Michael Haneke, el cineasta que 'ilumina' el lado oscuro del ser humano

El director austriaco será reconocido con el premio Príncipe de Austurias por diseccionar los aspectos más sombríos de la existencia humana
Michael-Haneke  haneke durante la premiere de amor
(Reuters) -

La mirada artística de Michael Haneke, penetrante, poética y sin concesiones, está de moda y atrae seguidores. Al éxito de su más reciente película, Amor, y sus incursiones en la ópera se suma el Príncipe de Asturias de las Artes, anunciado este jueves.

Hanake parece estar empeñado en sacar a la luz esa parte más oscura y violenta del ser humano, la parte menos brillante pero más real e interesante que pone de relieve también las grietas emocionales de un sistema cuyas instituciones, curiosamente, no paran de premiarle.

Michel Haneke nació en 1942 en Munich, Alemania, aunque fue criado en Austria, y siempre ha dicho que su lenguaje artístico es una reacción "contra el mainstream (la cultura de masas)".

El jurado del Príncipe de Austurias consideró que era merecedor de este reconocimiento porque "ilumina y disecciona con deslumbrante maestría aspectos sombríos de la existencia como la violencia, la opresión y la enfermedad".

Su más reciente película Amor, es la historia de una pareja de la tercera edad que se enfrenta a la realidad de la enfermedad con dignidad y amor. La cinta ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa y la Palma de Oro en Cannes.

La Cinta blanca es el retrato en blanco y negro de una familia con un padre pastor de almas y unos hijos aterrorizados. La familia vive en el contexto de un pueblo cargado de prejuicios y de maldad, donde se vive una tremenda violencia invisible pero insoportable. La cinta se llevó la Palma de Oro en Cannes.

En este certamen francés ha presentado la mayor parte de sus películas, igualmente perturbadoras.

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La cinta La pianista, en la que aparece una perversa Isabelle Huppert, consiguió el Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes, mientras que Caché le valió el galardón a la Mejor Dirección. Sus obra también incluye las adaptaciones de las óperas de Mozart, Don Giovanni y Cosi fan Tutte.

Haneke es un ídolo reverencial que llena todas las salas de cine, teatros o espacios donde acude. El cineasta usa la filosofía, el drama y la psicología como herramientas para colocar en el diván a una sociedad entera, lo que, para una ciudadanía huérfana de referentes intelectuales europeos es una oportunidad para mirarse en el espejo.

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