Por qué un socio al estilo Beakman hará crecer tu negocio

Innovar con un golpe de suerte te resultará una vez, para las siguientes necesitarás a la ciencia; las empresas deben estrechar cada vez más sus vínculos con los investigadores para sobrevivir.
laboratorio  (Foto: Getty)
Alejandra Velázquez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Si piensas que el científico es un tipo aislado en su laboratorio haciendo extraños experimentos y que nada tiene que ver con el mundo empresarial, estás equivocado. Si las empresas quieren crecer en un mundo donde la innovación es cada vez más vertiginosa, deben estrechar sus conexiones con universidades y sus centros de investigación, pues la ciencia es el único camino certero para crear novedades exitosas.

Muchos de los proyectos de investigación científica de las universidades pueden convertirse en productos o servicios rentables que, en el futuro, mejoren las condiciones de vida de los países, dice el economista y autor de libros como Inside Real Innovation y Better Capitalism, Carl Schramm.

El experto fue entrevistado por la revista Expansión en su edición del 29 de agosto.

Usted dice que la ciencia es sólo un paso hacia la innovación. En su opinión, ¿qué otros factores pueden generar innovación en las empresas?

La ciencia básica es una de las cinco fuentes de la innovación. La segunda es simplemente jugar con las manos para crear cosas, como en los viejos tiempos. La tercera es por accidente, al experimentar. La cuarta, en el trabajo cotidiano en las fábricas y laboratorios. Y la quinta, la menos común, es cuando surge una idea por casualidad.

En la mayoría de los casos no reconocerás que estás frente a la innovación hasta llegar al resultado final.

¿La mejor innovación científica llega de fuera o se genera dentro de una compañía?

La respuesta es ambas. Vemos compañías morir todo el tiempo porque sus innovaciones no van de la mano con su época.

Por eso los emprendedores son importantes, ellos hacen la verdadera innovación radical. Las compañías grandes no pueden hacerla, las pone nerviosas a ellas y a sus inversionistas y no siempre les sale bien.

Necesitamos más emprendedores que reten a las firmas enormes e incompetentes.

En México sí hay compañías de gran categoría que invierten en el desarrollo de nuevas tecnologías y que están contratando talento calificado. Pero ése no es el único camino, otra opción es aliarse con las empresas pequeñas que se atreven a innovar y a lanzar sus productos al mercado.

¿Qué pueden hacer las universidades para que el mundo empresarial genere más y mejor innovación?

Uno de los problemas de las escuelas de negocios es que enseñan un modelo sin creatividad.

La mayoría de sus profesores ni siquiera ha intentado empezar una empresa. Creo que si la meta es incrementar la innovación a través de la educación, se debe invertir en el talento especializado en ciencias puras, particularmente en la biología, la física. Esta última benefició la evolución de las computadoras y sus transistores y a todo tipo de ingenierías.

Hacerlo ayudará a las compañías a desarrollar productos nuevos, o a mejorarlos, en menos tiempo y de manera más productiva.

Aunque la respuesta no está en la educación de negocios ni en las ciencias sociales.

Los lugares académicos donde se crean nuevos negocios con mayor frecuencia son las escuelas de ingeniería, donde hay más creatividad e innovación práctica.

¿Qué deben hacer los líderes de las empresas mexicanas para incorporar mayor investigación científica en el desarrollo de nuevos productos o servicios?

Creo que México podría acelerar su tasa de innovación invirtiendo en las universidades y las ciencias aplicadas. Todo saldrá de ahí y mejorará la economía.

Esto no tiene nada que ver con el desarrollo de aplicaciones móviles. Es un mercado que ya ganaron otras empresas.

Mientras estamos sentados aquí hablando, la creatividad de las aplicaciones se quema más y más, y estará completamente gastada en cinco años. Todas las empresas tendrán que sostenerse en las ciencias reales, como la física, la química y la biología.

¿Qué errores pueden cometer las empresas pequeñas al querer capitalizar rápidamente sus innovaciones?

Creo que el proceso de comercializar una innovación empresarial es orgánico y natural. Si hay una nueva idea, toma tiempo hacerla crecer, probarla, escuchar lo que dice el mercado acerca de los productos y, con base en eso, mejorar el producto o sacarlo del mercado.

Esto es crítico, pero muchos empresarios no lo entienden. Suelen trabajar en la ingeniería de su producto, hacen la investigación de mercado, lo ponen a prueba con algunos consumidores y después fallan en el lanzamiento masivo. Se apresuran, en lugar de escuchar cómo puede mejorarse o rediseñarse.

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