El cine, la 'obsesión maravillosa' de un director con síndrome de Asperger

El guionista Carlos Preciado ha tenido que superar problemas de socialización para poder realizar lo que le apasiona: la cinematografía
El cine a través de un director con Asperger
Autor: Lizbeth Padilla Fajardo | Otra fuente: CNNMéxico

El cineasta mexicano Carlos Preciado descubrió que tenía síndrome de Asperger en un supermercado.

En 2006 estaba en el establecimiento cuando una revista titulada Enfermedades raras llamó su atención.

“Empecé a ver los síntomas y característica que tienen las personas con Asperger y me daba mucha risa porque empecé a decir, ‘ah caray yo hago eso’, ‘¿qué no todos hacemos eso?’ Empecé a investigar y me di cuenta que lo tenía”, dice Carlos. Entonces tenía 22 años.

Las personas con Asperger tienen problemas con destrezas sociales, emocionales y de comunicación, pues se sienten incómodos en grupos sociales grandes, según datos de los CDC de Estados Unidos.

Video: ¿Qué es el síndrome de Asperger?

“Me di cuenta de muchas cosas que me habían pasado desde que era niño. Que me costaba trabajo socializar con otros niños que no me gustaba lo que a otros niños, de adolescente no me llamaban la atención las fiestas”, recuerda Carlos con 30 años de edad.

“A nosotros nos tienen que decir cosas que para las otras personas son muy lógicas. Yo tuve que aprender muchas cosas, hasta 2006 cuando supe que tenía síndrome de Asperger supe que cuando alguien te pregunta: ‘hola, ¿cómo estás?’ lo normal es responder, ‘bien, ¿cómo estás tú? Yo solo respondía ‘bien’".

Mirar a la gente a los ojos mientras habla es otra tarea que tuvo que apender.

El diagnóstico oficial del Asperger lo obtuvo hasta 2012, cuando un psicólogo lo evaluó, entonces empezó a tomar terapia.

Quienes tienen este síndrome tienen conductas e intereses inusuales u obsesivos. La de Carlos, desde pequeño, es el cine.

"Veía las películas clásicas que todos los niños veían, pero también veía las que los niños comunes y corrientes no ven. A los 6 años vi Gandhi, La Mosca".

"Los Oscares me encantaban, me desvelaba para verlos. Al día siguiente llegaba a la escuela y comentaba los Oscares y los demás niños no sabía de que hablaba”, explica.

Pero el Asperger no le impidió hacer lo que le gusta, el cine, aunque fue un poco más difícil para él.

Cuando estaba en la universidad se inscribió a un concurso de cortometraje, pero su falta de amigos dedicados al cine hizo que el trabajo quedara muy mal. Entonces se dio cuenta que debía aprender a socializar para conocer gente interesada en el cine.

“Al principio fue muy difícil (socializar) pero es imposible hacer cine si no lo haces en equipo y entonces eso me ha obligado mucho a tener que socializar más”, recuerda Carlos.

Una mirada al Asperger

Carlos habla del síndrome de Asperger en su segundo largometraje, con el que ganó el premio a Mejor director del CINEFEST GLOBAL de Houston, Texas; además la cinta fue proyectada en el Festival Internacional de Cine Infantil de Bangladesh.

“Este libro sobre síndrome de Asperger, llamado Sho-Shan y la dama oscura escrito por Eve Gil, que es un libro maravilloso que cuenta la historia de una niña de cuatro años a la que acusan de haber matado a su mejor amigo, (entonces) su hermana mayor tiene que buscar al verdadero culpable”, cuenta.

Carlos llegó a esta historia luego que uno de sus maestros de un taller de cine en Los Ángeles, California, le dijera que encontrara un libro de un autor mexicano y lo adaptara al cine. Cuando supo que la historia hablaba sobre Asperger decidió que esa sería su siguiente película, aunque no tenía presupuesto.

"Mucha gente delante y detrás de cámara básicamente aceptaron participar en la película sin recibir dinero, solo porque les encantaba la historia, y entre todos pusimos muchas cosas, equipo, locaciones, vestuarios, todo lo que había que poner, fue un trabajo en equipo".

Con esta cinta, Carlos Preciado busca hacer conciencia sobre este padecimiento, cuyo día internacional es este 18 de febrero.

“Yo creo que hace falta que la gente sepa más de este síndrome, conozca más porque quizá hay papás que no saben que sus hijos lo tienen y que piensan por qué mi hijo es así, o hay adultos que lo tienen y no saben porque son así yo lo descubrí a los 22 años, ya era un adulto”.

El camino no ha sido fácil, pero Carlos sigue buscando cumplir sus objetivos: seguir haciendo cine, promocionar Sho-Shan y encontrar distribución para su primer largometraje, una comedia romántica llamada Enamorado de mi mejor amiga, rodada en Brasil.

“Ha sido muy difícil, pero maravillosamente difícil, hay un dicho de que un océano tranquilo no crea marineros hábiles, yo creo que todas estas dificultades que me han dado han sido maravillosas porque me ha permitido conocer a gente maravillosa que me han ayudado a hacer las películas y me han ayudado mucho a abrirme más como persona”.

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