e independiente con importantes lazos comerciales y políticos en otras ciudades, además de impulsar el progreso de la civilización.

Armonizó y alentó todas las actividades culturales y trazó el rumbo que seguiría su dinastía.

Al respecto, De la Garza anotó que la figura de Pakal ejemplifica las peculiaridades de la gran ciudad, su elegancia, dimensiones, belleza y su entorno rodeado de selva y montañas. "Muestra de ello son sus obras escultóricas y arquitectónicas, principalmente el gran monumento funerario, el Templo de las Inscripciones".

El libro presenta también la traducción e interpretación de los testimonios de la escritura maya, a cargo de Bernal, especialista en la materia.

"Tenemos una enorme cantidad de información, pues los glifos son la voz y el discurso de los antiguos mayas, que gracias al avance de la epigrafía ahora podemos traducir", destacó el experto.

A su vez, la arqueóloga Martha Cruz, investigadora del INAH, señaló que en la publicación se incluyen algunas investigaciones recientes sobre aspectos geológicos para ubicar a Palenque en su entorno natural.

Señaló que la ciudad prehispánica se construyó sobre capas de piedra caliza proveniente del periodo Cretácico (hace 72 millones de años aproximadamente), material que se utilizó en edificios, esculturas y para elaborar el estuco.

Los antiguos mayas, explicó, encontraron fósiles marinos (conchas, corales, espinas de raya, vértebras y dientes de tiburón), y a partir de estos elementos formularon una explicación apegada a los mitos de la creación, en los que la ciudad era parte de ese universo ancestral.

Por el contexto arqueológico en que fueron hallados, dichos fósiles fueron relacionados por los especialistas con ceremonias que "rememoraban el inicio de la era actual, un episodio mítico en el que los dioses creadores habían hecho emerger la tierra del mar", puntualizó el INAH.

Palenque era designada por sus habitantes como Lakamha' o Lugar de las grandes aguas, en alusión a los manantiales que nacen en las primeras estribaciones de la localidad.

Ahora ve