Manufactura mexicana sin miedo a China

Pese a China, el TLCAN ha hecho de México el principal exportador de pantallas y refrigeradores; en las últimas dos décadas, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos crecieron casi siete veces.
manufactura  (Foto: Getty)
Norma Jiménez

Tras 20 años de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México se convirtió en el principal exportador de televisiones de pantalla plana y refrigeradores con congeladora. También es el segundo exportador de lavadoras y el tercero de estufas de gas, calentadores eléctricos de agua y sistemas de aire acondicionado, y el cuarto en autos, según la agencia gubernamental de promoción de exportaciones ProMéxico.

Esto es todo un logro, considerando que por casi una década la mano de obra mexicana fue más cara que la china, publicó la revista Expansión en su edición de 8 de noviembre de 2013.

Cuando el TLCAN entró en vigor en 1994, una de las principales ventajas competitivas de México frente a Canadá y Estados Unidos era el costo de su mano de obra. Pero cuando China ingresó a la Organización Mundial del Comercio, esa ventaja se esfumó.

México dejó de ser para las empresas canadienses y estadounidenses el lugar más barato para fabricar sus productos. Apenas en 2012, los salarios mínimos de los dos países comenzaron a emparejarse.

"El país (asiático) todavía no figuraba en la escena internacional", dice Jaime Serra, ex secretario de Comercio y Fomento Industrial durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y el principal negociador mexicano del acuerdo.

Aun así, en las últimas dos décadas, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos crecieron casi siete veces, según datos del Banco de México.

"México ha salido bien librado", dice Luis de la Calle, consultor de inversiones y  uno de los negociadores mexicanos del TLCAN. "Porque, a pesar de la enorme incursión de China a Estados Unidos, logramos mantener e incrementar la participación de mercado en ese país".

México actualmente acapara 12.5% del mercado estadounidense de importación, pero en cinco o seis años -según De la Calle- puede llegar a 15%.

Aunque los chinos cobren menos que los mexicanos, para las empresas estadounidenses sigue siendo más barato fabricar y transportar sus productos desde México, según la consultora AlixPartners.

"La mano de obra china ha subido de precio, mientras que el mercado mexicano ha aumentado algo la eficiencia y su cercanía con Estados Unidos le puede ir ayudando a reposicionarse como exportador de los estadounidenses", dice Claudio Loser, quien supervisó la labor del Fondo Monetario Internacional en 34 países de América Latina, incluyendo México, de 1994 a 2002.

Sin embargo, para que México mantenga su ventaja competitiva, debe ofrecerle a los fabricantes suficiente energía y a precios competitivos.

Tan sólo en los primeros seis meses del año, el desabasto de gas natural le costó a los industriales del país 280 millones de dólares, de acuerdo con cálculos del Consejo Coordinador Empresarial.

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