Luego de internet, ¿un nuevo ser humano?

El uso excesivo de la red podría estar dando lugar a un cerebro infantil y de memoria corta.

La generación de “nativos digitales”

1
Según especialistas, al analizar a los “nativos digitales” se pueden conocer los efectos de la tecnología en el cerebro. (Foto: Getty Images)
Jovenes  (Foto: Getty, )

En el universo online, 200 millones de tuits se mandan diario en el mundo, 864,000 horas de video son cargadas todos los días en YouTube, 845 millones de usuarios tiene Facebook y 294 billones de e-mails se mandan diariamente en todo el planeta. Estas actividades de la vida en el ciberespacio resultan ser la actual dinámica de una clase de seres humanos que los científicos llaman "nativos digitales"; aquellos jóvenes veinteañeros que nacieron entre 1981 y 2000, y que jamás han vivido en un mundo sin computadoras, internet y teléfonos celulares.

La revista Quo, en su edición de abril 2012, describe el escenario en donde estos "nativos" son fáciles de encontrar: las tiendas de tecnología; lugares donde los jóvenes prueban los últimos gadgets y están completamente sumergidos en las computadoras y tabletas exhibidas.

De acuerdo con neurocientíficos, como Gary Small y Susan Greenfield, a través de estos "nativos" es posible conocer el impacto que la tecnología tiene en el pensamiento y comportamiento del ser humano: en sus cabezas guardan muchas respuestas para comprender cómo será el cerebro del futuro.

Y es que, de seguir con la actual dinámica de pasar muchas horas conectados a internet, el cerebro, que actúa como centro de operaciones del cuerpo, podría sufrir alteraciones permanentes, lo que daría cabida a un nuevo tipo de ser humano.

Por su parte, el escritor estadounidense Nicolás Carr y el académico Steven Pinker, contrarrestan la condena al uso excesivo de internet y privivilegian algunas ventajas que los largos periodos en la web pueden traer.

Si el internet influye en la reconfiguración del cerebro, ¿cómo podríamos ser en el futuro?

En profundo diálogo con... las máquinas

2
Mientras el cerebro se relaciona y se acostumbra cada vez más con el mundo tecnológico, al mismo tiempo pierde habilidades sociales básicas como la comunicación verbal y la empatía con otras personas, indica Gary Small. (Foto: Getty Images)
computadoras, jovenes  Mientras el cerebro se relaciona y se acostumbra cada vez más con el mundo tecnológico, al mismo tiempo pierde habilidades sociales básicas como la comunicación verbal y la empatía con otras personas, indica Gary Small. /  (Foto: Getty, )

Cuando los "nativos digitales" se encuentran en las tiendas de tecnología, todos, o al menos la gran mayoría, se encuentran en un profundo diálogo con las máquinas que están en exhibición. Algunos navegan en internet y revisan su correo electrónico, mientras escuchan música en su reproductor. Otros chatean, revisan su página de Facebook, buscan videos en YouTube y se comunican a través de su celular. Es decir, realizan varias cosas a la vez sin que su cerebro haga cortocircuito.

El neurocientífico, Gary Small, comenta en una entrevista telefónica a la revista Quo, que esta capacidad de hacer muchas tareas al mismo tiempo -o de ser multitasking, como le llaman los expertos- es una de las nuevas habilidades de los seres humanos.

"También están cambiando, por completo, los hábitos de lectura", añade Small. Por lo que cada día es más fuerte la tendencia de leer superficialmente y escanear visualmente un texto, en busca de palabras claves.

La profundidad de nuestro pensamiento, previenen varios autores, se está perdiendo rápidamente. Pero no sólo eso se está transformando en la cabeza de las nuevas generaciones, dice Small, también autor del libro iBrain.

"Mientras el cerebro desarrolla formas de adaptarse a las nuevas habilidades que exige el mundo tecnológico, está dejando a un lado habilidades sociales que son fundamentales, como leer las expresiones faciales durante una conversación o analizar el contexto emocional de un gesto", comenta.

El científico y director del Centro de Investigación sobre la Memoria y el Envejecimiento de la Universidad de California, en Los Ángeles, aclara que la exposición constante a la computadora, los buscadores de información -como Google y Yahoo-, los teléfonos inteligentes y demás gadgets tecnológicos están fortaleciendo nuevas secuencias neuronales en nuestro cerebro -como las que permiten que hagamos varias tareas a la vez- y debilitando las más antiguas, como las que hacen posible la comunicación verbal o la empatía con otras personas.

"Cinco horas de uso de internet son suficientes para reconfigurar el cerebro y despertar partes de la corteza prefrontal que estaban dormidas", comenta. Y lo peor es que aunque no somos conscientes de tal transformación, las alteraciones cerebrales pueden volverse permanentes por medio de su repetición.

Reconfiguración del cerebro vía internet

3
Existen tres zonas en el cerebro que influyen en la toma de decisiones. (Foto: Getty Images)
cerebro, internet  (Foto: Getty, )

Reconfigurar el cerebro con el uso de internet parece una aseveración demasiado drástica. Sin embargo, Gary Small es el único científico en el mundo que puede hacerla. En 2008, realizó un estudio nombrado 'Tu cerebro en Google', para analizar cómo responde el cerebro al uso de Internet. Para ello el científico no eligió los videojuegos o las redes sociales, sino una actividad cotidiana y aparentemente inocente, como la búsqueda de información en Google.

Small y su equipo trabajaron con 12 experimentados internautas y 12 novatos en el mundo tecnológico. Todos ellos, voluntarios de entre 55 y 76 años. El estudio consistió en realizar una búsqueda de internet, mientras sus cerebros eran escaneados.

Los resultados revelaron que la actividad cerebral de los experimentados internautas era mucho mayor que la de los novatos y se detectó, particularmente, en la parte izquierda del área frontal del cerebro; un área que se encarga de controlar la habilidad de las personas para tomar decisiones e integrar información compleja.

A su vez, esta parte del cerebro también está ligada a la memoria operativa, que es nuestra habilidad de retener y manipular información durante periodos cortos de tiempo.

Seis días después, los científicos pidieron a los 12 novatos que dedicaran una hora diaria al uso de internet, antes de acudir a la segunda sesión. Y el resultado fue impactante: los escáneres practicados la segunda vez revelaron que la actividad en la corteza prefrontal -antes dormida en el grupo de novatos- era la misma que la de los 12 experimentados.

Esto significa, explica Gary Small, que cinco horas de internet son suficientes para alterar y reconfigurar nuestro cerebro.

"Si es tan sensible a la tecnología y una hora frente a la computadora puede detonar alteraciones, ¿qué sucede cuando pasamos más tiempo en línea? ¿Qué está ocurriendo en el cerebro de los jóvenes que pasan ocho horas diarias conectados a internet o pegados a los videojuegos?", se pregunta el científico.

La respuesta, nadie la sabe.

Distraído y distante: el nuevo homo

4
internet
internet  internet  (Foto: )

Para Susan Greenfield, una de las científicas más importantes del Reino Unido, estamos viviendo un "cambio mental" sin precedentes. ¿Estamos en la antesala de volvernos otro tipo de seres humanos? "Creo que sí", responde. "La web infantiliza nuestros cerebros. El permanecer horas en la pantalla no permite que se desarrollen los conceptos abstractos ni la imaginación. Nos estamos transformando en niños, criaturas que literalmente tenemos espacios cortos de atención", sentencia la neurocientífica.

"Nos estamos convirtiendo en personas que se distraen con facilidad y que, además, tienen problemas para relacionarse cara a cara", agrega.

En la opinión de Greenfield, la influencia del internet debe analizarse desde varias esferas: las redes sociales, los buscadores y los juegos online, ya que el que la gente pasa mucho tiempo interactuando a través de la pantalla puede llegar a ser emocionalmente distante y ver la vida como una serie de tareas lógicas que exigen una reacción inmediata.

La profesora de Farmacología en la Universidad de Oxford, aclara que el cerebro es muy sensible al cambio y a los estímulos externos.

"A nivel microcelular, la red infinitamente compleja de células nerviosas que integran las partes del cerebro cambian en respuesta a ciertas experiencias y estímulos.

"El cerebro, en otras palabras, es maleable no solo durante la infancia, sino en la edad adulta. Tiene el mandato evolutivo de adaptarse", señala la primera mujer en dirigir The Royal Institution of Great Britain, el centro independiente de investigación científica más antiguo del mundo.

¿Más listos o más tontos? El dilema

5
El profesor Steven Pinker minimiza las condenas al internet; de hecho, señala que éste hace a las personas cada vez más listas. (Foto: Getty Images)
pensar  El profesor Steven Pinker minimiza las condenas al internet; de hecho, señala que éste hace a las personas cada vez más listas. /  (Foto: Getty, )

El escritor estadounidense Nicholas Carr también lleva años hablando de las consecuencias del uso excesivo de internet. "Si sabiendo lo que hoy sabemos sobre la plasticidad del cerebro y quisiéramos inventar un medio para reconfigurar los circuitos mentales de forma rápida, muy probablemente acabaríamos diseñando algo que se ve y funciona como internet", declara Carr en su libro, The Shallows.

Carr sostiene que el uso de hipervínculos ha provocado que nos encontremos en un momento de transición entre dos formas distintas de pensar.

"Para acceder a la riqueza de internet estamos dando a cambio nuestro proceso de pensamiento lineal", escribe. "Estamos sustituyendo el pensamiento tranquilo, centrado y sin distracciones, por la necesidad de tomar información vorazmente de todas partes. Y cuanto más rápido accedamos a ella, mejor".

Por su parte, el profesor de Psicología de la Universidad de Harvard, Steven Pinker, se ha encargado de calificar las condenas por el uso excesivo de internet, como expresiones de pánico sin fundamento.

Pinker, autor del libro The Stuff of Thought, parece ir contracorriente cuando afirma que la experiencia no renueva la capacidad del cerebro de procesar información.

"Se dice que programas como PowerPoint están reduciendo el discurso a viñetas. También que los buscadores están disminuyen nuestro nivel de inteligencia y nos invitan a mirar superficialmente un texto, en lugar de analizarlo a profundidad.

"Lo cierto es que la tecnología y el internet nos están ayudando a manejar, buscar y recuperar la producción intelectual colectiva. Lejos de hacernos tontos, nos vuelven cada vez más listos", sostiene el también columnista del New York Times.

Gary Small y Susan Greenfield dicen no estár en contra de internet, sino de su uso excesivo. Comprenden que la tecnología es parte de la cotidianidad, pero coinciden en señalar que es necesario encontrar el balance entre  la vida real y la vida online.

"Me preocupa que los jóvenes pasen más de cinco horas al día en internet y que su cerebro no se desarrolle de forma normal", manifiesta Greenfield. "Creo que tenemos la oportunidad de crear un ambiente que ayude a las nuevas generaciones a desarrollar su creatividad e identidad. Ahora, tenemos la tarea de pensar cómo conseguirlo", concluye.