México, la bella durmiente en innovación

En el país hay talento innovador pero los proyectos no prosperan por falta de apoyo económico; sin embargo, algunos emprendedores ya apuestan con inventos que podrían ser grandes negocios.
Innovacion  (Foto: Getty)
Redacción Revista Expansión

México tiene el talento, los recursos y las ganas de innovar, pero los proyectos no logran prosperar debido a la falta de apoyo, la corrupción, el crimen organizado y la ineficiencia burocrática, dicen expertos.

“Nosotros le llamamos a México 'La Bella Durmiente'”, dice Stephen Birtwistle, director del área de desarrollo local del think tank Fundación Ethos. “Porque, a pesar de todos los recursos naturales del país y todo el capital humano (...), el nivel de innovación no es lo que debería ser dado el tamaño de la economía”.

Y es que el gasto público y privado de México en innovación es de 0.46% de su PIB, según los últimos datos recogidos por el Banco Mundial. Es poco más de lo que invierte Egipto (0.43%) y menos que Rumania (0.46%), Argentina (0.62%) y Marruecos (0.73%), publica la revista Expansión en su Edición Especial Innovación en México, del 11 de abril de 2014.

Pero, ¿por qué no se innova en México?

En primer lugar, faltan las condiciones que incentivan a emprender a la iniciativa privada.

El sector privado representa 39% de la inversión en innovación del país, cuando la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es de 67%, dice el informe 'De hecho en México a creado en México', que coordina Birtwistle. La mayor parte de la innovación recae en el sector público.

Además, las circunstancias para innovar no se dan. Los principales obstáculos del país para los negocios son la corrupción, el crimen organizado y la ineficiencia burocrática, dice el estudio sobre competitividad global del World Economic Forum, de 2013. Estos factores limitan su capacidad para emprender, añade el documento.

El ambiente no es favorable para la creación de nuevas empresas debido al exceso de “papeleo”, agrega Jean-Philippe Deschamps, profesor de la IMD Business School de Suiza.

En segundo lugar, falta apoyo financiero. “En México queremos que nos lleven productos terminados y casi probados para apostarles y no queremos asumir el riesgo del fracaso”, dice Jorge Zavala, socio fundador de la consultora Kinnevo, que impulsa proyectos en Silicon Valley, California. “Así no se puede motivar a los innovadores”, añade.

El país tiene uno de los niveles de penetración de capital privado más bajos del mundo. Y los fondos que hay “son de corto plazo, y las grandes innovaciones no se logran en cinco años”, dice Birtwistle.

Todo esto desalienta al talento nacional, que a menudo prefiere marcharse al extranjero. “La clave con México es que muchos de sus cerebros están en Estados Unidos”, dice Deschamps, del IMD.

Jóvenes con ganas de sobre salir

No todo el panorama es negativo. “Viene un grupo de emprendedores que tiene una energía sensacional (...), en áreas como el desarrollo de contenidos, industria creativa, inteligencia de negocios, aplicaciones en la nube, seguridad, salud y educación”, dice Mauricio Santillán, CEO de la consultora Visionaria y ex vicepresidente de Microsoft para América Latina.

Por un lado, estos emprendedores adaptan a la realidad nacional las grandes revoluciones que vienen, como el uso de los drones, la impresión 3D, la nanotecnología y la biotecnología. Pero también hay otro grupo que crea sus propias innovaciones.

Actualmente, muchos de estos nuevos empresarios dan sus primeros pasos con apuestas que podrían convertirse en grandes negocios, aunque no necesariamente lleguen a revolucionar los sectores en los que operan.

El potencial está ahí, señala Deschamps. “México tiene empresas innovadoras (...) medianas que pueden tener cuestiones emprendedoras, grandes ideas”.

Ahora ve
Estos ‘huevos revueltos’ son preparados sin huevos
No te pierdas
×