Jason Priestley se arrepiente de haber dejado 'Beverly Hills 90210'

El actor relata en su nuevo libro que se arrepiente de su salida y que cree que hirió al director Aaron Spelling
Autor: Katie McLaughlin
(Reuters) -

Jason Priestley interpretó a Brandon Walsh en Beverly Hills 90210 de 1990 a 1998. Habiendo ya colgado su uniforme de Peach Pit y la camisa polo del Club Beverly Hills Beach, su personaje se volvió un periodista y se fue para tomar un trabajo en la oficina de Washington de The New York Chronicle, y Priestley dejó el programa cuatro episodios después del inicio de la novena temporada.

"Sentía que el personaje de Brandon como que ya había terminado. Exploré todo lo que quería explorar con él”, dijo Priestley a CNN mientras promociona su nuevo libro Jason Priestley: A memoir (HarperOne) en la oficina de Nueva York de CNN.

"En retrospectiva, me arrepiento de irme. Al entender lo que ahora hago sobre historias y personajes, creo que (Aaron Spelling) impulsaba la historia en una dirección en la que Brandon y Kelly terminarían juntos al final del programa y creo que probablemente debí quedarme alrededor de esta realización”.

Los fanáticos de 90210 seguramente recuerdan el discurso de “me escogí” de Kelly Taylor (Jennie Garth) después de que Brandon y Dylan McKay (Luke Perry) le mostraran sus emociones. Brandon quería que Kelly se casara con él. Dylan quería llevarla en un viaje por todo el mundo. Pero Priestley cree que el productor ejecutivo Aaron Spelling siempre vio a Brandon y a Kelly alejándose juntos en el atardecer.

"Creo que mi salida también hirió los sentimientos de Aaron”, continuó Priestley. “Aaron y yo trabajamos muy de cerca durante varios años. Me dio muchas oportunidades, y siento que mi salida hirió sus sentimientos y esa nunca fue mi intención”.

Entre las oportunidades que Spelling dio a Priestley, nacido en Vancouver, estuvo la oportunidad de dirigir varios episodios de 90210; 15 en total. Priestley dirigió dos de los más icónicos de la serie: en el que la esposa de Dylan, Toni Marchette (Rebecca Gayheart) era asesinada en un golpe confundido de la mafia en el que Dylan era el objetivo; y el episodio en el que Donna Martin (Tori Spelling) perdía su virginidad.

"Todos recuerdan las velas”, dijo Priestley de 44 años sobre el episodio en el que Donna tenía sexo por primera vez. “Pero solo pude tener como seis velas porque no querían pagar por un jefe de bomberos, que hubiera costado 350 dólares”.

Sí. 350 dólares. Así que fueron seis velas.

“Así que tuve ese candelabro”, recordó Priestley, “y lo seguía moviendo por cada toma y ¡a través de la magia de Hollywood parecían muchas velas!”.

Como el director, así como el amigo de Spelling, Priestley estaba bajo el estrés añadido de dirigir una escena en la que la hija de la leyenda de la televisión pierde su virginidad; aunque era su alter ego.

“Estaba en un lugar difícil”, dijo. “Quería ser respetuoso, pero tenía que ser sexy. Era como si caminara sobre cascarones de huevo ese día”.

Priestley también contribuyó con el diálogo del programa. Los fanáticos de 90210 seguramente recuerdan que Brandon tenía algunas frases, y Priestley fue lo suficientemente amable para reflexionar sobre esas frases de Brandon Walsh como:

"¡Detengan el bombardeo!”

"Raramente bien y de nuevo equivocado”

"Iglesia correcta, banco equivocado”

"Dim sum and den some”.

"Es divertido que saques a relucir todos estos dichos”, dijo Priestley. “Parte de la diversión de trabajar en Beverly Hills 90210 para mí, era que tenía mucha libertad de nuestro productor ejecutivo, Chuk Rosen, para añadir cosas, cambiar cosas. Tuve mucha libertad para ser creativo. Mi entrenamiento de actuación era solo improvisación, ese es el tipo de mundo del que vengo, así que las frases de Brandon Walsh de las que hablas, ¡muchas vinieron de mí! He dicho ‘¡detengan el bombardeo!’ durante mucho tiempo”.

Otra razón por la que Priestley se arrepiente de dejar 90210 es porque la serie necesitaba las formas de scout de Brandon para contrarrestar el caos en pantalla.

"Creo que ya no era el centro moral del programa”, dijo Priestley sobre la salida de Brandon.

“Ya no había un eje central. Ya no había más Walsh en la Casa Walsh. Es como que ya no tenía sentido. Así que, me arrepiento de dejar el programa por todas esas razones”.

Aunque se estrenó hace casi un cuarto de siglo, 90210 continúa resonando con las audiencias.

"Ciertamente no es la moda”, dijo Priestley. “Creo que hubo muchas lecciones de vida universales y verdades en ese programa, y creo que quizá es por eso que pasó la prueba del tiempo”.

El libro entra en todo tipo de detalles de 90201, como las travesuras de Shannen Doherty y lo que llevó a su despido. El adiós de Brenda no tuvo nada que ver con las fiestas de Doherty y las peleas en clubes nocturnos. Spelling en realidad pensaba que cualquier publicidad era buena publicidad.

En su lugar, fue su tardanza crónica que retrasaba la producción, lo que le costó a Fox mucho dinero.

Spelling le dio a Doherty muchas oportunidades, pero al final, fue una decisión de negocios.

Priestley también escribe sobre con quién sigue en contacto (casi todos, pero él y Luke Perry son particularmente cercanos), su romance de cinco años con la actriz Christine Elise (quien interpretaba a la inestable pero después redimida, la estimada erudita del Instituto Cousteau, Emily Valentine), y sus sentimientos no tan cálidos y difusos sobre el esposo de Tori Spelling, el canadiense Dean McDermott.

Priestley está en paz con ser asociado por siempre con Brandon Walsh.

"Estoy bien con ellos”, dijo a CNN. “Son cosas que cargo conmigo. Pero encuentro que a medida que mi carrera avanza, y tengo más y más éxito en otras áreas con otros personajes, encuentro que Brandon se vuelve cada vez menos parte de mi vida. Encuentro que muchas personas me asocian con Call Me Fitz hoy en día”.

Call Me Fitz es una comedia de media hora ganadora de premios de HBO Canada; disponible a los estadounidenses en DirecTV, en la que Priestley interpreta a un vendedor de automóviles inmoral, que idolatra a Sinatra.

Jason Priestley: A Memoir también recuerda sus días antes de la fama en la que su compañero de cuarto era Brad Pitt, las batallas de Priestley con el alcohol (una vez pasó cinco días en una cárcel por haber conducido ebrio) y el accidente automovilístico de 2002 que casi le cuesta la vida.

Adicionalmente en el horizonte profesional, el debut de director en películas de Priestley, Cas & Dylan, una comedia con Richard Dreyfuss, llegará a los cines a finales de este año.

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Priestley está casado con la maquilladora Naomi Lowde. La pareja tiene una hija y un hijo.

"Mis hijos son mi mayor logro”, dijo Priestley a CNN. “Amo ser esposo y padre. Ese aspecto de mi vida ha sido una alegría”.

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