Lindsay Lohan: el reality show que no queremos ver

La actriz regresará a mediados de enero a los tribunales para una audiencia por una violación a su libertad condicional
Breeanna Hare
Autor: Breeanna Hare
(Reuters) -

A los ojos de la opinión pública, el año termina para Lindsay Lohan casi de la misma forma que lo empezó: con una inminente cita en la corte.

Al inicio de enero de 2012, la actriz de entonces 25 años estaba en camino de recibir un informe positivo de progreso en sus esfuerzos para completar su libertad condicional por dos condenas por conducir en estado de ebriedad desde 2007.

Sin embargo, al comenzar el nuevo año, Lohan tiene programado presentarse ante el juez una vez más el 15 de enero, esta vez para una audiencia por una violación a su libertad condicional, después de que ésta le fuera revocada por un caso de robo en 2011.

Es un ciclo que se ha convertido en algo muy familiar, incluso para el observador más casual, gracias a la cobertura que ha tenido cada uno de sus accidentes en automóvil, sus problemas con el abuso de sustancias y los problemas financieros, no en los últimos 12 meses, sino en los últimos cinco años.

Desde 2007 hemos estado en primera fila en 19 apariciones en la corte de Lohan, cinco procesos de rehabilitación, una declaración de culpabilidad en el robo de un collar y un presunto altercado en un club nocturno.

"Siempre hay un punto donde tú ya estás hecho. Creo que eso le está pasando en realidad a mucha gente con Lindsay porque no ha mostrado alguna capacidad a largo plazo por terminar con el patrón de mala conducta y eso realmente decepciona a mucha gente. Le han dado a ella una segunda, tercera, cuarta oportunidad y la historia es muy cansada", dijo el jefe de corresponsales de noticias de E! Ken Baker.

Pero para el periodista de espectáculos David Caplan, las historias de Lindsay Lohan tienen la "perfecta narrativa" porque hay drama y conflicto. "Es por eso que es tan seguida, porque aterriza en esos problemas que hacen las perfectas historias", lo que la convierte en un "blanco fácil".

Pero en estos días, Baker dijo que su patrón de comportamiento se ha vuelto como un tipo de reality show que el público no quiere ver.

"No puedo decirte cuánta gente me ha dicho en los últimos meses 'realmente hubiera deseado que se vaya y busque ayuda'. Sea lo que sea. No sabemos cuáles son sus problemas. Esos son asuntos muy personales que ella está lidiando", dijo Caplan.

"Y sea lo que fuere, incluso en un nivel humano, si eres un seguidor o un periodista o eres un observador imparcial, tienes que querer a alguien para estar saludable y cuidarlo".

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